miércoles, diciembre 05, 2007
Los miedos y los medios
Balaguero y Plaza han compuesto una extenuante experiencia experimental que camina entre el terror y la telerrealidad documental en una película completamente necesaria en el cine español.
En el entorno de la televisión actual, cualquier excusa es buena para hacer espectáculo de las miserias humanas. La manifestación explícita de este ‘modus operandi’ televisivo, extendido como un cáncer maligno en el ocio audiovisual moderno (sobre todo en España), se determina en su metodología, por captar, mediante todo tipo de sensacionalismos, lo que se ha dado en llamar ‘hiper-realidad’, género que no se puede incluir ni en lo informativo, ni en lo educativo, ni en lo real, ni en lo ficticio… Una fórmula que no muestra personajes, sólo personas reales, inmersas en historias presuntamente tomadas de la vida cotidiana. La clave del éxito está en el morbo que genera en el espectador, en la atracción malsana por el escándalo y la querencia que despierta la inmutable atención insana, compadecida o curiosa, pero también temible en su diagnóstico.
Más allá de afán informativo que parece abordar desde su comienzo ‘[REC]’ en esa reportera a pie de calle que sigue la vida de dos bomberos en una de sus actuaciones nocturnas en las inmediaciones de Barcelona con la corrupta esperanza de poder vivir en directo un acontecimiento impactante, la segunda película alalimón de Jaume Balagueró y Paco Plaza, aborda sin rubor la indecencia de los medios actuales, del ‘vouyerismo’ social y televisivo que triunfan en diversos formatos desde hace tiempo. A pesar de las suspicacias de McLuhan y del análisis genérico, de fondo y de forma, de este sensacional filme, los dos directores (también guionistas en conjunción con Luis Alejandro Berdejo) no dejan la oportunidad de mostrarse cínicos al exhibir la hipocresía y falsedad de aquéllos que saben que una imagen impactante es lo que vende, a pesar de ésa última e innecesaria frase que cierra la película que conlleva la esencia de ferocidad que despliegan este tipo de supuestos periodistas sin ningún tipo de deontología profesional.
La premisa de ‘[REC]’ parte de plantear el cine de terror como paradigmática muestra del tan de moda formato de ‘España Directo’, en el que la atadura de la información siempre depende de la colisión con la realidad transformándola en espectáculo, para jugar a mostrar personas reales, llevando sus intereses a una supuesta autenticidad, aunque sea solo aparente, en una alarde de verosimilitud que ayude a contar una historia de forma diferente. De ahí que la estética sea muy televisiva, semidocumental, ciñendo la imagen al tono de grabación de reportaje; con giros de cámara al hombro, interferencias, elipsis visuales y sonoras, planos con visión nocturna… que, gracias a la gran aportación del director de fotografía Pablo Rosso, capaz de agotar todos los recursos posibles en su fabulosa contribución visual, compone una prodigiosa intensidad y tensión que pocas veces decae, aumentando la dosis de ritmo irrefrenable, de velocidad e inmediatez.
En ese sentido, ‘[REC]’ no inventa nada. No es comprensible que sus autores renieguen de las comparaciones con ‘The Blair Witch Project’, ya que ambas comparten la misma “innovación” cinematográfica, así como los planteamientos, por mucho que Balagueró y Plaza persistan en equiparar su ideología narrativa a conceptos como “terror en directo”, esencia de ‘reality shows’ o vídeos de YouTube. También es cierto que en esa paridad y semejanza casi todo el mundo está olvidando que, antes de ‘The Blair Witch Project’, existieron cineastas que probaron emprendieron otros viajes a lo que se conoce como “ficciones reales’, como lo fue el género ‘mondo’ de Gualtiero Jacopetti, Ruggero Deodato, Paolo Cavara… Por lo tanto, ‘[REC]’ está igual de cerca en tentativa visual a ‘Holocausto Caníbal’ que a la película de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, con un colofón final, alejado eso sí por los géneros en que se inscriben, prácticamente idéntico a la del truculento clásico italiano. Lo que da ese céfiro de grandeza a esta propuesta terrorífica no es la miscelánea de realidad y ficción, de terror y ‘zombies’, sino el carácter experimental, la espontaneidad del proyecto, que aproxima sus bases de sinapismo genérico a un ambiente cotidiano, sencillo y directo, sin ningún tipo de alarde ni concesión a otra cosa que no sea la búsqueda de la desazón del público. En definitiva, al puro entretenimiento.
Balagueró y Plaza no dejan pasar la oportunidad de ostentar su habitual aplicación de la sordidez y el sufrimiento en su estudio de los resortes del cine de terror, en una incesante búsqueda de la difícil sensación de agobio y desasosiego en la excelente representación de un terror en primera persona que vincula al público al objetivo de ese ‘cameraman’, sin desprenderse ni un momento de él ni del rostro de la periodista y los vecinos de ese edificio en cuarentena por un desconocido y peligroso virus. Una vez que se ha destapado la clave, el género de ‘zombies’ en conjunción con esta particular subjetividad de visualización, ‘[REC]’ no esconde sus visibles concesiones a los dominios del género al que tratan, recurriendo muchas veces al prototipo (de ahí que se hable de un más que lógico similitud a la saga de ‘28 días después’, de ‘Amanecer de los Muertos’ o toda la retahíla de títulos de este subgénero tan de moda).
Si por algo se desmarca este exitoso ejemplo taquillero de todas sus predecesoras es por el sentido del humor y atrevimiento con el que se ha llevado a cabo, que desmarca la trascendencia con la que, en parte, está vendido el filme en su atracción comercial para el gran público; en esa irónica y acertada descripción de la representativa comunidad de vecinos, en el poco esfuerzo al que se llega por establecer fronteras entre realidad y ficción o en la prevención por mantener la imparcialidad de lo grabado, pues no se trata de una grabación íntegra en directo, sino de un trabajo para ser montado, así como la duda final que pueda asaltar a quién piense un poco en cómo estamos viendo esta cinta después de su desenlace. No importa. Y sus directores lo asumen. ‘[REC]’ no abdica en el tópico, pero apela a él cuando es irrevocable. Por supuesto, y de manera inteligente, tampoco hay música que acentúe la atmósfera de terror, pero a cambio, el departamento de sonido está cuidado al máximo, haciendo del filme una reformulación del efectismo sonoro a base de estudiados golpes de efecto, gritos o frases exactas que ayudan a la consecución de éter malsano y elevado dentro de los propósitos de sus realizadores.
El único gran problema deviene en la descompensación de las interpretaciones. Mientras que Manuela Velasco, a veces en exceso histriónica pero comedida y bordando su papel de periodista implicada al máximo en el extraño suceso que acontece, se muestra en todo momento convincente con su personaje (así como la pareja de ancianos interpretada por Manuel Bronchud y María Teresa Ortega o las buenas aportaciones de Carlos Vicente y la niña Claudia Font), la propuesta pierde mucho de su inicial encanto con la forzada actuación de un segmento del reparto que no consigue hacer creíble su rol de personas anónimas que no actúan ante la cámara. De ahí que gente como Vicente Gil, Maria Lanau o Carlos Lasarte fuercen demasiado sus registros actorales en detrimento de una cinta que va descubriendo paulatinamente sus mejores bazas narrativas hacia una conclusión en la que lo que menos importa es si la actitud por sobrellevar la realidad a las pantall es creíble o no, puesto que la montaña rusa que espera al público desborda por su eficacia adrenalítica y su pulso narrativo saturado de brillantez y energía. Por eso, metidos en el desenlace, es obvio que a los autores del guión se hayan dejado llevar más por la fantasía paranormal que por la lógica dentro de una conclusión tan confusa como impactante en la historia de la Niña Medeiros y su desarrollo en ese ático mortal.
‘[REC]’ es así una experiencia necesaria y extrema, indefinible y extenuante, que juega al máximo sus cartas sabiendo definir lo que ambos cineastas se traen entre manos; un entretenimiento absolutamente fascinante que evidencia que un filme de bajo coste puede convertirse en un taquillazo. Por eso, esta obra es un ejercicio que insta a probar nuevos medios en una cinematografía nacional que demanda títulos como éste.
Engendrado por MIGUEL Á. REFOYO ‘REFO’ a las 01:30 |


