martes, 6 de septiembre de 2005

Juliette & The licks: pasión por el rock

“Impresionante, qué show, coreé las letras como un poseso y no pude apartar la mirada de la Lewis. Era toda actitud, una mezcla de Iggy y Jagger, un sonido tremendo y una voz que asusta. Este grupo puede ser lo máximo en los próximos años. De momento no defraudan a nadie. Juliette protagonizó uno de los momentos mas memorables del festival, cuando en mitad del ultimo tema (‘Search & Destroy’, de Mr. Iggy Pop) se lanzó al público y estuvo navegando y soportando tocamientos varios al menos cinco minutos. A eso se le llama actitud”.
Son las palabras de mi gran amigo Jose “Jimbo”, un versado entendido musical que acudió al Azkena Rock Festival de Vitoria-Gasteiz y pudo ver en directo a esta Juliette & The licks que, con todos los méritos, se ha convertido en uno de los grupos revelación de este año. Aunque esto último sea falso, ya que lleva años bregando en el panorama del actual rock n’ roll (Juliette Lewis ya dio el primer aviso cuando cantó dos canciones del último disco de Prodigy). Lo más asombroso de todo es que una actriz dotada con el talento para la canción como Juliette Lewis haya aparcado tanto tiempo esta faceta ya conocida por aquéllos que hagan memoria y recuerden la sensitiva interpretación de la canción ‘Hardly Wait’, de PJ Harvey que se marcaba en ‘Días Extraños’, el ‘Born Bad’ ‘a capella’ que Oliver Stone destacó en la banda sonora del guión destrozado de Quentin Tarantino o el asombroso talento que desbordada sobre un karaoke del espléndido documental ‘Full Tilt Boogie’, de Sarah Kelly, un extenso ‘making of’ sustentado en las desapacibles experiencias con los sindicatos de cine norteamericanos que provocó el rodaje de esa pieza de culto en que se ha convertido ‘Abierto hasta el amanecer’, de Robert Rodriguez.
Todos recordamos con cierta turbación libidinosa la ingenua Danielle Bowden (el personaje más célebre de Juliette Lewis) chupando de forma erótica y progresiva el dedo de Bobby De Niro en ‘El cabo del miedo’, de Martin Scorsese, su gran impulso como futura musa del cine independiente, la oportunidad de oro que selló la imagen de adolescente morbosa que la ha ido apolillando durante todos estos años en un encasillamiento procedente de su imperturbable aspecto juvenil que aún mantiene. Su relación con Brad Pitt a principios de los 90, películas como ‘Kalifornia’, ‘¿Quién ama a Gilbert Grape?’, la nefasta ‘Natural Born Killers’, ‘The Basketball Diaries’ o la mencionada ‘Abierto hasta el amanecer’ hicieron de esta actriz un mito sexual de púberes instintos. Su adicción al alcohol y las drogas, la errónea trayectoria que tomó su filmografía y la incapacidad de reconducir su vida profesional dejaron a la Lewis en el olvido.
Pero tras el tregua del fracaso llega la meritoria redención, que en el caso de Juliette se ha personificado en un estupendo grupo musical (que componen Todd Morse, Kemble Walters, Paul III y Jason Morris) con un par de discos que representan su ideal de música, toda una declaración de principios que recuerda, inevitablemente (y admitido por la propia actriz), a grupos como The Stooges, The Hives, Animals, Kinks, Pretenders, solistas como PJ Harvey, Patty Smith y cierto aire rebelde del punk neoyorquino de los 70. Todo un ejercicio de antropología rockera. Los credenciales que que ofrece la banda del momento.
Salvaje, rasposa, saturada de energía, insolente, pasional… son algunos de los adjetivos que contrarrestan las imperceptibles carencias de un grupo que, en su trasfondo, es algo simplón. También ha acertado la Lewis con ese estilo punkarra y desenfadado para disimular sus limitaciones como cantante. Pero a pesar de ello, esa citada pasión, la que le ha hecho proponerse triunfar como estrella del rock, es la consecuencia de que Juliette & the Licks asimilen a la perfección sus influencias y desprendan una energía fuera de lo común. ‘Like a Bolt of lighting’ y ‘You’re Speaking my Language’, su último disco es el resultado de de este interesante grupo. Un grupo que es una realidad con futuro y no un capricho en forma de comitiva musical que la actriz ha reunido para jugar a ser cantante. Esto es mucho más serio.