domingo, 31 de diciembre de 2006

Resumen Abismal del 2006 Cinematográfico

TOP TEN 2006
10. CHILDREN OF MEN, de Alfonso Cuarón.
Como una fábula anticipatoria más gris y nugatorio con respecto al ser humano y su desarrollo vital del futuro que se avecina, ‘Children of Men’ es una sensacional exploración a la verdad de la distopía, del futuro imperfecto que nos espera, del lado más oscuro del progreso devenido en depravada evolución dentro de espacios inhumanos donde los desaciertos históricos y falsas ofrendas se convertirán en un hecho aceptado por todos. Cuarón profetiza sin coartadas morales la sustancia ideológica de la novela de P.D. James en su seguimiento de los preceptos de Orwell, Bradbury, Huxley o Atwood, con una poderosa concisión de discurso, describiendo un mundo sustentado en la xenofobia, en el totalitarismo ideológico, la corrupción, la incomunicación, la manipulación y la desesperanza.
De ambiente y estilo lumínico opresivo y fantástico de la mano de Emmanuel Lubezki, que aporta un tono realista dentro de una crónica transformada en ciencia-ficción, ‘Children of Men’ logra, mediante su valentía y sobriedad, conmover al público con un alentador mensaje reflejado en una batalla bélica detenida por unos instantes por el llanto de un bebé recién nacido que, ajeno al odio que le rodea, logra detener la violencia de un mundo de amenazador desorden.
9. GRIZZLY MAN, de Werner Herzog.
Con la constante sensación de estar asistiendo a un falso documental (debido a lo histriónico que desfila en pantalla), el iconoclasta Werner Herzog compone uno de los trabajos más heterogéneos y apasionantes del año con la historia de Timothy Treadwell, excéntrico documentalista que dedicó más de diez años de su vida a convivir con los grandes osos del Parque Nacional de Karmai, en Alaska, y que murió devorado por uno de ellos junto a su compañera Amie Huguenard. La belleza de imágenes naturales es utilizada por Herzog como reflexión (casi mística) sobre el hombre y el hábitat natural que está destruyendo, metamorfoseado en la figura de un individuo de fascinante locura. Treadwell es mostrado como temerario amante de la naturaleza que vivía en contradicción con esa alienación naturalista que perseguía y el espectáculo documentalista que le hizo conocido.
Gracias a la extraordinaria manipulación por medio de la voz en off del propio director y los entrevistados que aparecen en el documental, que dan la pauta dramática y discursiva al docudrama, ‘Grizzly Man’ se va transformando en una poderosa exposición de una mente trastornada. Un juego donde la realidad y la ficción se funden en verdad, la de esa soledad que provoca la insania y la obsesión, donde más que el estudio de los oseznos impera el puro egoísmo ególatra de un animal humano dentro de los inmensos parajes naturales. Llena de sublecturas y filme poliédrico de excelente efectividad, la película de Herzog confronta la sombría perspectiva vital del cineasta y el ilógico y desordenado idealismo de un hombre devorado no por los osos, sino por su propio personaje.
8. ‘V de VENDETTA’, de James McTiegue.
Gran adaptación del cómic a la gran pantalla, ‘V de Vendetta’ sigue siendo, en su versión cinematográfica, una proclama de acción y reacción, de admonición desafiante a futuras instituciones de coerción y autoridad extrema, hacia las tiranías que intervienen en las economías privadas e internacionales, recordando, en palabras de David Hume, "que todos los regímenes tiránicos se sustentan, en última instancia, sobre la aceptación mayoritaria".
Los hermanos Wachowski y/o McTeigue lograron equilibrar la báscula de la honestidad de las acciones de sus personajes en esa atemporal visión del contrafascismo anárquico como negación al totalitarismo, respetando el legendario final del cómic, pero convirtiendo los múltiples rostros metafóricos de V solventados en los inocentes que han ido muriendo por la causa del análogo moderno de Guy Fawke. ‘V de Vendetta’ es una digna apuesta por la valentía de pensamiento liberal y antiestatista dentro del pávido mundo hollywoodiense.
7. ‘EL LABERINTO DEL FAUNO’, de Guillermo del Toro.
Guillermo del Toro ha creado una hermosa fantasía sin confitados moralismos, un cuento adulto con grafía de oscura fábula, que encubre un trasfondo dramático, sin evitar reflejar la brutalidad y el sadismo en su explicitud de secuencias sanguinolentas, sabiendo equilibrar sus monstruos, reales o ficticios, y alternar la dualidad de contextos con sabiduría, dotando de una fuerza dramática y poética melancolía, con un sentido visual y una atmósfera enrarecida como sólo él sabe otorgar al cine de género. Una película que se presenta a modo de panegírico ilusorio y fantástico que bebe de lo feérico, del romanticismo barroco, de Lovecraft y Corben, pero también de una retroalimentación de toda la filmografía del director de ‘Hellboy’.
