miércoles, 15 de diciembre de 2004

Películas que nunca existieron

Cine maldito: las películas que nunca existieron
A lo largo de la historia del cine, algunas películas que se empezaron a rodar nunca se estrenaron. Otras, ni siquiera llegaron a comenzarse. He aquí una muestra.
En los archivos de los fastos del cine existen películas malditas, superproducciones catastróficas, cintas rodadas que nunca nadie se atrevió a terminar y proyectos que, por una u otra causa, se promocionaron, se preprodujeron y, finalmente, jamás vio su rodaje hecho realidad. Existen dos tipos de películas malditas; aquéllas que tras rodarse e invertir auténticas fortunas (casi siempre con rodajes traumáticos) fueron despreciadas por el público y por la crítica y las películas con guiones definitivos, con un casting ajustado a sus posibilidades y el equipo técnico al completo que no se llegaron a concluir o ni siquiera empezar a filmar. Es un hecho no exento de dramatismo que tiene muchos ejemplos a lo largo de la historia del Séptimo Arte. El más reciente, ‘The Man who killed Don Quixote’, de Terry Gilliam, ambiciosa producción marcada por la fatalidad de un clima torrencial y despiadado, una enfermedad que impidió montar a caballo a Jean Roquefort y la toda la adversidad reflejada en el documental ‘Lost in La Mancha’.
Detener una producción siempre es un drama, aunque a veces sea necesario debido a los costes que puedan arruinar una gran productora. ‘La puerta del cielo’, de Michael Cimino, arruinó a la United Artist por su elevado coste. Es un caso ilustrativo de la megalomanía de algunos directores que, hambrientos de épicas aventuras, se embarcan en un viaje sin retorno hacia superproducciones que difícilmente recuperaron su inversión.
Paradigmático es el caso de ‘Cleopatra’, de Mankiewicz, que hundió a la Fox durante algunos años y ‘Apocalypse Now’, de Coppola, macabro viaje a los infiernos reales de Joseph Conrad que tienen su funesta extensión tragicoeconómica en ‘Fitzcarraldo’, de Werner Herzog, rodaje donde se tuvieron que sufrir casi los mismos contratiempos y obstáculos para acabar su film que el personaje central de esta epopeya. Por ejemplo, Einsenstein fue despedido por el millonario Upton Sinclair del costoso proyecto ‘Que viva México’, perdiéndose el control sobre el material rodado y utilizado después en un documental tras las acusaciones de Stalin al cineasta de traición y desviacionismo. Un hecho que se repetiría después en ‘El prado de Bejin’, otro proyecto inacabado. ‘Titanic’ de James Cameron, estuvo a punto de deambular por productoras por su elevado coste que tuvo que unir, por primera vez en la historia, a dos grandes ‘majors’ como Paramount y a la Fox para culminarla y ‘Forrest Gump’, de Robert Zemeckis, que se quedó sin capital para la promoción, son otros dos ejemplos.
Posiblemente si alguien en la historia del cine supo la verdadera tragedia que supone interrumpir una película sin finalizarla, ése era Orson Welles, un cineasta de genialidad inalcanzable que nunca supo terminar sus gestas artísticas. Si el cine no hubiera sido industria, la obra de Welles hubiese avanzado límites insospechados. Pero la cruda realidad es que Welles jamás pudo acabar ‘El Quijote’, un ambicioso proyecto que varios años después intentó acabar Jess Franco sin mucha fortuna. ‘It’s all true’, ‘The Deep’ y ‘The other side of the wind’, con John Huston como protagonista, son cintas que Welles comenzó, dándoles forma de celuloide, pero que desgraciadamente nunca vieron la luz. También es célebre el drama epopéyico que vivieron Joseph Von Sternberg como director y Chaplin como productor en ‘La golondrina’, por la negativa del director alemán a darle favoritismos a Edna Purviance o ‘Yo, Claudio’, mitológica producción que cayó en el vació por la meticulosidad de Sternberg y los caprichos de su estrella Charles Laughton. Y es que ni los grandes maestros del cine se han visto librados de este mal que, muy de vez en cuando, dejan a medias el rodaje de una película. Alfred Hitchcock también trató de rodar dos obras que no tuvieron el esperado final feliz. Una, con Audrey Hepburn, sobre una abogada que defiende a su padre acusado de la muerte de una prostituta, donde la protagonista de ‘Desayuno con diamantes’ fue la causante del desastre por negarse a interpretar una secuencia de violación y otra, la más conocida, ‘Kaleidoscope’, un ejercicio de cambio de ‘Hitch’ al más puro estilo Antonioni en ‘Blow up’ arriesgando con secuencias muy subidas de tono que la Universal se negó a seguir produciendo debido a su alto voltaje sexual y violento.
