viernes, 31 de diciembre de 2004

Resumen del año 2004 desde el ABISMO

El año que ha terminado deja, como cada temporada, un extenso muestrario de todo tipo de cine. Es, durante estos últimos días de 2004 y los primeros del (casi) recién inaugurado 2005, cuando llega la hora de hacer cábalas, cuando se propaga la reflexión personal sobre el balance y el análisis de otro año que ha dejado claro un tema palmario: el ridículo estado de nuestro cine español frente a un cine extranjero (la mayor parte, norteamericano) que ha superado a la material fílmica española en términos monetarios y de calidad.
he aquí un extenso balance de lo mejor y peor, siempre en cuanto a cine se refiere.
TOP 10 – 2004
10.- 'La joven de la Perla', de Peter Webber.
El debutante Peter Webber, prestigioso documentalista, lleva a imagen el libro de Tracy Chevalier para develar el misterio que se esconde detrás este cuadro de Vermeer. La grandeza del filme proviene, sin embargo del fotógrafo Eduardo Serra, que sigue los postulados artísticos de Steen, Potter o los hermanos Van Ostade, obsequia al espectador con una película de frágil sensibilidad, donde la puesta en escena simboliza un universo pictórico de tonalidades y perspectivas sobre el fondo, hacia planos medios y más allá en la distancia, llenos de efectos de luz reflejados con sutileza, delicadeza y pureza de color. Un cosmos de arte y luz que el cineasta aprovecha para contar la historia a través de un mundo en que las cosas no se dicen pero se captan, como extraídas de la atmósfera doméstica evocadora del estilo genérico de Pietr de Hooch, otro maestro de la época.
9.- 'Los Increíbles', de Brad Bird.
Brad Bird consigue para la Pixar su mejor filme hasta el momento basando su potencial en una perfección técnica absoluta y en el épico homenaje al cómic de los 50, invocando también a una reflexión sobre la anormalidad, la heterogeneidad a la conlleva ser un héroe y el rechazo que casi siempre la sociedad tiene ante esto. Pixar que arriesga con sutilidad e ingenio en un cine mucho más adulto, en un cine donde los protagonistas adquieren una perfección absoluta, no sólo a nivel técnico (extraordinaria, teniendo en cuenta sus atributos no demasiado naturalistas de la realidad) sino a nivel narrativo. Suntuosa obra de arte y artesanía, una fiesta de cine de animación clásico, Bird demuestra su devoción por el clasicismo de los años 50 y la estética retrofuturista, apostando en todo momento con un toque ‘pulp’ sesentero, donde no falta en ‘pop art’ estético y el ‘High Tech’ con un sincero homenaje a la serie de ‘James Bond’.
8.- 'Secretary', de Steven Shainberg.
En ‘Secretary’, lo que para muchos resulta desagradable e intolerable, señal de hipocresía e intransigencia, es en realidad una muestra de belleza sensible en estado puro de dos personas que edifican, poco a poco, una personal y casi perfecta felicidad. Una cinta que reflexiona acerca de lo fácil que resulta que el placer y el dolor del castigo sexual y la zozobra amorosa se confundan, máxime cuando dos personas establecen una relación laboral cimentada en la práctica y la aceptación del poder. Los juegos de faltas y correctivos, de humillaciones y escarmientos son representados con absoluta taumaturgia por James Spader y Maggie Gyllenhaal.
7.- 'Etre er Avoir', de Nicolas Philibert.
Es ‘Ser y tener’ una galería de pequeños fragmentos de vida, narrada de forma magistral por una mirada que se sitúa con bastante distancia para resultar cercano, paradoja ésta que le permite a Philibert explorar y contemplar al profesor y a los niños desde un prisma realista y a su vez nada complaciente. Un recorrido por la importancia de enseñar, inquiriendo en la esencia del fenómeno educativo, una oda al acto de amor que es iniciar al más pequeño en el proceso de aprender y crecer. Ése compromiso es tratado en todo momento con delicadeza y sensibilidad, mostrado con un perfecto montaje que se compromete con la emoción, pero que elude por completo la sensiblería.
6.- 'Amanecer de los muertos', de Zack Snyder.
