viernes, 16 de noviembre de 2007

Review 'Superbad (Supersalidos)'

Auténtica esencia ‘teenager’
El verdadero éxito de la comedia de Mottola es la capacidad de mezclar humor, nostalgia y clichés sin perder identidad propia como comedia con propósitos reflexivos.
En los 80, la comedia denominada ‘teenager’ estuvo dominada por John Hughes y sus productos más o menos dulcificados a medio camino entre el melodrama y la temática generacional con ‘La chica de rosa’, ‘16 velas’, ‘Todo en un dia’ o ‘El club de los 5’. Aunque en la memoria colectiva y cinematográfica, los referentes vocacionales del gamberrismo adolescente sean títulos como ‘Animal House (Desmadre a la americana)’, ‘Porky´s’ o ‘Los albóndigas’, que han servido de nutricional adobo para comedias de éxito actuales que van desde ‘American Pie’ y sucedáneos como ‘Colega ¿Dónde está mi coche?’, ‘Road Trip’, ‘Dos colgaos muy fumaos’, etc…, ‘Supersalidos’ podría haber seguido las coordenadas de éxito de éstas, estableciendo su eficacia en una base de comedia absurda y sicalíptica sobre la obsesión sexual de un grupo de inadaptados sociales adolescentes que están a punto de graduarse en el instituto.
De entrada, la película dirigida por Greg Mottola no es el típico cuento de situaciones ridículas, ‘gags’ y chistes groseros, sexuales y escatológicos (que no faltan en muchos momentos, siguiendo su estirpe genealógica). Esta es una película revisionista de un género anclado en unos clichés de los que el filme logra desprenderse en gran parte de su metraje, basculando en unos planteamientos que giran en torno a la necesidad, a la reciprocidad y a la complementación de la verdadera amistad de dos jóvenes grotescamente dependientes el uno del otro que afrontan como pueden su destino en un inminente devenir que les separará por distintas universidades. Deciden así vivir al máximo una última noche en la que buscarán perder la virginidad, encogorzarse como nunca antes y satisfacer la búsqueda de elementos primarios. Sin embargo, acaban descubriendo que es más importante la amistad y el encuentro con su verdadera condición e identidad que sus objetivos comunes.
‘Supersalidos’ concita así un carrusel de situaciones imprevistas, dinamizando y curtiendo una trama compulsivamente divertida, que evita la superficialidad de su humor, rescatando los lugares comunes del subgénero para reconvertir el estereotipo en un ejemplo de honestidad y nostalgia con la que se tratan los temas que van salpicando de puntuales risas y continuas sonrisas las esperpénticas situaciones a las que se enfrentan los personajes en su particular ‘via crucis’ nocturno, que recuerda, no sin cierta intención, a ciertos aires ‘scorsesianos’.
Se nota por tanto la mano como productor de Judd Apatow, escritor, director y productor de filmes como ‘Virgen a los 40’, ‘Lío embarazoso’, ‘Pasado de vueltas’ o series como ‘Freaks and Geeks’ o ‘Undeclared’, en un sentido de aceptación naturalista del humor crudo y a la vez sentimental de sus propuestas, puesto que pese a la sensación de fracaso que exudan sus protagonistas (que vendrían a concretarse como ‘freaks’ o ‘nerds’), tienen una relación abierta y cotidiana con esas chicas a las que adoran y con su entorno estudiantil. El guión de Seth Rogen y Evan Goldberg, escrito desde sus adolescentes puntos de vista y evolucionado con el paso de los años, consigue plantear esta aventura noctívaga de dos adolescentes en los albores de su madurez con un favorable halo melancólico, favoreciéndose del realismo y la gracia con la que se exhiben su planteamiento y posterior interiorización de las frustraciones del adolescente, en la definición de sus axiomáticos personajes llenos de profundidad y sentimientos, en su encontronazo con la realidad que supone madurar de repente, asumiendo que la vida está a punto de cambiar y que nada, a partir de ése instante, vuelve a ser lo mismo. Un elemento inherente también a la enloquecida subtrama de dos policías imbéciles e irresponsables que parecen sacados de cualquier película de ‘gags’ sin mucho sentido, pero que esconden otros motivos mucho más humanos para su veleidoso comportamiento como agentes de la ley.
‘Supersalidos’ es un cuento adolescente, un producto de entretenimiento de primer nivel, que se ha transformado en la comedia del año y en un clásico de culto a reivindicar desde ya mismo. Una historia de mostrencas tentativas juveniles por acercarse a los objetos de deseo en una sola noche de pánico frenético en la que un puñado de situaciones de acertado humor (como ese trauma infantil de reminiscencias ‘fálico-artísticas’) y las aportaciones interpretativas de su joven elenco formado por Michael Cera, Jonah Hill y Christopher Mintz-Plasse hacen de este sobresaliente filme una excepción dentro de los remedos caricaturescos del verdadero espíritu ‘teenager’ en su exploración sobre temas definidamente adolescentes. Además, aporta a uno de los mejores e imperecederos personajes secundarios de los últimos tiempos, ese Fogell, alias McLovin, que logra representar mejor que nunca al ‘nerd’ por excelencia, en una entrañable composición de un Mintz-Plasse inolvidable.
Miguel Á. Refoyo "Refo" © 2007