David Lean nunca pudo ver hecho realidad ‘Nostromo’, carísimo proyecto que nadie quiso producir, ‘Los 900 días’ fue el sueño más preciado de Sergio Leone (en su tiempo costaba 70 millones de dólares) que firmó para rodar dos días antes de su muerte. John Ford tampoco pudo comenzar ‘The White company’, adaptación de una novela de Arthur Conan Doyle o ‘The first deadly sin’, la película que dejó preproducida Roman Polanski con De Niro como protagonista antes de que tuviera que escapar de Estados Unidos por violar a una menor. En el caso de ‘Something’s got to give’, George Cukor se quedó contemplando una y otra vez a Marilyn saliendo desnuda del agua porque la gran estrella de Hollywood moriría sin poder consumar su actuación y despedida de la película.
Existen también proyectos que se han anunciado a bombo y platillo para, con el paso del tiempo, terminar como sólidos rumores en los que localizaciones, arriendos y demás eventos contractuales quedaron en un amago de comenzar gestas fílmicas inconclusas. Así Verhoeven se quedó sin ‘Las cruzadas’, Stanley Kubrick murió antes de anunciar el rodaje de la película de su vida ‘Napoleón’, el ‘Taj Majal’, de Fritz Lang se fue de presupuesto, el mito de Hergé ‘Tintín’ llevado a imagen por Spielberg no cuajó o la ‘opera prima’ abominada de Tarantino ‘My best friend’s birthday’ son casos de trabajos que, por razones diversas, no fueron estrenadas. Un caso extendido a nuestras lindes con el regateo de Andrés Vicente Gómez y su constante recorte de presupuesto que llevó a Álex de la Iglesia a renegar de su guión ‘Fú Manchú’.
Un somero recorrido por algunos de los casos subrayados con una desgraciada providencia que hizo de su comienzo, desarrollo o finalización, una utopía no realizada. Un cine maldito, inmaterializado e inédito a los ojos del espectador. Un cine perdido como consecuencia de los mecanismos logísticos de un arte que echa en falta muchos de estos proyectos inacabados para engrosar su extensa lista de posibles, quién sabe, grandes obras maestras.
Miguel Á. Refoyo © 2004
Lista de películas inacabadas o proyectos frustrados
.- Il Gatopardo II’, de Mauro Bolognini.
.- ‘Appointment with precedent’, de John Ford. Historia del primer official negro del West Point.
.- Don Quijote’, de Howard Hawks. Con Cary Grant y Cantiflas como el hidalgo y Sancho Panza.
.- ‘El caballo de Troya’ o ‘Memorias de una geisha’, de Steven Spielberg.
.- ‘Cortez’ (con guión de Nicholas Kazan y Williem Dafoe como Cortés) e ‘Irangate’, ambos de Oliver Stone.
.- ‘The crimson pirate’, de Sergio Leone. ‘Remake’ del filme de Siodmak con Sean Connery, Roger Moore y Peter Falk.
.- ‘Dune II y III’ y ‘Ronny Rocket’, de David Lynch. Ésta última concebida como una mezcla de ‘terror, ciencia ficción, comedia y misterio. Escrita por el director en la época de ‘Cabeza borradora’.
.- ‘Marco Polo’, de Christian-Jaque con Alain Delon como protagonista.
.- ‘Road Show’, de Martin Ritt con Jack Nicholson y Timothy Hutton.
.- ‘Salomón y la reina de Saba’ no se terminó porque Tyrone Power murió en Madrid de un infarto.
.- ‘Crisis in the hot zone’, de Ridley Scott que no puedo comenzar porque Jodie Foster le dejó tirado.
.- ‘The Big Brass Ring’, de Orson Welles, con Welles y Warren Beatty de protagonistas.
.- ‘The day the clown cried’, de Jerry Lewis, que se empezó a rodar y no acabó.
.- ‘Instinto básico 2’, con Paul Verhoeven/David Cronenberg como directores en sendos intentos en los que iba a repetir Sharon Stone.
Y seguro que más que vosotros aportaréis a este reportaje que me han pedido que escriba para un suplemento de cultura.