El debutante Zack Snyder recupera la pureza más genérica del ‘gore’ en un ‘remake’ que supera, con mucho, al original de George A. Romero. Una plétora de habilidades en la que predomina un intuitivo sentido visual que consigue con su perfecta planificación aprovechar al máximo el impacto de las múltiples escenas de acción a unos niveles de estética y violencia pocas veces apreciables del género. La gran virtud que convierte esta versión en una ‘rara avis’ dentro del cine de terror actual es su alto componente radical, disoluto y respetuoso con los dispositivos genéricos ricos en lecturas y camuflados en la sangre fácil y la acción de infrenable ritmo que arranca con uno de los más feroces y enérgicos prólogos vistos en muchos años y que concluye con uno de esos epílogos que dejan al espectador anclado en la butaca.
5.- 'Antes del atardecer', de Richard Linklater.
Nueve años después de ‘Antes del amanecer’, Richard Linklater retoma su mejor película para continuar una de las historias más bellas y románticas de la historia del cine contemporáneo. La libertad y la inspiración confluyen en un necesario estilo de acercamiento a la pareja, donde el fluir temporal que añora un tiempo no vivido, llena su vacío con diálogos, reflexiones y sueños que cubren la ausencia de ambos en sus respectivas vidas. Una preciosa oda al amor que consta de un engranaje conceptual detallado en la delicadeza de sus frases, de sus réplicas, de sus silencios, de lo latente que empieza en las percepciones abstractas avanzando hacia las respuestas que tanto los personajes como el espectador quieren conocer.
4.- '2046', de Wong Kar Way.
Wong Kar-Wai aborda una compleja historia sobre el amor no correspondido, sobre la memoria y el recuerdo, donde su dolor se produce en un futuro que retrocede al pasado. La multiplicidad de sentimientos, de juego con los tiempos y de pretendida confusión por parte del cineasta hacen de esta película una pieza excepcional, colmada de una especial belleza de indomable y lírica elocuencia, en búsqueda constante de una perfecta puesta en escena, donde los planos ralentizados, la hermosa fotografía y la adecuada utilización dramática de la música juegan un papel fundamental para su discurso reflexivo y substancialmente onírico. Lírica obra de talla excepcional, prodigio de composición musical de la imagen, su gran capacidad de hipnotismo convierten a esta joya en un filme de sensaciones.
3.- 'Eternal sunshine of the spotless mind', de Michel Gondry.
Charlie Kaufman y Michel Gondry componen una magistral y compleja fábula romántica que tiene en el juego de tiempos su mayor virtud narrativa. Su gran probidad reside en que, en su intención no está la originalidad sino el propósito de contar una historia que muestra la verdadera naturaleza del amor, concibiendo su destino e inevitabilidad, su sentido de la injusticia y la predestinación. Es ‘Eternal Sunshine…’ una película de muchas lecturas que apela a continuidad espontánea a medida que la historia profundiza en su complejidad. Y es que nunca fue tan cierto que el sentido de una película está en los ojos del que mira, del que siente de una manera u otra lo que está viendo. Una película dedicada al eterno brillo de las mentes inmaculadas (las que evoca el título original), aquéllas que entenderán que no se puede esquivar el amor, aunque no se recuerde ni siquiera de quién se está enamorado o por qué se quiere estarlo.
2.- 'Kill Bill (Vol. 1 y 2)', de Quentin Tarantino.
Tarantino ha realizado con su cuarta película la proeza de aleccionar sobre la dirección, la absorción de referencias y la composición de un salvaje chute de adrenalina. Cine libre en estado puro, un preciso y contundente cocktel de referencias temáticas sobre las que el cineasta es un experto conocedor. Los clásicos de serie B, los dogmas populares, las cintas orientales y sus expresiones genéricas más estandarizadas (como el ‘wuxia pian’, los filmes de yakuzas, el ‘anime’) o el ‘western’ (en sus versiones clásicas y ‘spaghetti’) desfilan en un imposible combinado genérico donde la fuerza del impacto y las analogías temáticas no sólo evocan simplemente el exceso y los aspectos más determinantes del cine de género, sino que esconden tras su apariencia un impresionante espíritu de rebelión subversiva que le confiere una intensidad emocional y un poder de fascinación infinitos.
1.- 'Lost in translation', de Sofía Coppola.
La segunda película como directora de Sofia Coppola supone una obra maestra sobre las amistades no duraderas pero imborrables. Es tan extraordinaria debido a las reflexiones vertidas en esta prodigiosa película en torno a la soledad, la decadencia y el paso del tiempo en un viaje a la vida de dos personajes imposible de olvidar e interpretados por Bill Murray Y Scarlette Johansson. Coppola libera sus creaciones en una terminante y reconocible verdad, diáfana y sugestiva, que manifiesta en su fondo y forma un sincero alegato al romanticismo, al amor y las inquietudes de unos roles que viven por sí solos y que se necesitan para poder comprender un periplo de dudas existenciales, de crisis iniciáticas o maduras, ambas adultas, equiparables en sus preguntas sobre la vida y la felicidad.
