lunes, 21 de febrero de 2011

All Star Los Angeles 2011: La noche de la "Black Mamba"

La era de Kobe Bryant tuvo en le noche de ayer otra muesca en su particular revolver al llevarse otro duelo, otro MVP de un All Star. Son cuatro los que acumula el jugador de Los Ángeles Lakers. Jugaba en casa y dio una exhibición de ese juego que le configura desde hace tiempo como el mito al que está llamado a ser. Fraguó unos números de estrella contundente; 37 puntos, 14 rebotes y 3 asistencias. Ostentación de individualismo, plasticidad física y una férrea ambición por ser el más destacado en el contexto de un Staples Center, que se rindió ante su ídolo local fueron los ingredientes para lo más destacado de la madrugada. Además, empató el récord de acumulación de MVP’s en un All Star igualando la mítica marca del legendario Bob Pettit. Salió a eso y lo obtuvo con cierta facilidad. El partido fue otra cosa.
La Conferencia Oeste mantuvo el pulso en todo momento, haciendo que el recital de anotación y diferencia de juego fuera acumulándose en los dos primeros cuartos. Ambos combinados llegaron a la mitad del partido con un saldo de puntos descomunal que superaban con creces los 60 puntos. Dejó alguna jugada destacada y el visto y no visto de jugadores como Kevin Garnett y Tim Duncan, que disfrutaron de escasos minutos. Un hecho éste último que beneficio a Pau Gasol, que se iría de este cuatro All Star consecutivo con su mejor actuación personal con 17 puntos, 7 rebotes y 2 tapones y convertirse en el valuarte de las jugadas más importantes en los minutos finales que le dieron al Oeste la victoria final. Su mejor contribución en estos encuentros y demostración de que la titularidad debería haber sido un hecho indiscutible.
Los hombres del Este no tuvieron la chispa ni la actitud para hacer que el partido se destacara por un juego especialmente sugerente. Gente como Derick Rose, Rajon Rondo, Paul Pierce, Ray Allen o Dwayne Wade pasaron sin pena ni gloria. Amare Stoudemire y Chris Bosh eran los únicos que se tomaron en serio el partido en sus primeros cuartos. Fue curioso ver saltar a todos los hombres de los Celtics convocados recibiendo la hostilidad del público angelino. Después de esto, sólo LeBron James fue cuajando una excelente actuación en el partido de las estrellas, sobre todo en un tramo final, donde el Oeste apretó las tuercas y se puso con la posibilidad de remontar y llevarse el encuentro a la otra costa. De sus manos salieron las jugadas más espectaculares de la noche, con algún que otro ‘one-handed hammer’ marca de la casa, instantes en los que el aficionado pudo disfrutar de algo de esa magia y diversión que los demás (a excepción de Bryant) parece que olvidaron en casa. Le bastó que Bryant fuera perdiendo fuelle para darle emoción al encuentro y posicionarse como un digo MVP en caso de que el Este hubiera ganado el partido. Pero una serie de decisiones desacertadas en los últimos minutos dieron al traste con una hipotética victoria del Este.
A pesar de ello, James fue el hombre más completo del choque. 29 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias. Números de escándalo para el jugador de Miami. Anotó catorce puntos tan solo en el último cuarto y se llevó como consecución personal en este tipo de saraos el segundo ‘triple-doble’ de la historia del All-Star, añadiendo su nombre al de Michael Jordan, que hizo en 1997 logró 29 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias. La juventud de Blake Griffin (que ganó el concurso de mates la noche anterior) apenas irradió y el Oeste iba tirando de un jugador colosal como Kevin Durant. Cuando el partido parecía ser una demostración de poder por parte de la Conferencia Oeste, los mencionados Stoudemire y LeBron le pusieron interés a un partido que acumuló el resultado más alto en la historia del All Star sin prórroga, yéndose al 148-143 final. No fue un partido en absoluto aburrido. En absoluto. Pero se echó de menos algo más tensión, de puro placer visual y, sobre todo, algo más de magia.
En la retransimisión de Cuatroº, Ramón Trecet regresaba en calidad de comentarista después de muchísimos años alejado de los All Star. La parte negativa fue que la cadena pública no contó con Antoni Daimiel, en exclusiva con Canal +. Fue una pena no poder escuchar a estos dos titanes compartir un evento festivo de este tipo.