martes, 21 de noviembre de 2006

La muerte de Robert Altman

1925-2006
La noticia de la muerte de Robert Altman ha causado gran estupor dentro de los círculos minoritarios del Séptimo Arte. El fallecimiento de Altman supone una terrible pérdida en un mundo acostumbrado a ignorar el talento furibundo de un ‘outsider’ como él, un clásico hiriente curtido en mil batallas, caracterizado por la reincidencia en mostrar sarcásticas críticas, con los continuos dardos envenenados con saña y talento de sus múltiples retratos sobre los submundos normalizados y aceptados por la sociedad.
Un francotirador, a veces incomprendido, otras desacertado, pero siempre con la mirada de un creador de espacios cínicos, poseedor de una representativa idiosincrasia que deja 86 películas para el recuerdo dentro de una carrera de altibajos, donde la valentía y el carácter han sido la impronta de un cineasta que merece todos los homenajes del mundo.
Se hace raro haber escrito el pasado enero, con motivo del Oscar Honorífico concedido por la Academia al veterano director (con anécdota de Ron Howard de por medio) y valorar de nuevo la filmografía de un viejo rebelde, de un marginado que siempre mantuvo en su sello la inquebrantable demostración de una inspiración y diversidad permanente.
Por tanto os remito a aquel post que ya rendía un sincero homenaje al maestro.
Descanse en paz uno de los clásicos del cine contemporáneo.