martes, noviembre 30, 2004

¿La prematura muerte del DVD?

Si como todo parecer indicar hacia la afirmación más insultante, el fabricante japonés de productos de alta tecnología Toshiba lanza su nuevo formato de vídeo discos de alta definición 'HD DVD' y los Paramount Pictures, Universal Pictures, New Line Cinema y Warner Brothers se adhieren a la moda, el DVD convencional tiene los días contados. O tal vez no. El nuevo formato estará en el mercado a finales de 2005 y ha sido sido desarrollado por Toshiba junto a otros fabricantes y compite contra el 'Blu-ray Disc', formato rival que promueven firmas como Sony y Matsushita Electric Industrial.
Según la agencia Kyodo, las ventajas en calidad y funcionamiento y protección de derechos de reproducción, son algunos de los factores citados por los estudios para explicar su preferencia por el formato de Toshiba. El grupo de fabricantes del formato ’Blu-ray’, cuenta con el aval de Sony Pictures Entertainment, Metro-Goldwyn Mayer y Twentieth Century Fox Film.
La verdad es que esto huele cada vez más a lo mismo que sucedió en la década de los años ochenta sucedió algo parecido cuando Sony lanzó las cintas y reproductores de vídeo ’Betacam’ que compitieron sin éxito en la llamada 'guerra de los formatos' con el 'VHS' (Video Home System) desarrollado por la también japonesa Victor.
Y qué bien estábamos con el VHS, oye.

Un monstruo marino cincuentón y con estrella

Merecido o no, uno de los monstruos más carismáticos de infancias tan superfluas y machacadas por la cultura audiovisual, el freakismo y la enajenación mental como la mía, un 'lagarto-iguana' reconvertido por una mutación radioactiva en el terrible Godzilla ha sido homenajeado en Hollywood, en el paseo de la fama, con la concesión de la estrella número 2.271 con su nombre grabado en ella. Este icono del catastrofismo más bizarro y oriental, el mito por exelencia del monstruo marino, es una pesadilla surgida de la serie B y Z que ha acometido el cine de terror desde los memorables tiempos del cine catastrófico y fantástico de aquellos 50. A lo largo de la historia del cine, de una categoría tan heterogénea como lo es el cine fantástico han surgido los más extravagantes y terroríficos seres que el hombre haya podido imaginar, pero ninguno ha sido como Godzilla.
El 3 de Noviembre de 1954 se estrenó en Japón 'Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo', la primera película de este entrañable ser. Las audiencias niponas fueron testigos en aquel momento del nacimiento de un mito inmortal que ha perdurado en la memoria de miles de personas durante 50 años. Godzilla (o Gojira en su concepción inicial) tuvo su archienemigo comercial en un ser bastante análogo con su aspecto llamado Gamera o su antítesis real en el mostruo de tres cabezas Ghidorah. Godzilla, recibió su nombre de la combinación de las palabras japonesas gorila (gorira) y ballena (kujira) y desde que llegó a las pantallas de cine fue uno de las representaciones visuales más representativos de la cultura pop japonesa y de la cultura fantaterrorífica mundial. Pero lo cierto es que nunca jamás otra mutación nuclear fue tan iconográfica. Godzilla, kaiju por excelencia, o más específicamente un daikaiju, ha sobrevivido gracias la productora japonesa Toho que, para el cumpleaños y celebración de esa estrella en el paseo de la fama ha estrenado 'Godzilla Final Wars', últimas aventuras de Godzilla.
'Godzilla contraataca', 'King Kong Vs. Godzilla', 'Ghidorah, el dragón de tres cabezas', 'Hedorah, la burbuja tóxica', 'Galien, el monstruo de las galaxias ataca la Tierra' o 'Godzilla Vs. Mothra' son algunos de los célebres títulos del enorme reptil marino. La admiración de los fans de Godzilla nos hace añorar y revivir los títulos cutrones y asiáticos que tanto han dado al cine de serie B y Z.

THE ENCOUNTER's Birth

Aquí Refo de nuevo informando cuando son las 18:30.
Estado: Serenidad templada.
Ánimo: Alto, a un nivel aceptable de absurdo optimismo.
Bueno, amigos, pues el cortometraje que tenemos pensado realizar en 35 mm., en cine, en la esencia del Séptimo Arte: en definitiva, celuloide, empieza a dar sus primeros signos de vida.
A falta de comenzar el que será el ‘story definitivo’ con Myrian y ya inmerso en el ‘background’ y memoria del proyecto para que cuando empiecen las reuniones acerca del proyecto con Amable y Quike sean traslúcidas y abiertas, ayer me pasó José Mª Guevara (mi co-guionista y media naranja creativa) los bocetos de los planos que abren el corto y no pude por más que sentir con toda la fuerza del mundo la sensación de que esto se va a hacer, que va a convertirse en una realidad. Sé que suena absurdo, pero después de haber sacado ‘El límite’, todo es posible.
Me he levantado esta mañana pronto con las estruendosas notas de System of a Down de fondo y la energía parece que corroe mi esencia. Una extraña fuerza empieza a apoderarse de mí. Algo que hacia tiempo que no me pasaba. Tengo ‘The Encounter’ montado y planificado en mi cabeza y es francamente bueno. Si conseguimos sacarlo adelante nada podrá salir mal esta vez.
‘The Encounter’ (‘El reencuentro’) nace como respuesta a la incapacidad del cortometraje actual por ofrecer algo nuevo y arriesgado. Su intención es traspasar la línea fronteriza que separa los designios genéricos basados en la innovación de la redundancia temática y su forma de emplear el miedo y la angustia en el cine. Este guión marca su origen en una tierra de nadie en la cual se forja su fascinante y turbulento encanto. El propósito es recuperar el malogrado endurecimiento sensitivo apoyándose en las formas visuales y sonoras que provienen de la maldad, la tensión y la inquietud, sin perder de vista que lo sobrenatural es sólo la excusa para hablar de un drama, en este caso romántico, del realismo explícito en el fondo humano y emocional que todos reconocemos, con el que podemos llegar a identificarnos. Es la historia corta que siempre he querido contar en imágenes, la más personal, la que tengo y debo hacer.

lunes, noviembre 29, 2004

Dave McKean, ese gran genio

Dave McKean es una referencia trascendental en la vida cualquier creador visual. Su sombría y tétrica combinación de fotografía, el dibujo y sus célebres 'collages' han hecho de él una figura necesaria en el arte moderno, un demiurgo visual al que recurrir constantemente. Por lo menos yo, cuando dudo, le echo un vistazo a sus ilustraciones.
Su trabajo junto a Neil Gaiman en la serie ‘Sandman’ es lo más conocido de este genio.
Posiblemente sea el diseñador británico más importante de todos los tiempos. Sus trabajos van desde las portadas para discos de Michael Nyman, Tori Amos, Skinny Poppy, diseños para prensa The New Yorker, imágenes publicitarias Kodak, Playstation y varias exposiciones.
Junto a Neil Gaiman ha creado sus mejores logros en cómics como ‘Violent Cases’, ‘Orquídea Negra’, ‘Mr. Punch’ y el mencionado ‘The Sandman’. El ‘Batman’ de Grant Morrison es otro trabajo destacable.

El nuevo clásico de terror incomprendido

Creo que es la película que más he defendido en los últimos años porque parece que nadie parece gustarle. Cuando el terror ha pasado a definir una reactivación de género que fagocita los tópicos de este cine, 'What lies beneath', de Robert Zemeckis, se ignoró y despreció cuando es una digna muestra del mejor homenaje al suspense y al terror.
Hoy la han emitido en Antena 3. Así es como la vi yo hace años y, releyendo lo que escribí, sigo pensando lo mismo ¿Película maldita? Puede ser.

La prodigiosa esencia del terror
Zemeckis obtiene con su taumaturgia visual, apoyado en una Pfeiffer descomunal, una de las mejores obras de terror de los últimos años.
Es inevitable profundizar en un filme como ‘Lo que la verdad esconde’ sin aludir a la figura del que es progenitor de un género taxativo dentro del cine: Alfred Hitchcock. Cierto es que la ofrenda al gran maestro por parte de Robert Zemeckis constituye un compendio definido por las constantes irrepetibles del gran mago del suspense. Pero también lo es el intencionado alejamiento del legendario creador inglés introduciendo, desde su base argumental, conceptos ajenos a la visión ‘hitchcockiana’ al introducir fenómenos paranormales, fantasmas y la tétrica línea que conforma este taquillero filme. Asentada en un argumento eficaz y vigoroso, procedente del mismísimo Spielberg, ‘Lo que la verdad esconde’ fundamenta su gran y aplastante virtud en la majestuosidad visual y narrativa con la que Zemeckis ha sabido dotar al filme, extendiendo a sus secuencias una excepcional puesta en escena y una evolutiva recreación del desasosiego y la angustia psicológica que acaba por atrapar a un espectador trasegado por el genio del cineasta hacia el sobresalto.
Funciona, por tanto, desde su base, la enorme dualidad entre la apariencia de realismo cotidiano y la mezcla de realidad-ficción, su esquema maniqueísta, su ‘tempo’ secuencial que arrolla y estremece, que fascina y sobrecoge. La historia del matrimonio Spencer y su relación vulnerada por la irrupción en su vida por un espíritu le sirve a Zemeckis para convocar una serie de elementos clásicos del cine de terror y llevar al público a la inquietud, a la tribulación que deviene de la emoción simple y violenta, sabiendo convertir la acción cotidiana en una tangible pesadilla donde las sensaciones quedan diluidas.
La portentosa planificación, asentada en la elegancia conceptual, en planos secuencia abrumantes, aprovechando el ‘scope’ hasta la exquisitez, los travellings imposibles, los espejos y la utilización de efectos digitales ajustados a objetivos puntuales convierten la dirección de Zemeckis en un quimérico modelo de megalomanía, sacándose de la chistera impresionantes imágenes, destilando virtuosidad visual a la hora de crear ambientes, engrandecida con la partitura de un Alan Silvestri bajo el influjo de Bernard Herrmann. Es ahí donde ‘Lo que la verdad esconde’ encumbra su resultado a cotas de maestría impenetrable; a la sencillez de los giros, a los golpes de efecto, a la virtuosidad irónica de su médula argumental, plena de excelsitud genérica. A todo ello se une un elemento superlativo como es la interpretación de una Michelle Pfeiffer que vuelve a dar un recital de talento con su omnipotente presencia en pantalla, proporcionando a Claire Spenser la fragilidad etérea necesaria para la identificación del público, al que se une Harrison Ford, que abandona su convencionalismo por la complejidad ambigua de un personaje difícil y oblicuo.
El filme se divide en dos partes. Una primera en la que el terror cotidiano alcanza una cercanía asfixiante, erigiendo el desasosiego de un personaje con el que se conecta inmediatamente, y una segunda en la que se desvela la verdad que subyace, en una perfecta evolución con doble final en el que su espectacularidad alcanza el propósito del director. Es decir, una ilusoria miscelánea de terror, suspense, acción, melodrama y ‘thriller’ acentuado con el tono fantástico que formula el núcleo. ‘Lo que la verdad esconde’ propone una convencional cinta de terror que se alía esta vez con el talento y la calidad para hacer de su tensión psicológica el elemento absoluto, otorgando al cine actual una obra impoluta e intachable con sus objetivos básicos, una de las mejores películas de terror de los últimos tiempos.
Miguel Á. Refoyo © 2000

