lunes, 5 de febrero de 2007

Scorsese, cada día más cerca

Este pasado fin de semana Martin Scorsese ganaba por su filme ‘The Departed’ uno de los premios más importantes en cuanto a recompensa de un director de cine en Hollwyood. Nada menos que el reconocimiento de sus propios compañeros de profesión, el ‘Directors Guild of America’, un galardón que vaticina (aunque no siempre con precisión) quién puede ser el máximo candidato a llevarse el Oscar de ese año. Puede que sea la oportunidad del gran maestro para ganar una de estas estatuillas. Sería un acto simbólico, pues al bueno de Marty no le hace falta tal prestigio de cara a la galería para ser reconocido como uno de los grandes directores clásicos de la Historia del Cine, que ya ha demostrado su calidad de preceptor con estilo propio dentro de la industria.
A Scorsese se le achaca que, durante los últimos años, haya ido descaradamente a por el Oscar. Algo que no es más que una superchería del falso erudito que añora la antigua filmografía del director italoamericano. Scorsese, en esta última etapa de su carrera, ha demostrado sus dotes como cineasta todoterreno, capaz de apuntalar depurados ejercicios de estilo y absoluta pericia, entre el clasicismo, el riesgo y la modernidad. Un hecho que le convierte en uno de los directores más imprevisibles del cine moderno ante sus siempre anunciados puntos de inflexión en una filmografía trufada de importantes obras que han ido adquiriendo su trascendencia a través de los años, incluidas aquellas despreciadas por ciertos sectores críticos, que han menospreciado cintas como ‘Al Límite’, ‘Gangs of New York’ o ‘El Aviador’. Y es que este año parece, si nada lo remedia, el que definitivamente podría dejar a Scorsese el Oscar que tanto anhela y merece por un filme, ‘The Departed’, que exuda esa directa inmediatez que provoca la sensación constante de disposición con la que el público se reubica en las continuas rotaciones de una narración espontánea y perceptiva.
Por supuesto siempre existe el escepticismo que hace romper las expectativas positivas, ya que se sabe que esto de los Oscar, desde tiempos inmemoriales, es un simple escaparate tan vacuo como absurdo. Si no, que se lo digan a Aldred Hitchcock, Orson Welles o Stanley Kubrick, genios reconocidos que no gozaron de la simpatía de la Academia de Hollywood y jamás ganaron un Oscar ¿Scorsese seguirá el mismo camino o ‘The Departed’ romperá el maleficio? La respuesta, la noche del 25 de febrero.