En ‘El Laberinto del Fauno’ se observa la exquisitez visual del realizador mexicano y la sorprendente adaptación con la que es capaz de ajustarse al presupuesto de una producción humilde sin perder la línea de estilo ni de dirección en su ambición estética, aportando todo tipo de simbolismos que registran la estilizada silueta de sus protagonistas y los que les rodean.
6. ‘CACHÉ’, de Michael Haneke.
Michael Haneke desarrolla con ‘Caché’, una prodigiosa muestra de género de suspense desde una posición, como en él es habitual, diferente y arriesgada inscrita en la disección que suele llevar a cabo el director austríaco para reflejar, mediante sus envenenados dardos filmográficos, la depauperación social, el olvido del pretérito al que lleva la acomodaticia vida burguesa de la clase media alta. El terror y el miedo atávico, la amenaza con trasfondo de ‘vouyerismo’ y observación desde múltiples perspectivas dan paso al descubrimiento de la realidad interna, destapando los miedos, sin condicionantes textuales que subviertan la recepción del espectador ante lo que está viendo. Haneke utiliza la intrusión agresiva para poner al descubierto la fragilidad de una familia que comienza a desconfiar, a mentir y a traicionar induciendo al progresivo alejamiento de sus componentes.
La presión psicológica se cierne así no sólo sobre los protagonistas de la historia, sino en el propio espectador, obligado a enfrentarse a las diatribas que propone Haneke, al poder de la imagen frente a la palabra, a la inseguridad que asola el mundo, a la conciencia histórica, a la culpa sin redención, a la moralidad destrozada por los fantasmas del pasado o a los errores que tienen como única solución el estallido de la violencia. Todo ello desentendiéndose el cineasta de una elucidación o respuesta, dejando que el público reflexione y determine el mensaje de la historia narrada con una precisión casi quirúrgica.
5. ‘LOS TRES ENTIERROS DE MELQUIADES ESTRADA’, de Tommy Lee Jones.
Guionizada por Guillermo Arriaga, la segunda película de Tommy Lee Jones es una de las más reconfortantes cintas de 2006, en un recorrido por áridos parajes y furibunda polvareda amparado en un ‘western’ crepuscular, de tintes agonizantes en su vena genérica, que recuerda al Peckinpah más pesimista y rudo. Con un arranque afásico, donde los tiempos se confunden y el eje narrativo se distorsiona, la cinta dibuja inolvidables personajes que serán adventicias víctimas del asesinato accidental de un mexicano ilegal que consolida una hermosa amistad con un capataz que aún cree en el honor y la palabra.
‘Los tres entierros de Melquiades Estrada’ recorre un feroz itinerario, moral y expiatorio, en busca de justicia, dignidad y redención en un ambiente fronterizo, desértico, donde los sueños se han perdido por la esperanza de un mundo mejor, pero que arraigados al pasado y al origen. Destacan particularmente Tommy Lee Jones en su faceta de actor (al que acompaña un Barry Pepper espléndido) y esa hermosa fotografía fronteriza de Chris Menges.
4. ‘WEATHER MAN’, de Gore Verbinski.
Resulta sorprendente hasta qué punto el prolífico Gore Verbinski es capaz de afrontar productos que nada tienen que ver con su conocida labor de creador de cine ‘mainstream’ en plan mastodóntico, alejándose por completo del cine ‘blockbuster’. En las antípodas de las superproducciones, Verbinski indaga en la lacónica vida de un ‘loser’ que lleva una vida gris, distanciado de su familia, sin ningún respeto por parte de los televidentes (que le humillan constantemente tirándole refrescos y ‘fast food’) y que ha perdido la poca atención de un padre a punto de morir.
Tragicomedia irónica y contemplativa (que bordea la crueldad en muchas de sus secuencias), la grisácea estructura de la historia deviene en pesimista fábula que ataca sin piedad a la sociedad consumista de anhelos materiales, a las conformistas aspiraciones familiares de un hombre que no encuentra el camino adecuado en su vida y, en definitiva, a la hipocresía que nos rodea que se ha cristalizado en el vacío existencial que impera en la actualidad social del mundo desarrollado. Lo que acaba por transformarse en una inesperada oda a la infelicidad tan insólita como fascinante. Fabulosa y sardónica, la visión del fracaso invernal oscurecida por una constante borrasca de ese inolvidable personaje que es David Spritz es una auténtica delicia de manos de un director ‘todoterreno’ como Verbinski.
3.- ‘SYRIANA’, de Stephen Gaghan.