BSO 'Crimen Ferpecto': Acordes angustiosos

Os muestro mi última adquisición, el ‘score’, la banda sonora, en cristiano, de ‘Crimen Ferpecto’, la última maravilla musical del genio de la música española Roque Baños. Creo que es el primer disco original que me compro en dos años. Sí, qué le voy a hacer, porque con mi módem de 56 ks. y la conexión tan miserable que tengo no es que me baje mucha música de la red que se diga. Como dicen los culpables, pero en esta ocasión ciertamente, “a mí, me la bajan”. La música, me refiero.
A lo que voy, es sorprendente el talento que tiene este compositor jumillano para crear música para bandas sonoras. La composición músico-incidental de Roque es, hasta el momento, mucho más que modélica. Ningún artista hasta el momento (ni siquiera el sobrevalorado Alberto Iglesias) ha tenido esta capacidad de multiplicar registros, la sensibilidad armónica y la exactitud cimentada en una vena prolífica para acomodar la imagen a su música para que ambas se fundan en una comunión inigualable.
Cuando Álex encontró a Roque, el señorDe la Iglesia coincidió con el señor Baños, la dualidad se transformó en irreemplazable, como las grandes parejas de directores-músicos de la historia del cine, muy pareja a las compuestas por O’Selnick y Max Steiner, Hitchcock y Herrmann, Spielberg y Williams, Zemeckis y Silvestri, Cronenberg y Shore o Burton y Elfman.
La música en el cine de Álex es algo tan fundamental como la fuerza impulsiva de sus imágenes. Desde ‘Muertos de Risa’, las notas de Roque se han ensamblado de un modo elemental, como una óptima simbiosis que lleva a través de su combinación a un viaje en el que las emociones de los personajes y la acción narrativa y visual se funden intrínsecamente. Una composición precisa en la lectura de los planos, algo culminante en el acabado de una película.
La banda sonora de ‘Crimen Ferpecto’, el ‘score’ creado para la ocasión es una traducción exacta de la dramática fábula con indicios de comedia, pero en la que se sobrepone el trasfondo de terror atroz y crueldad, de desazón y suspense que late en los propósitos cinéticos de Álex en esta película.
Apoyado, como viene siendo habitual en el más puro estilo clásico, su pentagrama para la nueva película del director más capaza del cine español, es una excepción digna de todos los elogios. Si bien no hay un tema que sirva de ‘leitmotiv’ identificativo, la grandeza de esta banda sonora se sustenta en la habilidad por un surtido variante en la que nunca escuchamos un corte que recuerde al otro. Algo que resulta del todo fascinante.
Ni siquiera hay espacio para el romanticismo edulcorado, ya que en los cortes que se entienden como melódicos y apaciguantes, existe un trasfondo terrorífico, inquietante. Así el corte ‘Affaire en los probadores’, no resulta nada sensible, sino rudo. Sin embargo, la más romántica, en el sentido templado de su casualidad es ‘Somos cómplices’, donde, paradójicamente, más nerviosismo visual se presenta en pantalla.
De nuevo vuelve a ser un homenaje al mejor Bernard Herrmann, clara inspiración en temas como ‘Descuartizando el cadáver’ o ‘La habitación de los horrores’ que, si bien, recuerdan tal vez en exceso a la partitura de ‘La Comunidad’, irradian una sensorial angustia, centrada en las sensaciones más oscuras de la condición humana, pero con una condición lírica que no pierde de vista el pretendido sinfonismo neoclásico de sus temas más oscuros y tenebrosos.
El corte ‘Pelea con el señor Antonio’ se ubica dentro del filme en esa magistral secuencia en la que Rafael sigue los zapatos que ha visto en el probador contiguo en una prodigiosa intranquilidad que va ‘in crescendo’ en una composición de duda e intriga fantástica. Puro suspense que se transmite también en otro magnífico corte como ‘¿Me va a delatar?’, recreación de una desasosegante incertidumbre.
Es esta partitura de ‘Crimen Ferpecto’ una composición de trazos oscuros, opresivos y muy atmosféricos, como esa extraña pieza titulada ‘El demonio existe’, con ecos de música isabelina que manifiesta el desconcierto del protagonista, de su obsesión y su locura, desequilibrio mental expresado como nunca en ‘Boda espontánea’, el cúlmen del enloquecimiento total, del desvarío, de la opacidad psicológica, patética y sórdida existencia que subraya en su final una lírica instrumental de ‘happy end’, todo lo contrario que envuelve este arriesgado ‘score’.
Destaca también un equilibrio sinfónico que en su última parte se decanta por la burla absurda a la que es pareja la película, sin perder el tono de suspense, hacia uno mucho más psicológico demencial, de locura que tiene su éxtasis musical en el tema ‘Nunca te librarás de mí’ y en ‘Todo es Ferpecto’, una oscurísima sinfonía donde los instrumentos de viento, la contundencia de su potencia orquestal basada en los tambores y su voces demoníacas hacen de este corte el más turbador de todo el disco.
El CD se cierra con tres canciones que suenan al final del filme, ‘Summer Struttin’, el tema con el que De la Iglesia presenta, en su prólogo, a Rafael y su objetivación hablando a cámara sobre su mundo perfecto de oropel y éxito. Y dos cortes contagiados por su fondo inequívocamente circense, colorista y alegre, en el absurdo de su epílogo entre saltimbanquis y payasos: ‘Dusty Road’, de Fanfare Ciocarlio y el clásico ‘Moliendo Café’, de José Manzo reactualizado por Piraña Musik Berlín & Asphaltango.

domingo, noviembre 28, 2004

GD. Gente detestable (I)

Hay personas que, bruscamente, me dan ascopena (término acuñado en la novela de Álex de la Iglesia 'Payasos en la lavadora', una mezcla exacta de repugnancia y aversión. Gente a la que no puedo ver, que ma da grima. Personas que, por el simple hecho de existir, me hacen sentir molesto, incluso llegando a la náusea. Entes internamente purulentos que tienen en sus propia presencia motivos suficientes para la repugnancia, el odio y el malestar.
La primera, en esta sección de animadversión infinita es, como no podía ser de otro modo, la infausta Rocío Madrid, una versión anómala de la pija tonta que todo el mundo ha conocido en alguna ocasión, pero aún más aberrante. En casi tres años que lleva de florero absurdo en 'Crónicas Marcianas' aún no ha dicho nada inteligente. Es vanal, inicua, vacía mental, ridícula, psicológicamente nula, inculta y, aunque desprenda una forzada y postiza naturalidad condimentada con esa estúpida alegría andaluza que me pone de los nervios (no la alegría andaluza, si no ella), es artificial e insulsa.
Desde este Blog, Rocío, tengo que decirte lo mucho que te odio y te desprecio por tu insoportable forma de ser. Sólo hay que leer tu estúpido y ridículo diario para ver hasta donde llega tu imbecilidad de mema.
En fin, que algo bueno tendrá. Pero no sé qué será.
¿Que hay quien dice que es guapa y atractiva? Pufff... En Andalucía le das una patada a un piedra y salen cinco mozas que tienen una belleza real. Y no lo de esta burda mujer, que es postiza y todo pose.