Y además...
MEJOR DIRECTOR
QUENTIN TARANTINO por el díptico ‘Kill Bill’.
Por ofrecer una asombrosa lección de estilo, un riguroso catálogo de material popular y un festival de guiños, homenajes, devociones y conmemoraciones cinéfilas. Lo de Tarantino no es, por tanto, una acomodaticia concepción del cine, sino un intenso ritual fruto de una convicción que es la columna vertebral de toda su obra: una fusión armónica entre cine y vida.
MEJOR ACTOR
BILL MURRAY por ‘Lost in Translation’.
Murray ha demostrado un estado de gracia imposible de superar, comedido en un papel en el que podría haber explotado su vena histriónica, pero que sutiliza a favor de la emotividad y ternura necesaria, aprovecha con ello su gran oportunidad de reivindicarse como lo que siempre ha sido, uno de los mejores actores modernos.
JIM CARREY por ‘Eternal Sunshine of the spotlees mind’.
Con un embrujo fuera de lo común un Jim Carrey vuelve a demostrar su pulso dramático, su contención de gestos y muecas, para ofrecer una lección de interpretación, como ya lo hiciera en ‘The Majestic’ y ‘The Truman Show’.
MEJOR ACTRIZ
SCARLETT JOHANSSON por ‘Lost in translation’ y ‘La joven de la perla’.
Scarlett Johansson, es una asombrosa actriz de talento inalcanzable y voz perturbadora, que indetermina una capacidad soberbia en papeles dotados de una madurez memorable. Pese a su juventud, Scarlett es un prodigio que sublima su talento con una emocionante galería de miradas comedidas, de poderosos mutismos adaptados a sus inmensos personajes que la actriz sabe moldear con interpretaciones (por lo menos estas dos) inalcanzables.
UMA THURMAN por ‘Kill Hill Vol. 1 y 2’.
Hay que destacar como lo mejor del año a la oda de amor de Tarantino a una actriz, a Uma Thurman (retrasando el proyecto cuando la actriz estuvo embarazada), que realiza no sólo un verdadero y plausible maratón físico, sino que sabe combinar este rasgo tan poco valorado con una intensidad actoral mostrada en esa escena en que La Novia cree haber perdido a su bebé manifestado en un llanto desgarrador. Thurman está increíble.
PELÍCULAS DESTACADAS
.- ‘Fahrenheit 9/11’, de Michael Moore.
.- ‘Peter Pan’, de P.J. Hogan.
.- ‘Hero’, de Zhang Yimou.
.- ‘The kid stays in the picture’, de Breit Morgen y Manette Burstein.
.- ‘The station agent’, de Tom McCarthy.
.- ‘Seabiscuit’, de Gary Ross.
.- ‘Big Fish’, de Tim Burton.
.- ‘Hellboy’, de Guillermo del Toro.
.- ‘Cold Mountain’, de Anthony Mingella.
.- ‘Como una imagen’, de Agnès Jaoui.
PELÍCULAS ESPAÑOLAS
.- ‘Crimen Ferpecto’, de Álex de la Iglesia.
.- ‘Inconscientes’, de Joaquín Oristrell.
.- ‘El 7º día’, de Carlos Saura.
.- ‘Héctor’, de Gracia Querejeta.
PEORES PELÍCULAS
.- ‘Blueberry’, de Jan Kounen.
.- ‘Cold Creek Manor’, de Mike Figgis.
.- ‘Secret Window’, de David Koepp.
.- ‘Cellular’, de David R. Evans.
.- ‘Bridget Jones 2’, de Beeban Kidron.
.- ‘La asombrosa aventura de Borjamari y Pocholo’, de Enrique Lavigne y Juan Cabestany.
PELÍCULAS MALDITAS (futuras ‘cult movies’)
.- ‘Confessions of a dangerous mind’, de George Clooney.
.- ‘The machinist’, de Brad Anderson.
.- ‘The cooler’, de Wayne Kramer.
.- ‘Stepford Wives', de Frank Oz.
.- ‘Romasanta’, de Paco Plaza.