‘Syriana’ no es una película complaciente ni con la actual situación geopolítica del mundo ni con sus aspiraciones de denuncia sobre la corrupción e intrigas de poder que se propugnan en la encarnizada lucha de Estados Unidos por el control de los últimos recursos petrolíferos. Una excepcional cinta contracorriente, reflexiva, que impone la necesidad de posicionamiento intelectual por parte del espectador, ya que Stephen Gaghgan sitúa al público frente a un problema real que se constituye en los intereses multinacionales de doble moral, los abusos del capitalismo, la lucha de poderes mediante la absorbente globalización (donde el petróleo se erige como catalizador de toda la codicia), fanatismos religiosos o una denuncia directa a Estados Unidos y su política intervencionista para mantener sus privilegios dentro de la esfera geopolítica actual.
‘Syriana’ pone en la palestra no sólo la carcoma ética de los responsables políticos, abogados, hombres de negocio y agentes de inteligencia en su rastrera guerra por la potestad del petróleo, sino que, en el camino, Gaghan fusila a la CIA, reflejándola como una organización criminal que manipula y atenta a gran escala y deja entrever que el próximo objetivo de Estados Unidos en esta sucia pugna por dominar el oro negro es una hipotética (y factible) invasión de Irán.
2. ‘THE DEPARTED’, de Martin Scorsese.
Martin Scorsese regresa con ‘The Departed’ a los submundos obsesivos que han marcado parte de su carrera; al universo hermético y sombrío de la mafia, al sentimiento de culpa, a las raíces, a los credos personales (más allá de la religión), a las exangües fronteras que existen entre el bien y el mal, donde elementos como la lealtad, la soledad y la traición recuperan a un Scorsese que no deja pasar la oportunidad de contribuir con una nueva visión al realismo urbano que pone de manifiesto las consecuencias de la violencia a través de una espiral de mentiras y ambigüedades en un entorno hostil.
Inconformista, controvertido, honesto con su obra y dispuesto a crear historias sin límites bajo la inspiración de un complejo lirismo de lo salvaje, Scorsese busca con ‘The Departed’ su condición de inclasificable, capaz de llenar de excesos y probidades las pantalla, pero con factor común en el cine del maestro; su persistente estudio de la personalidad humana a lo largo de su impronta antropológica, casi minimalista, respondiendo a la nada arbitraria voluntad de un estilo formal y narrativo que se ajuste a un enfoque lo más intrínseco y subjetivo posible para cada una de sus películas.
1. ‘MUNICH’, de Steven Spielberg.
‘Munich’ profundiza en unos objetivos muy directos, proponiendo las razones, pruebas y fundamentos de la dudosa moral que comporta el terrorismo de estado, como ordenar asesinatos selectivos escudados en una posición política aparentemente beneficiosa para la seguridad de un gobierno y su país, donde matar ya no es una simple cuestión ideológica sino ética, donde el fin elimina la justificación de los medios. Ya sea en el bando de asesinos y asesinados. Donde no quedan ni vencedores ni vencidos.
Puede que ‘Munich’ pueda verse como una apátrida parábola de la necesidad de paz estable en Oriente Próximo, pero lo cierto es que esta obra (posiblemente una obra maestra con mayúsculas) es la cinta más incómoda de su cineasta hasta la fecha. Por su imprevisible dureza, su carácter premonitorio, su excelsitud cinematográfica, sus interpretaciones memorables, por la partitura inconmensurable de John Williams, por su capacidad de análisis, ‘Munich’ es una película imprescindible para lanzar un poco de luz sobre el caos del terrorismo sin sentido que asola el mundo actual. Una mirada escéptica y pesimista al futuro que se cierra con un magistral plano final donde las torres gemelas simbolizan que en la actualidad también existen otras guerras ocasionadas como respuesta a otros ataques.
DIRECTOR 2006
Steven Spielberg ('Munich').
Exponiéndose al ciclón crítico que despertó ‘Munich’ en un terreno ideológico doblegado a la intransigencia, Steven Spielberg puso todas las cartas sobre la mesa, yendo en serio en pos de sus designios, echando por tierra su imputada condición de timorato inocuo con respecto a la crudeza visual de una violencia que se expande a lo largo de la cinta con incómodo desabrimiento, ensangrentando la pantalla con efusión, con brutalidad extrema e inusual dentro del cine del director de ‘E.T.’, una violencia ineludible cuando lo que se pretende es promover la idea de la irracionalidad inherente a la sangre y a la venganza.
Spielberg utiliza todos y cada uno de los recursos cinematográficos para estructurar con minuciosidad los planteamientos morales y políticos a través de la acción sin freno, del manejo del género de espionaje, del drama, de la reflexión analítica de un tema tan arriesgado que es imposible no subrayar la posición moral de un director al que no le hacía falta, desde su cómoda posición en Hollywood, a meterse de lleno en proyecto del profundo calado que esta asombrosa obra maestra.

