miércoles, 9 de noviembre de 2005

Lo barato sale caro

Estoy bastante indignado.
Los de Adsense, al observar cómo mis beneficios obtenidos por todos los que habéis pinchado en su publicidad (que ascendía ya a más de 40$), han decidido quedarse con todo lo acumulado por el Abismo. Así, como suena, con mi consiguiente cara de gilipollas ante el desgraciado escamoteo.
Me han mandado el siguiente mail, que leído y releído con estupefacción:
“Hemos detectado que se han producido clics no válidos en los anuncios Google de sus páginas web. Por consiguiente, hemos inhabilitado su cuenta de AdSense de Google. Por favor, comprenda que esta medida se ha tomado con el fin de proteger los intereses de los anunciantes de AdWords.
El sitio de un editor no puede tener clics no válidos en ninguno de sus anuncios, incluidos, entre otros, los clics generados por:
- un editor en sus propias páginas web
- un editor incitando a terceros a hacer clics en sus anuncios
- programas que generan clics automáticamente o cualquier otro software engañoso
- un editor que modifica cualquier parte del código de anuncios o altera la disposición, funcionamiento, orientación, o publicación de los anuncios por cualquier razón.
Los editores con cuentas inhabilitadas por clics no válidos no pueden volver a participar en el programa, ni reciben más pagos de AdSense. Los ingresos de su cuenta serán debidamente devueltos a los anunciantes afectados.
Atentamente, El equipo AdSense de Google”.
No sé si ha sido por este post o por un incauto y desafortunado mail comunitario emplazando a mis amigos a echar un vistazo a los anuncios que aparecen en la página. Tampoco he utilizado ningún programa generador de clicks, ni dado a la publicidad más de la cuenta en mis propios posts. Tan sólo cuando quería saber qué edictos publicitarios se daban cita en esta página (también tengo derecho a saber lo que se divulga entre mis contenidos –entre ellos, el blog de una puta, nada menos o la venta de armas de defensa explícitamente prohibidas por las Fuerzas de Orden Público-). Tampoco tengo la culpa de que algún lector cliqueé varias veces con inocentes intenciones benévolas hacia mi persona y me haya perjudicado.
La verdad es que su política está clara y supongo que habré infringido sus normas de alguna manera. Hay que asumir esta perorata legal y aceptar los cánones impuestos que ellos saben manejar tan eficientemente (que para eso es una de las potencias económicas mundiales –ahora sabemos cuál es una de sus fuentes de ingreso, el robo-). Igual les ha parecido que tenían que soltar más de la cuenta y que ellos no se quedaban lo suficiente, por lo que me han decidido inhabilitarme en esta fórmula publicitaria. Sea como fuere, todo esto es positivo, amigos. No os dejéis engañar. Ya sabéis que este tipo de traspiés conllevan consigo una moraleja final: “Venderse barato, sale caro”. He aquí en mí, un claro ejemplo. Este tipo de cosas te hacen persona (como diría el Neng), te curten, como me han dicho siempre. Yo llevo más de una década curtiéndome y recibiendo palos. Que os sirva de ejemplo a vosotros que estáis a tiempo.
Ya sabéis, si queréis desagraviaros en forma de venganza venial con alguien que os caiga mal y sepáis de la utilización de este tipo de publicidad en su página, sólo tenéis que entrar en su web y pinchar varias veces al día para que el Equipo de Adsense le sustraiga lo acumulado.