martes, 27 de noviembre de 2007

El nuevo anuncio de Freixenet, por Martin Scorsese

Viendo el nuevo anuncio de Freixenet, uno se pregunta si en realidad en esa apuesta de los directivos de la empresa de cava se ha acertado en el arriesgado envite al concederle al último ganador del Oscar y clásico entre los clásicos del cine contemporáneo, Martín Scorsese, la libertad necesaria para hacer un ‘spot’ sin concesiones a la reiteración. Los anuncios navideños se nutren de ese aire ñoño, de familiaridad, alegría, fanfarria, esperanza y buenos propósitos de cara al año que se avecina. Por eso, Freixenet siempre ha apostado por el lujo y el boato de rostros conocidos que, en el último plano, se giraban a cámara para pronunciar la eterna frase “Felices fiestas con Freixenet”.
Vale, hasta ahí todo claro. Scorsese ha renunciado a cualquier formulismo y ha creado una obra maestra en formato de cortometraje, ofrenda impecable al maestro Alfred Hitchcock, con una admiración y una meticulosidad asombrosas. En el spot (que dura lo que un corto convencional), podemos evidenciar que el director neoyorquino ama tanto el cine del gordo inglés, que ha sabido extirpar la vida y esencia, el énfasis emocional y estético de los 50, la magia cinematográfica y el imposible sortilegio del Maestro del Suspense. ‘La Clave reserva’ es una maravilla digital que se aleja tanto de los arquetipos navideños que parece cualquier otra cosa antes que un anuncio, en una pequeña y enigmática historia que narra la búsqueda de una llave que abra la caja de Carta Nevada durante una representación en el Carnegie Hall Es la nueva lección de nostalgia de Scorsese, de su devoción por el cine, por los clásicos, por Bernard Herrmann, por la intriga y el clasicismo, por ésa trasgresión de la apariencia y la realidad que une el cine del genio británico y el maestro Scorsese.
Se aleja tanto de sus antecedentes que uno se pregunta dos cosas. Primero, cómo van a guillotinar esta maravilla cuando se emita en televisión y de qué forma truncarán su condición fílmica. Han asegurado que extraerán algunos planos que darán como consecuencia los dos ‘spots’ navideños de Freixenet. Segundo; cómo se les habrá quedado el cuerpo a los grandes directivos de Freixenet al ver el resultado final, anti-navideño, pieza de orfebrería moderna que renuncia a los tópicos de estas fechas venideras y que radicaliza en exceso la idea de cambio de estrategia publicitaria para presentar su tradicional anuncio.
Puede que fuese su intención, pero Scorsese ha rebasado el límite de esa buscada inspiración en la marca para realizar una película corta para crear una delicia visual atemporal, que poco tiene que ver con los designios de la marca catalana hasta la fecha.
Esperemos por ello las reacciones del público ante uno de los comerciales más esperados del año.