miércoles, 18 de mayo de 2005

'Punk rock' teenager, gamberro y salmantino

El otro día asistí a un concierto de los Psycho Loosers, un grupo salmantino de ‘punkrock’ con el que tenía un prolongado débito y había que corresponder dada mi amistad con los tres componentes de esta terna que irradia envidiable frescura en unos temas inmersos en la vena más ‘psychoteenager’ del punk. Su último disco, de autoría muy cuidada y vistosa, ‘Yo fui un perdedor adolescente’, representa su progresiva evolución en la línea musical que han explorado desde que emergieran como grupo hace ya algunos años.
Ajenos a modas obtusas y engomadas a cánones impuestos, los Psycho Loosers (sólo con el nombre se puede hacer uno a la idea de por dónde van los tiros) representan una ventana a la libertad creativa y musical, un grupo de ‘punkrock’ con un estilo desvergonzado y de carácter eufórico, alegre, basado en elementales cadencias musicales y divertidas letras que tienen como inspiración una temática hermanada a los grotescos argumentos de míticas ‘slasher movies’, género ‘gore’, de adolescentes perdedores que explotan contra la sociedad alzando su insurrecto grito en forma de masacre, sin perder de vista referencias a películas de culto, como queda claro en ‘Braindead’ o ‘Ultracuerpos’, títulos de dos canciones con contenido fantaterrorífico.
Influidos inevitablemente por Los Ramones o The Queers, Psycho Loosers beben de otras fuentes declaradas como NOFX, Green Day, Beatnik Ternmites o Sonic Dolls. Este trío de entusiastas del punk que son Jorge L. Casanueva, Pablo Charro y Patricia López Parada (musa y gran amiga, única presencia femenina de 'El Límite') se basan en una idea muy simple de la música: el puro divertimento edificado sobre dos pilares inexcusables en el género: letras divertidas y guitarra, bajo y batería distorsionados con cierto toque gamberro pero adicionando a su música un sutil barniz melódico. Por cierto, que Patricia (“Paty Critter” para los amigos) es mi musa interpretativa, que aparece como estupenda actriz en ‘El límite’ y que posee los más sugerentes y hermosos ojos de estos confines.
A pesar de su irreverente velocidad primigenia, la potencia y la frescura que derrochan en directo atesora un punto de vandalismo melódico y espoleado por las ganas de tocar en vivo, de un descerebrado entusiasmo ‘teenager’ que desprenden estos ‘punkrockers’ imberbes llenos de ilusión y que suponen un aire de incontinencia musical en el apagado panorama musical de esta ciudad con sus pegadizas melodías pasadas de revoluciones, idóneo para epicúreos seguidores del ‘punk rock’ más efervescente.
Aquí tenéis un videoclip dirigido por mi gran amigo Eli Martín, creador a su vez de genialidades ‘gore’.
A buen seguro que cuando Jorgito Casanueva (mítico creador del ‘fanzine’ de culto ‘Mondo Puto’) lea estas líneas, se encargará de promocionarse en los Ecos del Abismo como es debido.