<< Principal

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
ARCHIVO

- septiembre 2004
- octubre 2004
- noviembre 2004
- diciembre 2004
- enero 2005
- febrero 2005
- marzo 2005
- abril 2005
- mayo 2005
- junio 2005
- julio 2005
- agosto 2005
- septiembre 2005
- octubre 2005
- noviembre 2005
- diciembre 2005
- enero 2006
- febrero 2006
- marzo 2006
- abril 2006
- mayo 2006
- junio 2006
- julio 2006
- agosto 2006
- septiembre 2006
- octubre 2006
- noviembre 2006
- diciembre 2006
- enero 2007
- febrero 2007
- marzo 2007
- abril 2007
- mayo 2007
- junio 2007
- julio 2007
- agosto 2007
- septiembre 2007
- octubre 2007
- noviembre 2007
- diciembre 2007
- enero 2008
- febrero 2008
- marzo 2008
- abril 2008
- mayo 2008
- junio 2008
- julio 2008
- agosto 2008
- septiembre 2008
- octubre 2008
- noviembre 2008
- diciembre 2008
- enero 2009
- febrero 2009
- marzo 2009
- abril 2009
- mayo 2009
- junio 2009
- julio 2009
- agosto 2009
- septiembre 2009
- octubre 2009
- noviembre 2009
- diciembre 2009
- enero 2010
- febrero 2010
- marzo 2010
- abril 2010
- mayo 2010
- junio 2010
- julio 2010
- agosto 2010
- septiembre 2010
- octubre 2010
- noviembre 2010
- diciembre 2010
- enero 2011
- febrero 2011
- marzo 2011
- abril 2011
- mayo 2011
- junio 2011
- julio 2011
- agosto 2011
- septiembre 2011
- octubre 2011
- noviembre 2011
- diciembre 2011
- enero 2012
- febrero 2012
- marzo 2012

refoyo.com


overlook

MIGUEL . REFOYO ‘REFO’
MYRIAN TRUJILLANO

© 2004 - 2011


parental      rating