Resaca mortal

Siempre he pensado que las resacas están para disfrutarlas, para escuchar el zumbido de los pensamientos que se chocan por su desorden interior. Disfrutar de ese dolor de cabeza que parece provocado por un fuerte golpe del martillo de Thor. Pero lo de hoy no tiene nombre, amigos.
Esto no debe ser bueno. No puedo pensar con claridad, ni escribir, ni coordinar dos palabras seguidas.
Mal.

sábado, noviembre 27, 2004

El gran Boyero

No he podido evitar soltar una sonora carcajada al leer (como cada semana, de forma religiosa) uno de los encuentros semanales con ese tótem del cinismo y el sarcasmo que es Carlos Boyero en 'El Mundo', todos los jueves.
Le preguntan:
P: Hola Carlos: que te ha parecido 'Luna de Avellaneda'? Gracias.
Y él responde...
R: Insoportable. Estoy hasta la polla de tanta retórica sensible, de tanto perdedor con dignidad. Campanella me vendió la moto en 'El hijo de la novia'. Pero, me mosqueé con 'El mismo amor, la misma lluvia' y 'Luna de Avellaneda' me pone directamente de los nervios.
Cúan sabio es este crítico al que odio y amo con una pasión incontenible.

viernes, noviembre 26, 2004

Dos desagradables experiencias

Hoy he tenido la desgracia de probar un Donut Light. Sí, la versión ligera del Donut rico y esponjoso de toda la vida. El mismo que anuncia Judith Mascó en la televisión.
Pues bien, cuando le he dado el primer muerdo he notado que algo no iba bien. No es como los otros Donuts. Está blando, sin textura, se desinfla, es más pequeño, no sabe nada bien. Además, el glaseado de azucar del original, el pequeño y dulce escudo que lo recubre se ha sustituido por una masa viscosa y transparente que parece algún fluido de Rocco Siffredi más que algo edulcorado. Ha sido una experiencia totalmente decepcionante y algo asquerosa. Os aconsejo que nunca lo probéis. Os arrepentiréis. Es muy desagradable.
Dicen que tiene el 35% menos de calorías. Estar delgado equivale muchas veces a comer cosas que están repugnantes. Y éste es un gran ejemplo.
Por otro lado, otra cuestión casi trascendental es el nuevo Pc Fútbol 2005. Lamentable, amigos. No sabéis hasta qué punto han estropeado todo lo que habían conseguido los chicos de Dinamic. Los de Gaelco ha destrozado el juego. Así de contundente. No hay posibilidades de Pro-manager, fichar requiere ser ingenierio, no puedes contratar ojeadores, el cuadro táctico ha sido sustituido por un galimatías muy triste, la estética es costrosa, todo parece y es muy malo.
Las atractivas funciones del último Pc Fútbol 2001 se han perdido. Ni te puedes crear, no hay la mitad de los escudos de las demás ligas y, lo más importante, no hay un orden con más de un equipo. En palabras de 'fan' absoluto del juego: Pc Fútbol 2005 es una puta mierda. Así de duro. Un insulto al jugador de este mítico juego. Es, directamente, una estafa, una desfachatez asombrosa que hayan sacado este bodrio a la calle y encima a 20 euros. Si hasta el Pc Fútbol que venía en disquetes era muchísimo mejor que esto que han sacado. No tiene nombre.
Razones, por las que, al igual que los Donuts Light, no os dejéis engañar, porque es lo más decepcionante del mundo.
Ambas experiencias han sido comparables a descubrir que, una vez conseguida una imposible cita con Beyoncé Knowles, ésta tiene un enorme miembro como el de Makelele (o eso decían sus 'compis' y 'amiguitos' del Madrid). Más o menos, vamos.

Micro-relato

LUZ
Sabía que un día llegaría. Que la historia de su vida no dejaría que el olvido le hiciera desparecer. No sabía dónde se encontraba. Miraba a su alrededor percibiendo que todo era ajeno a su concepto del mundo.
- Estás fuera.- le dijo una voz de ultratumba.
Recomponiéndose, echó un vistazo a su bolsillo y descubrió bajo su mano una luz pequeña, de incandescencia esperanzadora, surgida de la explosión de dos planetas en el oscuro cosmos. En un instante, una explosión le devolvió al suelo con un fuerte golpe. De nuevo, bajo la inconsciencia del impacto, soñó que era feliz y que la guerra nunca se produjo.
Tal vez todo fue producto de una mala pesadilla. O tal vez no.

jueves, noviembre 25, 2004

¿Quieres ser Lee Harvey Oswald?

¿Que quieres meterle un tiro a John F. Kennedy entre ceja y ceja y salpicarle el traje púrpura a Jackie?
¡Pues no hay más que hablar!
Ya está aquí 'JFK Reloaded', el juego que ha molestado (y de qué manera) a la familia Kennedy. La verdad es que es de bastante mal gusto.
Tienes a tu disposicón todo, el mismo rifle, la misma mira teléscopica y la misma Dealey Plaza donde murió asesinado el Presidente más carismático que ha tenido USA. Puedes disparar desde el mismo ángulo en el que nos hacen creen que llegaron los tres tiros que acabaron con la vida del presidente.
Lo divertido (o triste) de todo es que la compañía escocesa Traffic Games, creadora del juego, se defiende alegando que permitirá estimular el interés de los más jóvenes por la historia. Tócate los cojones... Y se quedan tan tranquilos.
La cosa está en preguntarse qué pasaría si se creara un juego sobre lo que llevó a que Kennedy muriera. Es decir, investigar su política, sin obviar la crisis "de los misiles" con la Unión Soviética ni la lucha por los derechos civiles. También podrían introcudir en él qué pasó con el féretro de John Kennedy desde Dallas hasta el Hospital Naval de Bethesda. O si Marilyn fue asesinada porque sabía demasiado. O que desvelaramos que Oswald no era comunista ni nada, si no un pobre hombre que le sirvió de cabeza de turco a los intereses de la política exterior de un gabinete que se manchó de sangre con la muerte de su máximo mandatario.
Ya estoy viendo el prólogo de un juego de arcade sin precedentes...
P: "¿Cual es la teoría más descabellada que usted ha escuchado sobre el asesinato de Kennedy?"
R: "La defendida por la Comisión Warren".
P: "¡Le estoy preguntando en serio!".
R: "Si, y yo le estoy respondiendo en serio".
(Conversación entre el reportero del Fort-Worth Star-Telegram Barry Schlacter y el investigador Ian Griggs).
¿Fue realmente la CIA la que encubrió el magnicidio?
Aquí os dejo unas cuantas teorías.

Un nuevo proyecto, una nueva ilusión

Bueno, pues sin estrenar aún 'El Límite' en mi ciudad, habiendo sido seleccionados en los mejores festivales de vídeo del país, orgullosos por nuestra presencia en Hollywood y, por lo menos en mi persona, contento porque, aunque aún no hayamos ganado ningún premio (ni falta que nos hace), nuestro trabajo está gustando a la gente, ha llegado el momento de pensar qué coño hacemos ahora.
Mi ilusión, mi reto, mi próximo trabajo tiene que rodarse en cine, en 35 mm., escuchando el celuloide dentro de la cámara rodando como la sangre que fluye en mis venas desde que nací, una sangre empapada de Séptimo Arte. Un corto llamado 'The Encounter', es mi gran objetivo entusiasta, como uno de tantos que todos tenemos. Bien, es un cortometraje bastante caro, pero con la ilusión que tenemos todos encima y los contactos que hemos hecho, seguro que lo sacamos adelante. 'The Encounter' es un ambicioso proyecto que tengo escrito desde hace varios años y que, según tengo previsto, se rodaría en inglés. La idea es recrear la estética de los cómics de Frank Miller en ‘Sin City’ con ese poso lóbrego de David Lynch. Una historia que mezcla el drama romántico con una oscura historia de terror. Sé que es muy difícil y muy caro, pero es el cortometraje que siempre he querido hacer. Es un compendio de referencias literarias como Lovecraft, Poe, Waalpole, Polidori, Stoker, Bulwer Lytton y, sobre todo, Ray Bradbury. Muy pronto, como ya mismo, podría empezar Myrian a currar duramente en el laborioso 'story board'.
Pero hasta entonces, ya he empezado a trabajar en mi próximo y baratísimo proyecto en Vídeo Digital, 'La sombra en el espejo', un cortometraje de muy poca duración que sirve de prólogo al largometraje que estoy escribiendo en estos momentos, una cinta de acción centrada en un futuro muy cercano y que está a medio camino entre el 'thriller' y el 'cyberpunk'. Ya estuve hablando durante varias horas con la pequeña gran Lauire Baker sobre los efectos especiales que vamos a utilizar y todo pinta como un trabajo que soprenderá. También he empezado a sondear cómo está el panorama para conseguir una gran música 'techno'.
Es un guión de dos páginas que comienza así...
La pantalla está fundida en negro.
OFF
Olvidaos de todo lo que os han contado hasta este momento.
El origen... El fin... Todo. Hemos creado un mundo artificial de engaño y apariencia.
Como nuestro propio destino.
Y no, no se parece a 'Matrix'.
Dicho esto... Haussmann Films & El pentáculo Producciones ya tienen nuevo proyecto.
Por cierto, que esta semana también empezamos (con Alexander Zuñiga) a componer el 'making of' y la estructura que tendrá el DVD de 'El Límite', un disco cargado con muchos extras de lo que ha sido una auténtica pesadilla más que un cortometraje.

