miércoles, 9 de enero de 2008

El reivindicativo 'Pencils Down' de Hollywood

Por primera vez en mucho tiempo los guionistas son los protagonistas, los que deciden, los que empuñan el cetro de la industria. Por primera vez, ni los productores ni los actores esgrimen voluntades que designen el devenir de Hollywood. En esta titánica partida, éstos carecen de armas para supeditar el cine a sus deseos. El Sindicato de Guionistas (WGA), más de 12.000 miembros que generan las historias con las que el Cine norteamericano ilumina sus quimeras cinematográficas, está ganando poco a poco su lucha; por un lado, han obligado a la cancelación de la emisión de la tradicional entrega de los premios Globo de Oro, con las pérdidas que va a generar en el sector audiovisual y la coerción insostenible a la que están sometiendo a todo Hollywood que, lejos de mostrarse en contra, apoya esta huelga. Por otra, acaban de alcanzar un acuerdo con United Artists que llevará a los escritores de vuelta al trabajo, hecho que ha provocado que los Weinstein y Lionsgate Entertainment estén considerando acuerdos equivalentes. Ni siquiera se ha estudiado una exención especial que hubiera permitido a los organizadores de los Globos de Oro contratar a guionistas sindicalizados, como sí ocurrió con los premios Critics Choices. La lucha es dura y tiene un camino de largo tránsito.
Los guionistas están forzando fuerte a los negociadores de las grandes productoras, a las que han llegado a pedir que acepten como parte de su sindicato a los guionistas de ‘realities’, formato en el que se sustenta la actual televisión americana como consecuencia de la huelga ¿La razón? Si esto ocurriera, las grandes cadenas de televisión tendrían que echar el cierre. Unos, reivindican una parte de los ingresos, como una porción de una gran tarta por las explotación de sus obras. Otros, los señores de corbata de la Alliance of Motion Picture and Television Producers (AMPTP), no ceden. Los guionistas además, tienen el respaldo y el apoyo de otros gremios de Hollywood, como la Screen Actors Guild (SAG) o el Directors Guild, nada menos.
La finalización de este parón que está empezando a detener grandes proyectos cinematográficos y televisivos para este año en curso parece delicada por el momento. La factoría del entretenimiento audiovisual se muestra, una vez más, como un ejemplo de industria global y ello nos coloca ante un estado de reflexión sobre el mundo en que vivimos, en el que hay que valorar cada posición como se merece.