miércoles, 12 de enero de 2005

¿No quieres sopa? Pues toma dos tazas

¿Qué no tenemos suficientes adaptaciones de cómics? Pues venga, otra más. El tema es que cada día surge un nuevo rumor en las diversas páginas dedicadas al cine y al cómic sobre la enésima traslación de algún superhéroe de las páginas tebeísticas al celuloide. Y lo peor, es que el 90% de ellos se materializa. Y suelen hacerlo en filmes que, en muy pocas de las ocasiones, satisfacen las ilusiones de los seguidores del cómic adaptado.
Sin enumerar los proyectos que llegarán este año, los que se están ultimando y los futuros que atienden a intereses meramente comerciales, la última de estas adquisiciones por parte de Hollywood para inflar sus arcas manifestando con la masiva sustracción de ideas del noveno arte una peligrosa carencia de ideas es, nada más y nada menos, que ‘Luke Cage’, el nuevo cómic que será llevado a la gran pantalla por el afroamericano John Singleton (que no tuvo suficiente con mancillar a ‘Shaft’), que es lo debido cuando un producto tan específico como este está dedicado al enaltecimiento de un lector o público definido. ¿Qué quién es ‘Luke Cage? Pues un superhéroe de los años 70, que nació bajo el yugo de la rememorada ‘blaxplotation’, prorrumpiendo como señuelo de los editores de Marvel para cautivar a los lectores de color y granjearse así su buen dinero con cómics destinados para afroamericanos, cansados de que los denodados héroes del papel siempre fueran blancos y guapos. La serie de cómics protagonizada por Cage se destinó, además, a un público más adulto, por lo que a priori parecía un valor de transformación.
El hombre llamado Carl Lucas más tarde acabaría llamándose Luke Cage, un titánico fulano curtido a hostias en el guettos afroamericanos de Harlem, donde las bandas callejeras, las mafias, la corrupción y el dinero imponían su propia ley. Allí creció cometiendo todo tipo de delitos junto a su inseparable Willis Stryker. Pero un día su gran amigo Stryker le traiciona y Lucas acaba en la cárcel, jurando venganza por la muerte de la mujer que ambos amaban, Reva Connors.
En la cárcel un alcaide cabrón le promete la libertad condicional si aceptaba ser el sujeto del experimento. En vez de acabar con la vida de Lucas con un buen baño de productos químicos, produciendo una mutación en sus tejidos corporales que le dieron una fuerza sobrehumana. Así nace Luke Cage, un pedazo de toro rabioso que logra escapar de la prisión para impartir justicia y consumar su punición. Más o menos, ésa es la historia. Tradicionalmente, Luke Cage ha sido considerado uno de los personajes de ‘segunda división’ tanto por el mundo del cómic como por la editorial Marvel. Pero Cage tiene sus específicas y excepcionales peculiaridades que le desvían del héroe al uso, ya que en vez de luchar por el bien social, como un filántropo en pos de la humanidad, es un individuo que se vende al mejor postor siempre y cuando sus acciones sean justas y no atenten contra su conciencia.
Cuando la serie se agotó, se intentó revivir a Cage junto a un compañero llamado Puño de Hierro fundando una asociación llamada ‘Héroes de Alquiler’ con base en Chicago, primero con Puño de Hierro y después se unieron otros héroes como el Caballero Negro IV o el Tigre de Plata. Sin embargo, este ‘Power Man’ nunca tuvo éxito en la editorial y pasó desapercibido para los lectores. Pero no para todos, ya que es un cómic considerado de culto para muchos eruditos de los tebeos.