Especial Navidad de SMP (VII)

Bueno, amigos. Pues supongo que os habréis dado cuenta, la Navidad ya está aquí. Sí, ya sé que no sois imbéciles, pero es que cada año llegan antes. Pronto, en un futuro no muy lejano, llegaremos de disfrutar las vacaciones de verano pensando en que hay que preparar el árbol, los regalos y, sobre todo, empezar a hacer acopio de turrones, langostinos, cordero y guirnaldas navideñas. Todo esto, en bermudas, morenitos de playa y con sofocones.
En fin, que uno sabe que se ha abierto la veda navideña, además de que uno puedo ver la decoración de Cortilandia y todas las lucecitas que el Ayuntamiento se gasta en las diversas calles de sus ciudades, cuando uno enciende la televisión y empiezan a proliferar anuncios de colonias, de relojes, de juguetes, de turrones, como un virus contagioso. Pero sobre todo, con la emisión de dos ‘spots’ privativos de estas fechas que se nos vienen encima. Me refiero al de la Lotería de Navidady al de Freixenet. Existen muchos más que aúnan en su objetivo un espíritu comercial… qué diga… Navideño, pero tal vez sean estos dos, por su coste de producción, los que más se esperan (no sé por quién) cuando comienza este periodo de luz, color y Santa Claus que, a este paso, ya ha fusilado la aceptación que tenían los Reyes Magos hace décadas.
Lo curioso de todo es que ambos anuncios no cambian; año tras año son el mismo, sólo que realizados con más medios y dinero. Veamos ¿Cuánto hace que no componen una música distinta para el de la lotería? ¿Y el actor italiano calvo (que, por cierto, sirvió de patrón para crear un personaje en nuestro guión de terror ‘La Puerta’, escrito por José Mª Guevara y un servidor)? ¿Y el concepto? ¿Y la forma de dirigir? ¡Coño! ¿Qué está pasando? ¿Firmaron hace años un contrato vitalicio sus creadores, el músico y el actor?
Este año han intentado darle un poco de dinamismo introduciendo color y el resultado es francamente inferior. Algunos me dirán que en la tradición, en el arcaísmo, está su éxito. Pero, sinceramente, creo que es erróneo. Antes que el Calvo de la Suerte fuera soplando estrellitas por ahí, emitieron aquel del vendedor infantil de periódicos que anunciaba la Paz Mundial después de que en la rotativa brindaran por ello. Utópico y colmado de esperanza. Mucho más bonito que los siguientes, no jodáis.
Y el fundamental: El anuncio de Freixenet. Hay que subrayar la estupidez campante que se apoderado de la idea de los creativos por vendernos, a su juicio, un champán (podría hacerme el fino y escribir champagne) de calidad. Pero analicemos el ‘spot’ de este año: Pierce Brosnan entrado en kilos (bueno, qué coño, más gordo que una morsa –menudas lorzas ¡oiga!-), se prepara en una entradilla musical a lo James Bond. Anda torpemente con dos botellas de ‘Freakxenet’ en la mano. En un momento de descuido se le caen al suelo desglosándose en mil pedazos y dejando ver su ‘oro líquido’. Bien, podemos pensar que está ya mamado y que por eso sus reflejos son tan nulos. A continuación observamos que se acerca a una sofisticada vitrina con cientos de botellas de cava, como un preciado tesoro, pero no puede abrirla para alcanzar alguna de ellas. Tal vez, porque con la merluza que lleva encima no acierta a saber dónde está el asidero para abrir el modernista frigorífico de cristal.
Cuando llama a la puerta una pretendidamente espectacular Nieves Álvarez con un cardado horterísimo que ni en ‘Grease’, Brosnan llega intentando ponerse la americana del esmoquin. Ante esto, podemos pensar perfectamente que ella es una señorita de compañía. Pero no, porque cuando ‘Fat Brosnan’ abre, distingue, anonadado, que la joven lleva una botella de su champán favorito. Es entonces cuando el ridículo entra en acción; hay un juego de planos en los que no saben muy bien cómo actuar, porque él, con su embriaguez alcohólica está a punto de volver a tirar la botella al suelo. Tras esta evidencia, no se ponen de acuerdo cómo ni dónde tienen que mirar para brindar una absurda lección al espectador de cómo cambiar foco en un plano. Totalmente lamentable. Desde que Liza Minelli sorbiera la copa hace ya casi 30 años (luego se aficionó a sorber miles de copas más), la empresa catalana ha ido contratando a personajes que, en mayor o menor medida, han ido cayendo en el más insultante declive o, simplemente, en el olvido.
Así sólo es posible que a ellos se les ocurra presentar a dos estrellas en decadencia de la época dorada de Hollywood (Ann Margret y Cheryl Ladd) y a una vedette, algo puta y buscota, militante del PP como Norma Duval en un mismo anuncio o pensar que una pareja de moda pueda ser Jacqueline Bisset y el malo alemán de ‘Jungla de Cristal’ Alexander Gudonov. Tener la mala hostia de contratar a Don Johnson en el 91, para el siguiente año contar con Antonio Banderas para regodeo del divorcio del actor que dio vida a Sonny Crokett. También hemos visto homenajear el Oscar de Trueba con el reparto de ‘Belle Epoque’ (para mí, el mejor de todos), darle una pasta gansa para la cirugía estética de la decadente Meg Ryan o hemos podido sufrir a Papa Quinn y a su hijo pescar tres putones verbeneros como Mar Flores, Sofía Mazagatos y Juncal Rivero. Por no hablar de la desconocida Lorin Maazel y tres estrellitas autoproclamadas ‘actrices de moda’ del cine español como Pe, López de Ayala (espectacular carrerón después de su Goya) o la insoportable Paz Vega. Me pregunto si Inés Sastre brindará este año por el fallecido Christopher Reeve mientras se arrima al ricachón de turno como gran Súcubo que es.
Los anuncios de Freixenet no cambian. Siguen estáticos, perennes, aburridos, como el de Suchard o el de El Almendro que, al fin y al cabo, sigue siendo uno de los favoritos de la audiencia. O ya, ni siquiera rodar nada nuevo, si no que se recurre a un mítico anuncio que se mantiene imperturbable a lo largo del tiempo como el de la siliconada Estella Warren del anuncio de Chanel Nº 5 de Pitof o la más natural del antiguo, que dirigió Luc Besson.
Al final, echaremos de menos al hijoputa repelente de Edu y su ‘Feliz Navidad’ de Telefónica, a Paz Padilla haciendo el subnormal (de monja o de embarazada) en sus paupérrimos anuncios de turrones ‘La casa’, a las muñecas de Famosa que se dirigen al portal o cualquier otro que se os ocurra en este momento prenavideño.
Habrá tiempo de dedicarle varios espacios críticos y cínicos a la Navidad en este Abismo; la lotería, los regalos, la Nochebuena, un recorrido navideño por las películas dedicadas a estas fechas, la Nochevieja y el inevitable torzón que voy a cogerme, los deseos para 2005, y, por supuesto, lo mejor y peor de este año que está a punto de agonizar, claro está.
Si por algo merece la pena la Navidad es por el juego que da.
Seguiremos informando.

miércoles, noviembre 24, 2004

Dylan Thomas, un caprichoso usador de palabras

En Laugharne, cerca de una casa levantada a orillas de un estuario en el corazón de Gales, el poeta pasó horas viendo las crecidas invernales del río Towy. Vio muchas veces cómo se anegó el jardín, jugando a encadenar patronímicos o tal vez sólo nombres que versificaran cada una de las colinas que se veían al este, en la ribera opuesta del río.
Un mal día, por aquellos parajes, no hubo presencia humana, nadie que observara el paraíso. La habitación donde el hombre de rizos rojos desplegó su talento, se llenó de polvo y silencio. Una botella de whisky medio vacía sepultaba su triste pesar sumida en el afonía de una boca que jamás volvería a beber de ella.
Lejos de allí, Stravinski se quedó sin sus palabras del borracho irredento y Swansea lloró su muerte. Años después, un cantante tomó su apellido para pasar a ser hu heredero con una guitarra a cuesta.
Dijo en una ocasión Dylan Thomas que no era un poeta, que era un simple usador de palabras.

Silly Bush: Mi perrito Barney

En el colmo de la ridiculez, de la imbecilidad, está la figura de un presidente que, con todos los honores, pasará a la historia como el dirigente más peligroso, más genocida, más necio y cretino que haya tenido Estados Unidos. Me refiero, cómo no, a George W. Bush. La última proeza de este ‘clown’ vestido de traje ha sido la popularización de su perrito faldero. Si Calígula nombró cónsul a su inseparable caballo Incitato, Bush tiene una analogía de idolatría animal con su perro Barney, el personaje del momento en Estados Unidos. Lassie y Rin Tin Tin se han pasado de moda, se ha quedado caducos ante la historia del terrier escocés de Bush. Sólo falta saber qué cargo ocupará Barney de la mano de su infausto amo.
Según la página de la Casa Blanca yanqui, el perro se enfada porque le tenían prometida la cartera de Educación y Cultura. Como todo en la vida del presidente, los problemas de su país son acogidos con sorna y burla, como en aquella secuencia del documental de Michael Moore ‘Fahrenheit 9/11’ en la que después de soltar su discurso sobre la espinosa situación de la guerra de Irak, después de ordenar el ataque sanguinario a un país, se dirige a su pelota de golf con el palo en alto y espeta a la prensa “y ahora… mirad qué drive”. Ridículo y lamentable. Barney no está muy lejos de lo que para Bush representa su país, los americanos, sus votantes: son animales con los que jugar, que aplauden sus decisiones e, ignorantes ante la realidad de su país y de su autócrata dirigente, mueven el rabo y sonríen, agitan banderitas y se convierten en manifiesto de una estupidez insultante.
La Administración Bush es tan divertida y se toma tan en serio todo que ha creado un serial internauta (a través de la página web oficial de la White House) del ‘Primer chucho’, de Barney, que se ha transformado en una estrella mediática. El año pasado hicieron un especial en el que el pequeño Barney tenía una misión que acometer por todos los medios. Uno de los representantes presidenciales más importantes le mandaba decorar los enormes habitáculos de la mansión presidencial: desde el Despacho Oval hasta la habitación George Washington. Esa era su misión. Pero el perro, en similar actitud de su dueño, no quería trabajar; prefería tocarse los huevos, jugar con un balón en la nieve o dormir ¿Mensaje subversivo de la actitud y aptitud de Bush? No quiero ni pensarlo.
Más allá de la certeza de si Bush traduce este tipo de actos en cualquier estado, ya sea borracho o sobrio, lo cierto es que tales artimañazas sirven para desviar la atención del pueblo, de encubrir su perverso plan mefistofélico por dominar el mundo (ahora, su intención es ir por Irán; mañana, quién sabe). El periodismo en USA pasa por dar primacía a la vida de un insignificante perrito que a las vicisitudes de una política exterior que, como hordas de extraterrestres alienígenas, están desmoronando con sus actos el territorio por donde pasan.
Bush prefiere que todos los americanos vean la cotidianidad de su perrito faldero, metamorfoseado en sus propios compatriotas, a que su país sepa lo que hace su ejército en Irak, aquello que los verdaderos perros de Bush, los marines descontrolados y violentos, hicieron en la cárcel de Abu Ghraib, lo que están sembrando en Afganistán y los que le queda por hacer en Oriente Medio.
Menos mal que quedan yanquis críticos que se dan cuenta de las cosas y hacen ver la situación de Barney y su ‘Silly Daddy’ en un blog creado exclusivamente para narrar la vida del perro de la Casa Blanca en primera persona (y no me refiero a Bush), lanzando un grito crítico con lo que está pasando en un país que está viviendo ocho años de una decadencia que, a buen seguro, les pasará factura. Eso sí, siempre a costa de los demás países internacionales.
De nuevo: ¡God Bless América!