ACTOR 2006
Philip Seymour Hoffman ('Capote')
Si por algo pasará a la historia ‘Capote’, de Bennet Miller, es por la magistral clase de interpretación que ofrece un genial Philip Seymour Hoffman en su introspectiva composición del escritor, en un alarde de contención, cuando el personaje era una ofrenda al histrionismo. Hoffman no juega a crear una imitación, sino que absorbe cada gesto de Capote, su voz, su travesía egoísta y catártica devenida en el mejor y más portentoso mimetismo visto en los últimos años con su consecución de adentrarse en la mente de los personajes y ofrecer un milagro interpretativo inolvidable.

ACTRIZ 2006
Felicity Huffman (‘Transamerica’).
Felicity Huffman recrea con ímpetu y sensibilidad a ese hombre que desea ser mujer y que aprende, en el camino, a ser padre/madre, superando con ello las condiciones adversas de sus dudas. La actriz de ‘Mujeres desesperadas’ consigue aportar cierto patetismo y simpatía a un personaje difícil que empatiza con el espectador a través de su torpe andar, de su inocencia, de una volubilidad humana acentuada por el magistral hacer de una intérprete en estado de gracia que transmite, con un sus miradas, gestos y su continúa aptitud interpretativa, la trágica soledad de un personaje memorable. El trabajo de Huffman es tan colosal en todos los aspectos que se sitúa más allá del elogio. La lástima es que la película de Duncan Tucker no esté a la altura de la capacidad interpretativa de su protagonista.

PELÍCULAS DESTACADAS
- ‘Lord of War’, de Andrew Niccol.
- ‘Buenas noches y buena suerte’, de George Clooney (Crítica).
- ‘Silent Hill’, de Christophe Gans.
- ‘Brokeback Mountain’, de Ang Lee (Crítica).
- ‘Bubble’, de Steven Soderbergh.
- ‘Inside Man’, de Spike Lee.
- ‘Three times’, de Hou Hsiao-Hsien.
- ‘United 93’, de Paul Greengrass.
- ‘A scanner darkly’, de Richard Linklater.
- ‘Las colinas tienen ojos’, de Alexandre Aja (Crítica).
- ‘La habitación del niño’, de Álex de la Iglesia (directamente a DVD) (Crítica).

PELÍCULAS ESPAÑOLAS
Aunque la representación española siga dejando títulos como ‘Tirant lo Blanch’, ‘Los Managers’, ‘Desde que amanece, apetece’ o ‘Va a ser que nadie es perfecto’, entre muchísimas otras, cabe destacar alguna buena intención, como es el caso de…
- ‘AzulOscuroCasiNegro’, de Daniel Sánchez Arévalo (Crítica).
- ‘La Noche de los Girasoles’, de Jorge Sánchez Cabezudo.
- ‘Cabeza de Perro’, de Santi Amodeo.
- ‘Ficción’, de Cesc Gay.
- ‘Un franco, 14 pesetas’, de Carlos Iglesias.

PEORES PELÍCULAS
- ‘Alatriste’, de Agustín Díaz Yanes (Crítica).
- ‘El Código Da Vinci’, de Ron Howard.
- ‘Instinto Básico 2’, de Michael Caton-Jones.
- ‘Æon Flux’, de Karyn Kusama.
- ‘Stay’, de Robert Forster.
- ‘Bienvenido a Casa’, de David Trueba (Crítica).
- ‘Dick y Jane, ladrones de risa’, de Dean Parisot.
- ‘Lady in the water’, de M. Night Shyamalan.
- ‘Domino’, de Tony Scott.

FUTURAS CULT MOVIES
- ‘The Birthday’, de Eugenio Mira (Crítica).
- ‘Palindromes’, de Todd Solondz (Crítica).
- ‘16 Calles’, de Richard Donner.
- ‘Crank’, de Mark Neveldine & Brian Taylor.
- ‘The Devil & Daniel Johnston’, de Jeff Feuerzeig.
- ‘Borat’, de Larry Charles (Crítica).
Habrá que estar atento a lo que nos depare este 2007 que estamos a punto de inaugurar.
Feliz Año nuevo y procurad ser felices en la medida que sea posible.