lunes, 9 de enero de 2006

Nueva moda antipirateria: Originales inaudibles

Imaginad que, en aras del persistente e imbécil pataleo por parte de la FAP, la pueril ministra de Cultura y la SGAE, seguimos sus estúpidos y maniqueos preceptos y en vez de acudir a Internet y las infernalmente perniciosas P2P y Low-ID, decidimos comprar el último disco de nuestro grupo favorito original. A tocateja, gastando 20 euros religiosamente.
Imaginad que, por alguna razón de anomalía desconocida, somos seguidores del grupo británico Coldplay, por poner un ejemplo.
Ahora imaginad que llegáis a casa y abrís el CD dispuestos a escucharlo, pero en vuestra cadena no se oye. Tras esto, lo introducís en el ordenador y tampoco se escucha. No pasa nada. Extrañados, lo colocáis en vuestro DVD para comprobar que vuestra computadora pueda tener un fallo, pero no se escucha. Oportunamente, lo intentáis con la videoconsola, pero no. Imposible. Parece que está estropeado.
De camino a la tienda, intentáis oír el CD en vuestro coche, en un reproductor recién comprado para escuchar vuestra música en volúmenes originales que es imposible que no funcione, pero tampoco.
¿Está mal? ¿Nos han engañado? A la primera pregunta, no. A la segunda, muy posiblemente.
La solución está en el interior del compact.
Cuando abrimos y leemos detenidamente ¡zas! nos encontramos esto.
En su exterior no se señala este hallazgo. Y es que cuando uno abre el estuche del CD descubrimos que los chicos de ‘Coldplay’ usan tecnología basada en DRM, por lo que averiguamos, estupefactos, el siguiente epigrama:
Este CD ha sido fabricado para su uso en reproductores normales de CD, pero podría no funcionar en los siguientes reproductores:
- Algunos reproductores de CD con la capacidad de crear MP3 (como reproductores portátiles o de coche).
- Algunos reproductores de CD con opciones CD-R o CD/RW (como reproductores portátiles o de coche).
- Algunos reproductores de CD de coche con GPS.
- Algunos reproductores de CD de coche con capacidad de grabación en disco duro.
- Algunos reproductores de CD-R/RW utilizados para música.
- Algunos reproductores de CD portátiles.
- Algunos reproductores de DVD.
- Algunos reproductores de CD.
- Algunas consolas de videojuegos.
- Aunque puedes usar un programa de Windows para reproducir algunas pistas, eso no significa que el CD pueda reproducirse en todos los PCs.
- La primera vez que el programa se utiliza (en Windows con un programa de arranque automático) se registra en un archivo de Windows. Así, los programas ya registrados no afectan a las operaciones de Windows.
- El sistema operativo Windows usa los últimos archivos. Este CD no soporta el software de Macintosh.
- Excepto por defectos de fabricación, no aceptamos cambios en el producto o devoluciones.
¿Para qué quieren que compremos cd’s originales si ni siquiera lo podemos escuchar?
Se conoce que, movidos por un instinto de gilipollez ambiciosa, existen varios grupos y artistas que quieren que dejemos de escuchar su música porque, aterrorizados de no ingresar cifras millonarias, recurren a la moda del DRM.
Está visto que esta diatriba antipiratería y sus dudosas soluciones empiezan a ser nocivas para el consumidor.