martes, noviembre 23, 2004

Dos noticias de este MUNDO ABSURDO

'Zaplanistas' Vs. 'Campistas'
Seguidores del ex presidente de la Comunidad Valenciana Eduardo Zaplana y de su sucesor, Francisco Camps, han acabado a golpes y se han acusado mutuamente de irregularidades cuando se votaban los compromisarios para el congreso regional de Alicante, una vez terminado el congreso del PP para la Presidencia del PP valenciano.
¿Tanto se echa de menos en el PP las guerras que hasta ellos provocan una en sus reuniones? ¿Llamarán a Bush para que bombardeen Alicante? ¿Tendrá relación con esto el hombre que ha muerto electrocutado en Elche?
¿Papá Noel activista?
Un activista del grupo 'Padres por laJusticia' realizó hoy otra peculiar protesta al encadenarse, vestido de Papá Noel, a una verja del Palacio de Buckingham, en Londres, el día en que Isabel II hizo el tradicional discurso de apertura del Parlamento.
Esto... Me he quedado sin palabras.

Are you talkin' to me?

Ayer fui a MediaMark, ese complejo de electrodomésticos, paraíso de la tecnología en el que casi todo está diciendo 'cómprame' con escandalosos precios nada prohibitivos, casi insultantes. Compré dos nuevas películas en DVD: 'Taxi Driver', del gran Martin Scorsese (por 8 euros y pico) y 'Ringu', de Hideo Nakata (por 4, 29 €).
Dos pequeñas obras que escogí arduamente entre una opción de compra que me hizo reflexionar sobre mi miserable esencia de vida. Si no fuera un parado sin oficio ni beneficio, si no fuera una pequeña escoria dentro de la sociedad, podría haberme llevado varias y suculentas ofertas. Pero sólo me pude un par de ellas. Es lo que tiene ser un despojo, amigos. Bueno, a lo que iba. Ayer mismo disfruté del documental de más de una hora sobre la obra maestra de Scorsese, un pequeño 'delicatessen' visual que no me desveló nada nuevo, pero sí corroboró algunas de las cosas que había leído o había imaginado, como que, por ejemplo, Robert De Niro no se afeitó la cabeza para sus secuencias de mohicano, si no que fue el asombroso Dick Smith (ganador del Oscar por 'El Exorcista'), quien creó una espectacular calva afeitada y un postizo que simulaba el pelo a lo tribal. Es lo mejor del documental. Smith cuenta con todo lujo de detalles los pormenores de las secuencias más sangrientas, de la violencia explícita, de las manos que se descuartizan con los disparos, de las heridas que nadie ha podido superar, del olfato como visionario dentro de la sala de montaje por parte de Marty para acuchillar una mano en dos planos que parecen sólo uno. También, el miedo que despertó De Niro en Cybill Shepherd, las pocas líneas de diálogo que tenía Harvey Keitel, el rechazo de Bernard Herrmann en el principio de la que sería su banda sonora póstuma y del riesgo de una película que es para mí más importante que mucha gente a la que conozco y veo por la calle.

Por lo demás, volví a reencontrarme con Travis, mi viejo amigo Travis Bickle y su historia de taxista asocial y desequilibrado, excombatiente de Vietnam atrapado en una vida sin sentido que procura redimir sus propios fantasmas protegiendo a dos mujeres interpretadas por Cybill Shepherd y la impúber Jodie Foster (que, por cierto, cuenta también que su madre le dijo a Scorsese qu estaba loco por pedirle a una cría de 12 años que interpretase a una puta). La película encumbró a la cima a un Scorsese que recreó a la perfección un ambiente sucio e hipócrita al ofrecer una agobiante historia, glorificada sobre todo por la interpretación majestuosa de De Niro en el papel del psicópata taxista con ganas de venganza social. Un inolvidable drama, casi expresionista, sobre el prototipo de personajes con vocación de mártir convertido en asesino sin escrúpulos que acaba santificado.
‘Taxi driver’ es una obra maestra, una película que transgredió en su época y que me cautivó cuando yo sólo era un crío de 10 años, seducido y malacostumbrado a un modelo erróneo de antihéroe. ‘Taxi Driver’ es también toda una leyenda externa al rodaje (el intento fallido del magnicidio a Reagan por el perturbado John Hinckley en 1981) y en la sería injusto olvidar la espléndida banda sonora compuesta por el mítico Bernard Herrmann.
Con esta película es cuando se empezó a evidenciar el inconfundible estilo de un creador de enormes proporciones: Scorsese, a pesar de mover su cámara siempre al compás de largas secuencias dilatadas, se movía entre el más de los furos controles que se contrapone a la célebre improvisación que se ha dado en su cine cuando le conviene. Esto suele hacerlo en la construcción de escenas en las que la tensión es progresiva y va sumiendo en la duda a un espectador que acomete la sucesión de sensaciones con la suspicacia, con la pregunta del ‘qué pasará’, ya que (como ha sido habitual en el cine de este genio) el carácter de los protagonistas puede estallar en la más encendida brutalidad que uno pueda imaginar, en un torrente de violencia que termina por resultar catártico para personalidad y espectador.

Este recurso consistente en dilatar el tiempo para jugar con el ritmo de la película haciendo que el tempo narrativo juegue la baza trascendental del ‘in crescendo’. En todo ello el factor más importante dentro del cine de Scorsese es el actor, que se mueve con una inaudita fisicidad, centrando la explosión de la secuencia en el protagonista. Por eso Robert De Niro se ha configurado como el actor que mejor sabe entender lo que quiere el cineasta ítaloamericano. Por eso, su creación de Travis Bickle sigue siendo uno de los mejores papeles que se hayan interpretado en la historia del cine.

Historias (televisivas) para no dormir

El gran Chicho Ibáñez Serrador, probablemente el hombre que mejor conoce en este país el anverso y el reverso de la televisión, sus luces y sus sombras, su inmensa cercanía y su poder adictivo, su grandeza y su ilimitada basura, su estético espectáculo y su ineludible cochambre, su turbia verdad y su adicta mentira realizó una de las mayores gestas televisivas al ponderar el género fantástico y de terror con sus imágenes en aquella ya mítica serie ‘Historias para no dormir’, la síntesis creativa de una época irrepetible.
Años después, Chicho, inscrito como el productor y director televisivo más carismático y fructuoso de la televisión española, se retiraría de las cuitas catódicas con el gran concurso de la historia de nuestra caja tonta, el ‘Un, dos, tres...’. Parece ser que hubo un tiempo en el que Chicho se aburría, en el que la experimentación con el terror asistió a su mente y, utilizando su comercial concurso, insertó en él una de las más crueles experiencias de terror que una persona pueda degustar en este mundo. Imaginaos aquellos que tuvieron la desagradable oportunidad de participar en el programa como uno de aquellos ‘sufridores’ que acompañaban a la pareja concursante durante la segunda parte del programa, la lúdica, de tan mítico evento televisivo.
Imaginaos a alguien, un tal Manolo, allí, sentado junto a su hermana Puri, experimentando una de las peores sensaciones que se haya tenido la ocasión de sentir a lo largo de los fastos catódicos. Imaginaos estar más de siete horas metido en una calabozo de metacrilato, con un calor asfixiante, con vuestra hermana Puri a punto del síncope y con la extraña sensación del miedo alojada en la piel, descifrando la crueldad manifiesta y, a su vez, admirable, de Chicho para jugar con las más oscuras emociones de las personas.
Analizando el contexto, uno llega a la conclusión de que aquel hombre era (y sigue siendo, me consta) un genio y decano del horror humano, de las perturbaciones que nos asolan en nuestra vida diaria. Sólo a él se le podía ocurrir meter a una pobre pareja en un perímetro de 1x2 m. durante largas horas haciéndole saber todo lo que ocurría en el programa, detallando cada regalo que se escondía debajo de los cachivaches, siguiendo las estúpidas y erróneas reflexiones de los concursantes y, al final, arañando el cristal porque el apartamento en Torrevieja estaba en el papiro romano y no debajo de la piedra que había llevado "La Bombi". Mayra, mito oculto de la televisión, mirando irónica inquiría a Lidia Bosch “¿cómo lo estarán pasando nuestros sufridores?”, mientras Puri agarraba a Manolo del cuello maldiciendo y satanizando contra todo el mundo, leyendo en sus labios las barrabasadas más desmedidas de la televisión. Fina ironía cabrona la de la presentadora.
Imaginaos a esta pareja de ‘sufridores’ entre sudor y angustia, entre cóleras y anatemas, entre ganas de cagar y de morirse. Chicho lo había conseguido una vez más. Como José Luis López-Vázquez en ‘La cabina’, las parejas sufrieron la claustrofobia más brutal que nunca un concursante volverá a sentir. Imagino que cualquier ‘sufridor’ del ‘Un, dos, tres...’ recordará la experiencia de por vida. De hecho, me gustaría conocer a alguno. Muchos de ellos no lo recordarán como un suplicio porque, tras las horas de amargura y desolación, se llevarían algo más que cien latas vacías, diez váteres y cinco bidés o los 20 sacos de cemento que Manolo y Puri se llevaron a casa y en los que hubiera metido vivos a, por suponer, Alberto y Sara, la pareja concursante que hizo de aquel día perdido en los 80 una temible pesadilla para Manolo y Puri.
Uno de estos días prometo hablar del Chollo y del Antichollo, de la Botilde y su estúpido juego de meter un pie en un aro y que la puta bota diera vueltas, y de hacer un top con las azafatas que más me han puesto en todas las etapas del mejor concurso que Chicho pudo dar a la televisión.

