viernes, 1 de julio de 2005

Finaliza 'Friends'

Amigos para siempre
Hoy ha sido un día triste.
Canal + ha emitido en abierto el episodio 18 de la décima temporada de ‘Friends’, lo que significa que el show se ha acabado en España para siempre. Ya lo hizo el pasado 5 de marzo para todos los abonados al canal de pago, pero hoy ha consumado su agridulce final.
Echando la vista atrás y sabiendo que desde su estreno hasta el día hoy hay una diferencia de casi diez años parece mentira cómo y de qué manera ha pasado el tiempo. Hay que reconocer la importancia que para alguno de nosotros ha tenido esta estimada serie, con sus altibajos, mejores y peores episodios. Lo valioso es que hemos vivido de cerca los encuentros y desencuentros de Chandler, Rachel, Mónica, Phoebe, Joey y Ross, célebres personajes que han ido adicionando a sus espectadores de forma creciente, compartiendo junto a ellos sus vidas mediante su progresión evolutiva y vital dentro de la serie. Hasta hoy, participando con su masivo público en un innumerable catálogo de experiencias televisivas que serán imposible de superar.
Nadie imaginaba allá por 1994, cuando la NBC encargó a Kevin S. Bright, Marta Kauffman y David Crane que crearan una ‘sitcom’ diferente sobre unos veinteañeros en Nueva York, que el ambicioso proyecto desbordaría cualquiera de sus más optimistas expectativas. ‘Friends Like Us’, ‘Insomnia Cofee’ o ‘Six of One’ fueron algunos de los títulos que se manejaron para la que sería serie de culto en todo el mundo. Su emisión junto a la antológica ‘Seinfield’ y ‘Urgencias’ dejó un dato para la historia: ‘Friends’ se había convertido en menos de un año en la serie más vista por todos los estadounidenses después de la insuperable ‘La hora de Bill Cosby’.
La diversidad de unos caracteres a los que han dado vida un brillante casting compuesto por Courteney Cox, David Schwimmer, Jennifer Aniston, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc y Matthew Perry y esa insólita apuesta por la calidad de unos guiones que son la referencia de estudio para todos los que alguna vez hemos querido ser guionistas han sido la lapidaria aleación de tan colosal éxito. La gran capacidad de sorpresa, el humor siempre inteligente, lograr esquivar la temida depauperación de sus tramas y un inagotable catálogo de giros, personajes y diálogos han hecho que la serie haya estado arropada tanto por crítica como por el público durante tanto tiempo.
Una década de popularidad catódica. Un lapso de tiempo en el hemos disfrutado alrededor de esta pandilla de inolvidables amigos divertida e inclasificable a los que hemos visto madurar, crecer y alcanzar todos los sueños que cualquier hijo de vecino va pretendiendo a medida que pasan los años. ‘Friends’ nos han hecho reír, llorar, entristecernos y atraparnos con sus romances, chistes, fiestas, viajes, bodas, partos, canciones de Phoebe, incoherencia de Joey... Siempre, y ahí la gran virtud de la serie, siendo enemiga de la ranciedad y la corrección política, aunque muchas veces haya zigzagueado en torno a ello. La serie ha recibido 55 nominaciones a los Premios Emmy, incluidas seis para la mejor serie de comedia, premio que ganó en el año 2002 y 13 a los Globos de Oro la encumbran además a una de las más reconocidas de todos los tiempos.
Y hoy todo eso se acabó. Ya no habrá esa espera por que emitan en abierto ningún episodio nuevo. Los seis amigos de Nueva York han dicho adiós en un último capítulo muy emotivo y bastante agridulce, con un final que no supone el típico ‘happy end’, que suscita muchas preguntas alrededor de unos amigos destinados a separarse, a que nada sea lo mismo, incluso cuando la felicidad termina llegando a todos y cada uno de ellos. Hoy en mi casa, en mi soledad frente a la televisión, reconozco que ha habido lágrimas a un lado y al otro de la pequeña pantalla, fundamentalmente porque me he dado cuenta que el inexorable paso del tiempo cercena muchas de las ilusiones que se tenían cuando en noviembre de 1997 Canal + comenzó a emitir la serie, pero también por haber tenido la suerte de haber pertenecido a la generación que vivió ‘in situ’ el fenómeno ‘Friends’.
Es reconfortante, no obstante, evocar la letra de la cabecera de esta ‘sitcom’, tararear el ya clásico tema de The Rembrandts ‘I’ll Be There for You’ para saber precisamente eso: que ‘Friends’ siempre estará ahí para nosotros, en un DVD, en un viejo VHS, en la típica conversación perdida con algún antiguo seguidor de la serie, en alguna reposición que emita alguna cadena a altas horas de la noche.
Siempre habrá nostálgicos momentos para reunirnos con esta parte de nosotros que se queda para siempre en el Central Perk. Entristecido por este final sólo se puede decir “Hasta siempre, amigos”.