jueves, 28 de abril de 2005

Carmen Calvo: en busca del gato Jinx

Lo último (aunque date del 9 de febrero de 2005) de nuestra Ministra de Cultura es antológico. Esperanza Aguirre y sus infortunios provocados por la ignorancia, la inhabilidad y el afán de ‘graciosismo’ (como bien definió mi amigo, el gran guionista RL) han pasado a la historia. Tenemos una humorista mucho más ocurrente, original e infame en nuestra queridísima Carmen Calvo.
Tras su éxito 'la fraila', llega su rotundo 'Pixie & Dixie', que será (como diría el gran Luqui) "Tres, dos o uno".
Por lo visto, el senador del PP Juan Van-Halen (nada que ver con el mítico grupo de los 80), en un discurso que indagaba en el número de los espectadores del cine español en uno y otro gobierno, debió decir algo que a nuestra heroína de lo gracejo indocto le resultó intolerante.
¿Qué fue? Veámoslo
Senador Juan Van-Halen Acedo (PP): "Centrándonos en el período negro, Calvo «dixit», en el año 2000 dos filmes, «La comunidad» y «Año mariano», superaron cada uno de ellos el millón trescientos mil espectadores. En 2001, año negro también, Calvo «dixit», las cifras fueron de asombro --el mejor año, con mucha diferencia, del cine español--: «Los otros» consiguió 6.242.330 espectadores (...)".
Tras estas palabras de Van-Halen, le tocó el turno a Calvo, que demostró una vez que la jocosidad andaluza que ella posee está tizanada de esterilidad de latín y muchos otros conceptos y materias. Eso sí, con gran memoria televisiva. Confundir el término 'dixit', con uno de los pequeños roedores que perseguía el gato Jinx no tiene desperdicio.
Carmen Calvo, ministra de Cultura: "Señoría, usted para mí nunca será Van-Halen «Dixie» ni «Pixie»; será su señoría, el senador Van-Halen, precisamente porque estamos en una Cámara de representación democrática en nuestro país, precisamente porque estamos en el Senado.Y desde ahora le adelanto que ese modelo de intervención, con alusiones pretendidamente ingeniosas acerca de las personas, en este caso de mi persona, si quiere, se las puede ahorrar, porque no voy a contestarlas."
Impagable documento.
He leído a propósito del garrafal disparate ministerial unas palabras de Ionesco que señalaban “La comicidad de un autor es, a menudo, la expresión de cierta confusión. Uno hace reír al explotar su propio absurdo” al comentar su obra maestra de teatro cómico ‘La cantante calva’. Todo acierto y concomitancia con lo aquí expuesto, en argumento y patronímico.
Mis amigos andaluces ya me advirtieron de que las risas con esta mujer estaban aseguradas.
¿Por qué no nombran ministro a Arévalo o a Manolito Rollo?
Pensándolo bien, que siga el circo. The show must go on...