Cine asiático fantástico y de terror oriental

La fiebre del ‘terror amarillo’
En los últimos años el cine de género asiático está marcando una ejemplar cinematografía de terror.
El cine fantástico oriental está de moda. O si no es así, por lo menos, va saliendo paulatinamente de los reductos minoritarios a un terreno de la exhibición que cada vez apuesta más por las producciones asiáticas en un género en el que los orientales están demostrando su potestad sobre el terror y fantástico occidental. El terror formulista al que estábamos acostumbrados está mutando a un núcleo de revolución estética y argumental, de cambio, en múltiples aspectos. Ya sea por un concepto del cine para subyugar su lenguaje a una tensión evolutiva de portentosa índole o bien por un arte que indaga en el arcaísmo para mitigar cualquier efecto de las nuevas tendencias audiovisuales.
Sea como fuere no hay duda de que el cine más trasgresor e innovador producido en extremo oriente se ha convertido en una tendencia de culto que actualmente sirve para abastecer de ideas y realizadores a la industria americana. En estos momentos, Asia es para Hollywood, una inagotable fuente de inspiración y renovación de los géneros cinematográficos. Sólo así podemos apreciar que el ‘nuevo cine de terror americano’ venga dado por el ‘remake’, por el calco reinterpretado para el público americano. Esta nueva ola del cine fantástico asiático comenzó a ser conocida como tal a finales de 1990. Y para ello tuvo mucho que ver la creación del Festival fantástico de Puchon en 1997. Uno de los principales causantes de este fenómeno fue el éxito de Koji Suzuki, ‘Ringu’, adaptado del éxito del japonés Hideo Nakata, a la que después se le sumo ‘Kim Dong-bin’, adaptación de la primera versión en donde la transmisión de un virus a través de una cinta de video provocaba siete días después la muerte de todo aquel que lo veía. Una primera cinta en abrir esta nueva puerta a la actualización y occidentalización de un espacio angustioso, lleno de matices y nada acomodaticio. Gore Verbinski fue el encargado de otorgar una excusa para el ‘remake’ de la grandes majors, ávidas de suculentas taquillas. ‘La maldición’, de Takashi Shimizu, otro éxito sin precedentes y causa de secuelas de éxito, ha seguido su camino en esta reformulación yanqui de los conceptos asiáticos. Pero no queda sólo ahí esta tendencia, en escarbar y extraer lo comercial del llamado ‘terror amarillo’, ya que el panorama del cine oriental es tan amplio como complejo. Desde una perspectiva occidental, las cinematografías asiáticas parecen compartir rasgos comunes, aunque en realidad sus diferencias son sustanciales.
La aparición de esta nueva directriz, una moda que apunta a una clara perennidad, tiene sus cimientos en el creciente interés que despiertan en Occidente los rasgos genéricos del cine fantástico oriental. Así, la tradición japonesa se mezcla con la modernidad visual, sin perder nunca los estilemas clásicos, mezclando mitología fantástica (como el ‘kwaidan’, la narrativa fabulesca de fantasmas) y clasicismo, elementos que domina uno de los mejores directores de esta generación: Hideo Nakata, un director sobrio, capaz de conjugar el dramatismo subtextual de sus historias con el más puro efectismo terrorífico dibujado en la sobriedad, haciendo gala de una portentosa capacidad de dirección ejemplificada en la estupenda ‘Dark Water’. Un logro igualmente obtenido por esa desconocida obra maestra que es ‘Kaïro (Pulse)’, de Kiyoshi Hurosawa. El cine de terror asiático, extendido no sólo a China y Japón, si no con joyas venidas de Corea del Sur, Hong-Kong y Tailandia, tiene su acercamiento al mercado europeo en la conocida ‘The Eye’, de los hermanos Pang, un éxito que es la cabeza de títulos que no han tenido la oportunidad de verse en nuestro país; ‘Nang-Nak’, ‘Bangkok Haunted’ o ‘Wishing Stairs’, cintas modélicas de un terror que, traspasando fronteras, hablan de la angustia en sus diversas formas, más allá de la delimitación geográfica. De ahí la cercanía terrorífica que tiene este género de Asia con el resto del mundo.
Como variante al terror en estado puro, a la búsqueda de estilos poliformes y personales en los que la universalización de los temas e intencionalidad se destapan como el gran logro de una cinematografía minoritaria, se encuentra lo que se ha dado en llamar el ‘Extreme’, esa variación que abandera el prolífico Takashi Miike (‘Audition’, ‘Ichi Killer’ y las dos partes de ‘Dead or Alive’) que invocan otro estilo en la proposición del terror, dado en la explicitud de sus imágenes, en el sentido gráfico de lo truculento y desagradable, en la terrible realidad de impensables actos inyectados directamente al ojo del espectador. Películas como ‘Phone’, de Ahn Byeong-Gi, ‘Three’, dirigida por Kim Ji-Wun (Corea), Peter Chan (Hong Kong) y Nonzee Nimibutr (Tailandia), ‘Memento Mori’, de Kim Tae-Yong y Min Gyu-Dong, ‘Sorum’, de Yun Jong-Chan, ‘Bangkok Haunted’, de Oxide Pang y Pisuth Praesaengaim y la terrorífica ‘Tales of the unusual’, son ejemplos de esta nueva (en realidad clásica) moda del cine asiático de terror y fantástico. Esta semana ha llegado a las carteleras de media España ‘Dos hermanas’, producción de Corea del Sur, donde dos hermanas regresan a casa después de haber estado enfermas. Allí son recibidas por su madrastra Eun-joo, una mosntruosa mujer que se encarga de hacer de sus vidas una auténtica pesadilla en la que no pueden faltar los fenómenos extraños. Dirigida por Kim Ji-Wun está interpretada por Im Su-Jeong, Moon Geun-Young y Yeom Jeong-A.
Un cine que si bien abarca obras de una calidad paradigmática en un género tan aparentemente agotado como el terror y que se va dejando ver en pequeñas y esperadas dosis, no es muy accesible a Occidente, debido, sobre todo, a la insuficiente distribución y la mala calidad con que se estrenan este tipo de películas. Un cine que se ha habituado y estandarizado como ‘cine minoritario’, viéndose reducido al mercado del DVD o vídeo doméstico y percibido aún por el gran y odioso ‘mainstream’ como ‘freak’, algo exótico, de cierto carácter elitista y fragmentario. Cuando el cine fantástico asiático es todo lo contrario.
Miguel Á. Refoyo © 2004
PD: Mi amigo Fermín Martínez seguro que lo haría mucho mejor. No como yo, aquí, sabiendo dos cosillas que he visto y escribiendo esto.

lunes, noviembre 22, 2004

El fondo de escritorio

Ampliar aquí.
Yo no soy de los cambian el fondo de escritorio a menudo. Es más, puedo estar hasta un año con el mismo. También es cierto que hubo una vez (cuando cotizaba en la Seguridad Social) en que cada día tenía que tener una visión nueva en el entorno de trabajo.
Puede parecer algo baladí, pero supongo que el fondo de escritorio define mucho a una persona. No puedo imaginarme con ese campo verde, la llanura que Windows Xp trae por defecto o con una foto de algún bebe, algún familiar, modelos de pasarela o incluso de mí mismo con un momento arquitectónico detrás. El fondo de escritorio es fundamental para el equilibrio de los que trabajamos diariamente con el ordenador.
Actualmente suelo cambiarlo cada cinco o seis meses. El último lo saqué de una página de cómics de ‘Legend’. La figura del Diablo ha sido una constante en mi iconografía y esta silueta en plan dibujo de tebeo me fascina. Antes tuve muchos otros, casi todos relacionados con el mundo del cine y el cómic.
No sé por qué posteo esta gilipollez. Supongo que es porque el otro día, me dijo Fernandito Bernal que escribiera más sobre mí que artículos o reportajes, que es lo que me gusta, pero claro, una weblog nace con la intención de escribir algo sobre el autor ¿O no? Yo qué sé.

No habrá trilogía

Pues sí, es una mala noticia. Una noticia que nunca me habría gustado leer. O al menos, de la manera en que se ha dado.
Mucho se había hablado hasta el momento de una posible tercera parte de ‘Cazafantasmas’, hasta se dijo que Harold Ramis y Bill Murray estaban en contacto para intentar sacar lo que sería un ansiado cierre de una trilogía más que esperada. Pero no fue así. Las cosas han cambiado mucho en estos meses. Tanto que se ha convertido en toda una utopía sacar el proyecto adelante.
Sólo Dan Aykroyd quiere hacer una nueva entrega. Bill Murray, Harold Ramis, Annie Potts y Ernie Hudson han expresado su deseo de no participar en ningún proyecto que lleve ‘Ghostbusters’ en su título. Taxativamente, Murray se ha negado a escuchar cualquier posible oferta sobre la saga.
Aykroyd, desesperado de la vida, sugirió hace poco que tenía la idea de actualizar el reparto original contratando a Will Smith como primera figura y rodearlo de estrellas emergentes. Algo impensable, porque la Columbia ya dijo hace tiempo que si no se rodaba con el elenco original, no se tocaría ningún proyecto.
¿No digáis que no estaría bien volver a reencontrase con los doctores Peter Venkman, Raymond Stantz y Egon Spengler?

domingo, noviembre 21, 2004

Extrañas noches de ideas

Me levanto con una sensación de haber querido ser buzo y cuidar delfines en los más remotos y exóticos paisajes, no sé porqué. Parece una idea estúpida, pero es así. Esta noche he tenido un extraño sueño, de esos que te levantan de la cama como un resorte. Una niña con la cara ensangrentada me susurra “Ha llegado tu fin...” y yo intento sujetarla con el brazo, pero se me cae por un acantilado lleno de escarpas.
Cuando levanto la persiana y con las legañas aún a modo de capullo de gusano de seda llega la frase “Tengo un relato corto”. Así funciona. Así es como creo que se llega a una buena historia. De repente, sin darte cuenta de las cosas. Yo siempre utilizo las noches para pensar, para darle vueltas a la cabeza, para leer, para ver cine, para entorzarme y llegar así a historias que valgan la pena. A veces, a las 6 de la mañana estoy buscando conexiones y subtramas a un posible guión.
Para eso utilizo la cama, así me va en otros aspectos más carnales...

sábado, noviembre 20, 2004

Batalla campal en la NBA

Increíble, espantosa, vergonzosa y espectacular ha sido la feria de hostias que han brindado en los jugadores de los Indiana Pacers Ron Artest y Stephen Jackson durante su partido de la NBA contra los Detroit Pistons. Cuando sólo faltaban 45 segundos para que finalizase el partido y los Pistons ganaban 97-82, Ben Wallace arremetió contra Artest por una falta personal.
Cuando los nervios se extendieron a los demás compañeros y los banquillos entraron en la tangana, los jugadores empezaron a soltar derechazos y ganchos a diestro y siniestro. Lo esperpéntico de todo, fue la lluvia de vasos, agua, bebidas refrescantes y botellas de plástico que los aficionados tiraron contra los jugadores de los Pacers, que arremetieron sobre algunos aficionados, dando puñetazos y ofreciendo un lamentable espectáculo con una pelea entre jugadores y público.
Los golpes volaban por todas partes al igual que las botellas y los vasos. Incluso una silla también fue lanzada por un aficionado contra el pívot Jermaine O'Neal, de los Pacers, que al final fue otro de los implicados en una batalla campal que obligó a los árbitros a dar por finalizado el partido cuando aun faltaban 45,9 segundos por jugarse. Jackson, Artest y O'Neal conectaron unas severas hostias que abatieron a varios aficionados. Éstos, lejos de amedrentarse, terminaron lanzando sillas, botellas, palomitas, cojines y cualquier objeto que tuvieran a su alcance.
¡¡I love this Game!!

La interminable historia de una adaptación no deseada

Estoy harto de las especulaciones sobre la no deseada adaptación al cine de 'Watchmen', la obra maestra del cómic creada por Alan Moore. Si hasta hace poco, Darren Aronofsky era el elegido y trabajaba en una adaptación que Terry Gilliam quiso y pudo hacer una vez, la cosa no ha cuajado y el director de ‘Requiem por un sueño’ ha dejado el proyecto por problemas de financiación.
Según Film Guardian, el nuevo realizador que se hará cargo de este arriesgado proyecto es Paul Greengrass, el director de ‘El mito de Bourne’ y guionista de películas tan sobrevaloradas como ‘Bloody Sunday’ y ‘Omagh’, dos muestras de que este escritor está muy identifcado con la historia terrorista irlandesa, pero que, como bien ha demostrado en la secuela del personaje creado por Robert Ludlum, no es que sea un gran director que se diga.
‘Watchmen’, es posiblemente el mejor cómic de todos los tiempos, no hay un ápice de heroísmo en páginas. Como viene siendo habitual en el gran Alan Moore, él se ha desentendido de cualquier relación con el cine.
Si ya es una mala noticia que el empeño por llevar un cómic intocable a la gran pantalla, más lo es que lo vaya a realizar un director que no tiene muy claro qué es el concepto de acción y sus engranajes de puesta en escena y narrativos.
A veces la gran industria hollywoodiense da asco.

Chris Cunningham: Cuerpo y tecnología

Salamanca es conocida en el mundo entero por su entorno arquitectónico y porque se presume de que es una orbe cosmopolita y muy cultural. Pues es mentira, amigos. La cultura llega con cuentagotas. Tras llenarse los bolsillos las instituciones con el publicitado eslogan de ‘Salamanca 2002. Capital Cultural Europea’, la cosa pareció mejorar, pero no. Aquí no llega cultura. No importa. Es ignorada. Aún así, existen pequeñas joyas que caen como gotas de agua en un desierto. Y cuando llega, tengo que reconocer que lo bueno se hace esperar.
El Domus Artium 2002, más conocido como DA2, está desarrollando una gran función en este aspecto. Ayer terminé de ver la fase del ‘Come to Daddy’ de Chris Cunningham, el visionario moderno dómine en el terreno del ‘videoclip’. El título de esta parte de la exposición y de un reconocido DVD pertenece a una canción y un videoclip inolvidable, irrepetible, que Cunningham creo para Aphex Twin. El vídeo de las niñas diabólicas con el inquietante rostro de Richard D. James, que repite en otro vídeo espectacular como ‘Windowlicker’ también para Aphex Twin, es un producto identificativo de este nuevo genio audiovisual. En él podemos ver a estas criaturas salir de un agujero en la pared con ganas de sembrar con violencia en el barrio Thamesmead, en Wollwich, en el Londrés más Oriental. Las criaturas (no sé porqué me viene a la cabeza ‘The Brood’, de Cronenberg) corren llamados por su creador, un monstruo desfigurado y esquelético que sale de un aparato de televisión y encuentra en una viejecita que pasea a su perro a la víctima perfecta. “Quiero tu alma. Me comeré Tu alma”, le grita desde la televisión. Imponente la factura técnica, acojonante esa reunión de los niños y el creador en su infierno particular.
Nacido en Londres en 1971, Cunningham es uno de los directores con más futuro dentro de Hollywood y todavía no ha realizado un solo largometraje. Su propensión hacia la oscuridad con la que plantea sus temas, la visualidad incómoda, gris, mortecina, llena de intersecciones, siempre inclinada a la exploración de los cuerpos, de las formas, reconvertidas en seres infrecuentes, figuras extrañas y espeluznantes monstruos. Niño prodigio del medio (a los 16 años trabajaba en el departamento de efectos especiales de los estudios Pinewood), Cunnigham es experto en dar forma y carácter a monstruos deformes, como demostró en sus reconocidos trabajos cinematógraficos de ‘Razas de Noche’ y ‘Alien 3’, reformulando la célebre criatura de H.R. Giger. Los escenarios futuristas y postindustriales, la atmósfera angustiante y una afección por el organismo y el cuerpo humano son elementos necesarios en una obra tan fascinante como perturbadora.
Cunningham tiene mucho de David Fincher, ya no sólo en su parecida forma de fotografiar sus trabajos (muy evidente en el mejor vídeo, a mi juicio, de este autor; el ‘Afrika Shox’, para Leftfield & Afrika Bambaataa -de hecho está fotografiado por Darius Khondji, que trabajó con Fincher en 'Se7en' y 'Panic Room'-), sino en su concepción narrativa, en su ritmo, en la innovadora y revolucionaria forma de planificar y una capacidad imaginativa unida a un innegable atrevimiento visual de un trabajo que le ha llevado a ser considerado uno de los directores más importantes de su generación. Sus influencias parecen claras; casi todo el mundo coincide en señalar el ‘cyberpunk’ como entorno personal, los cómics y la “sci-fi” como temas recurrentes, la literatura de J.G. Ballard, William Gibson, Paul Di Filipo, Bruce Sterling como temática imperante y la actitud de David Lynch o David Cronenberg son los dispositivos referenciales de un director que muestra sin escrúpulos el impacto provocado por la tecnología en la cultura moderna y, sobre todo, en las relaciones humanas. Las extrañas asociaciones de Cunningham se materializan, para ello, en criaturas dibujadas por él mismo, en conjunto con las imágenes tratadas digitalmente, cuyo objetivo es un realismo extrañamente impactante. Sin embargo, Cunnigham, no parece darle importancia a su propia trascendencia: “Tal vez no debería presumir de esto, pero todos saben que con los videos de música no hay demasiada inteligencia detrás. No estoy tratando de manifestar una realidad social ni tampoco intento comunicarle al público lo que siento. Estos videos son simplemente la manipulación del sonido con la imagen y la mayor parte de las decisiones son actos reflexivos”, ha dicho.
Sin duda alguna, el vídeo estrella de la exposición es 'All is full of love', elaborado para la islandesa Björk. Es aquí donde mejor se aprecia la preocupación por lo tecnológico y lo mecánico, todo ello observado desde una erótica humana que en la que dos robots se abrazan despertando a la sensualidad. Música e imagen, anatomía y robótica, se mezclan en una combinación que indaga en un cosmos morfológico impresionante. Lo aséptico del espacio, la luz y la acción amatoria de los cyborgs contrastan en un fondo humano entre dos máquinas que descubren el amor, en una sinergia perfecta de robótica, industrialización, sexo y oda a la anatomía femenina. Un tema también presente y esencial en ‘Second Bad Villbel’, realizado para Auterche, en el que aparecen los robots que el británico utilizó para su trabajo en ‘Inteligencia Artificial’, durante una breve temporada, en el proyecto de Stanley Kubrick (con el que trabajó durante dos años sometido al maestro) que terminó dirigiendo Steven Spielberg.
La lucha de sexos y el amor más escabroso es el tema del único cortometraje de ficción de Cunnigham, 'Flex', en realidad un oscuro ‘performance’ visual donde los cuerpos vuelven a ser el reclamo para inquirir en una sensualidad agresiva y violenta, de una intensidad lograda a través de la luz y el sonido. En una pelea de violencia extrema, la pareja descubre su necesidad recíproca, sumidos en la confusión del ambiente, ensangrentados, asfixiados, exhaustos por el dolor, mitigada por la crudeza sexual y pornográfica de dos seres que, en ese momento sexual, se unen, fundiéndose el uno en el otro. Ella se arrastra buscando al hombre hasta lograr encontrarlo en la luz de su principio. Fascinante.
También me gustó mucho 'Come On My Selector', para Squarepusher, donde una niña japonesa intenta escapar de un hospital infantil en el que se realizan experimentos tecnológicos. La unión de música, imágenes enloquecidas y un ambiente frío e inquietante, vuelven a ser elementos necesarios en un trabajo sorprendente. ‘Frozen’, para Madonna y ‘Only You’, para Portishead se ven en la misma pantalla dejando una sensación de exquisitez artística encomiable. Su frase: "mucha gente piensa que mis trabajos son terroríficos. Personalmente, yo los encuentro hilarantes. Terroríficos para mí son, por ejemplo, los vídeos de las Spice Girls" dio la vuelta al mundo, dejando ver su vena más cínica y ‘outsider’ en un mundo envenenado por la carencia de originalidad.
Y cuando Cunningham debute en el cine, lo hará por la puerta grande. En una superproducción sin límites, en una aventura más que arriesgada, traducir a imágenes ‘Neuromante’, la novela de William Gibson que dio origen al ‘cyberpunk’ y que definió los conceptos de un género multifuncional y difícil. El británico ha contado con un guión escrito por el propio Gibson (que ha definido en repetidas ocasiones a Cunningham como el hombre "perfecto para ese trabajo") y una banda sonora a cargo de Richard D. James, es decir, de Aphex Twin.
El genio del nuevo siglo espera su turno para dejar su impronta en un cine que necesita de talentos visionarios como el de Chris Cunningham.
La exposición 'Come to Daddy' está compuesta por:
Videos Musicales
'Second Bad Vilbel', para AUTECHRE.
'Come To Daddy', para APHEX TWIN.
'Only You', para PORTISHEAD.
'Frozen', para MADONNA.
'Afrika Shox', para LEFTFIELD. feat. AFRIKA BAMBAATAA.
'Come On My Selector', para SQUAREPUSHER.
'Windowlicker', para APHEX TWIN.
'All Is Full Of Love', para BJORK.
Making of ‘All Is Full Of Love’, con entrevistas a Bjrk y Chris Cunningham.
Otros trabajos
'Monkey Drummer', con música de Aphex Twin
'Flex', con música de Aphex Twin.
'Mental Wealth', aununcio de Sony Playstation.
'Photocopier', anuncio inédito para Levis.
'Engine', anuncio para Nissan con música de Boards of CanadaWindowlicker.
Y esta semana volveré para ver el resto de la fantástica exposición: Lise Sarfati, Rosemary Laing, Edward S. Curtis...

viernes, noviembre 19, 2004

Hola, soy Pedro y quiero trabajar.

Ese es el escueto mail que he recibido hace poco de un actor que ha mandado su curriculum y la foto a la dirección de El Pentáculo Producciones & Haussmann Films.
Resulta divertido saber que hay gente que piensa que producimos cortos, películas y que hacemos cine a alto nivel. Me gusta que ahí fuera haya inquietudes e ilusión. Me gustaría ser como Spielberg y contratar a los que me mandan mails. Pues este tal Pedro Morales, además de un jerol que despierta miedo aterrador, de ese que acojona, ha trabajado en la serie 'Memoria de España', emitida en el 2004 por Televisión Española y en la película de Pedro Costa 'Mis estimadas víctimas'.
Hace algunas semanas Alba Fernández, la actriz principal de 'Días de Invierno', dirigida por José Durán, también se dejaba querer por si había algún proyecto a la vista. Me llegan muchas referencias de directores de fotografía, de asistentes de producción, de músicos, de empresas de efectos especiales, de ayudantes de dirección y, por supuesto, de actores y actrices. Hoy, sin ir más lejos, también me ha llegado un CV de una chica con una experiencia que me ha dejado anodado que ha trabajado con el mismísimo Almodóvar.
Que manden su foto y curriculum me hace pensar lo que todos sabemos: que el cine español está tan jodido que ni los buenos profesionales tienen trabajo.
En fin, si yo pudiera dar curro a todos...

jueves, noviembre 18, 2004

El último ‘punkie’

Últimamente, casi siempre, echo de menos pequeñas cosas que me hacían feliz hace más de una década, en los 90, en sus principios, cuando los 80 agonizaban dejando atrás una época irrepetible. El otro día, cuando volví a darle un sorbo a un litro de Kalimotxo, mi memoria se fue instantáneamente a una imagen de mí mismo en 1995, delgadito, sin barba, joven, con ganas de todo y, en esta visión en la que vestía igual que ahora, un disco sonando detrás, haciéndome sonreír: ‘Ya hera ora’, del mítico Manolo Kabezabolo, un apasionante y entrañable icono que ha marcado a una generación que se aprendió sus letras anarquistas y punkies, puramente rebeldes y con un humor que dignificaron su torpe manera de tocar la guitarra y su voz agangosada. Qué míticos momentos me ha dado Manolo.
Su leyenda urbana le tacha de exdrogadicto, residente en un psiquiátrico de Zaragoza del que le dejaban salir para tocar en conciertos como terapia a lo que el llamó "encierro voluntario", debido a un ‘yu-yu muy grande’. También de historias, como la que le situaba actuando en el bar ‘La Colmena’, en la Calle Pizarro, aquí, en Salamanca, donde los vecinos, hartos de aguantar sus proclamas punkies, llamaron a la policía y fue detenido. Me pasaron (cómo no, otra vez José "Jimbo") una cinta grabada, de las que se pasan los amigos y que van de mano en mano por toda España, agitadora de diversos botellones de amigos, de la juventud que empezaba a descubrir la expansión de la vida. Contenía absurdas canciones grabadas en directo en un bareto, en un chamizo (que diría mi amigo Rutiger), con unas letras ingeniosas, divertidas, pero con un contenido ‘anarka’, lleno de intención cínica y socarrona. Y entre medias, aquellas frases que jamás podremos olvidar: “voy medio ciego”, “no veo ni el micrófono”, “A ver ¡camarero! ¡Ponme una caña aunque sea!”...
En 1995, Manolo, había hecho llegar a jóvenes de toda España 2.000 copias entre las vendidas y pirateadas. El ‘Ya hera ora’ recogía 30 temas, pero la denuncia de las discográficas, ya que varios temas eran versiones de temas conocidos (varios de ellos de los ‘Sex Pistols’), hizo que se tuvieran que retirar las copias y reeditarlo, desapareciendo 7 de aquellos míticos temas. En 1996 le vi en la sala Potemkin y no fue lo que me esperaba, porque Manolo, como buen bohemio cantautor punkie tenía sus días: dependía de cómo estuviera; o estaba increíblemente gracioso e inspirado, o se iba a los 5 minutos mandando a tomar por culo al público. Aún así, siempre seguí adorando a aquel hombre. Su música era lo de menos. Importaba la figura, el mito, el icono que creamos aquellos que crecimos con un katxi de kalimotxo en una mano y uno de cerveza en la otra, fumando un buen petas, mientras levantábamos las manos al grito de sus canciones: “cada imprendible que llevo en la chupa es el recuerdo de algún follón”, “usted qué opina del aborto de la gallina”, “un papel morao ¡mil duros!”, “Si Sid Vicious hubiera conocido el kamimotxo no habría muerto de sobredosis”… y tantas y tantas otras.
Cuando Manolo volvió con ‘Los ke se van del Bolo’, su proyecto de banda de acompañamiento se sitúo en un proyecto más serio y comercial. Y el Manolo que me encandiló dejó de ser el mismo, aunque sus letras tuvieran la misma intención cabrona. Viendo aquellos grupos que me gustaban entonces, en mi época macarra que se ha extendido hasta la actualidad: El Oso Yonki, La Polla Records, Boikot, M.C.D, Pleasure Fuckers, Los Discípulos de Otilia o Albert Pla, sus siguientes discos: ‘La Nueva Mayoría’, ‘Resina, agua y ajo’ y ‘2001: la odisea va despazio’ son el reflejo de que este sedicioso e insumiso cantautor sigue haciendo discos no por un golpe de suerte o por el seguimiento de unos borrachos ‘freakies’. Nada más lejos de la realidad. Sus rudas canciones, a pesar de parecer las absurdas loas más banales al inconformismo y a la droga y el alcohol, son el fiel reflejo de la realidad de nuestro país. Y eso es todo un logro.
Su letra 'punk' y combativa, llena de filosofía urbana ha ido recogiendo lo mejor de un autor, reconvertido en leyenda a la sombra de un disco que terminó por hacerse tan grande que se tragó su trabajo posterior. Aún así, no importa, porque Manolo Kabezabolo, con sus defectos y sus canciones pachangueras estará en un nivel generacional que nadie de los que hemos disfrutado como locos de una era creada para la diversión podrá olvidar. Ahí quedan sus temas posteriores al ‘Ya hera ora’ como ‘Nino Gramo’, ‘Tengo una muñeca vestida de punk’ o la versión de ‘Clavelitos’ tunera putera rebautizada ‘Karajillos’.
Grande, Manolo, grande.
Esta noche, en la fiesta grande de Ciencias en la universitaria Salamanca, pediré uno de tus temazos para sentirme un poco como los jovenzuelos que dejarán medio mes en una fiesta antológica.