lunes, 8 de febrero de 2016

Super Bowl 50: La brutal defensa de los Broncos fulminó la ofensiva letal de unos ineficaces Panthers

Si hubiera que definir el partido de la quincuagésima edición de la Super Bowl que se celebró ayer en el Levi's Stadium de Santa Clara, con una única palabra, todos coincidirían en la misma: defensa. Los Denver Broncos hicieron fuerte su mejor arma y desmontaron las ínfulas de ataque de los Carolina Panthers. El partido, cuyas cifras de audiencia se sitúan en los 130 millones de personas, tenía los alicientes de las grandes citas deportivas. Por un lado, el bloque defensivo de los Broncos dejó fuera a los Patriots de Tom Brady en las semifinales venían de hacer una temporada irregular escudado en la obstinación de Gary Kubiak por crear un muro defensivo infranqueable. En frente, los de Ron Rivera venían de sumar la mejor marca de esta temporada regular en la NFL (15-1), esgrimiendo un juego fraguado en la condición física de sus hombres y planteando estrategias basadas en el rigor y el énfasis ofensivo. De este modo, se enfrentaban la mejor defensa de la liga contra el mejor módulo ofensivo.
En una ocasión, el gran maestro del baloncesto NBA Chuck Daily (entrenador de los míticos ‘Bad Boys’ y del Dream Team del 92), acuñó una de las frases que se han convertido en una épica cita axiomática y utilizada hasta la extenuación: “El juego ofensivo gana partidos. El defensivo gana campeonatos”. Nada podría definir lo que se pudo ver ayer al sur de la bahía de San Francisco en las bodas de oro del campeonato más multitudinario a nivel global. La defensa de los Broncos, capitaneada por Von Miller, Demarcus Ware, Malik Jackson o Chris Harris supo hacer de su seña de identidad un valioso atributo que frenó al ‘quarterback’ de moda, un Cam Newton que ayer chocó una y otra vez contra el muro propuesto por Kubiak, que persistió en todo momento en una sola idea; la de presionar constantemente a Newton y forzar errores. Y vaya si fue efectivo. Desde los primeros compases del partido, la franquicia de Colorado fue labrando con constancia la anulación de la estrella de los Panthers, que sólo pudo completar 18 de 41 pases.
McManus anotó ‘field goal’ de 34 yardas para que poco después, en la ‘end zone’ de los Panthers, lograran el primer ‘touchdown’ del partido a cargo de Malik Jackson forzado por un Von Miller espectacular y por un error de Newton. El 0-10 del marcador hacía prever que el camino de los Panthers iba a ser mucho más complejo de lo que pronosticaban las apuestas. Pese a que en el segundo cuarto, parecieron despertar con una serie de nueve jugadas para conseguir 73 yardas con la consecución de un acrobático ‘touchdown’ de Jonathan Stewart que ajustó el marcador hasta el 7-10, Denver pareció en todo momento mucho más sólido, en una pugna de ambos cuadros defensivos.
Y comenzaron a aflorar los errores provocados por la incertidumbre y los nervios de los de Charlotte; comenzando por un esas 61 yardas de retorno Norwood (el más largo en la historia de la Super Bowl) que no completó con un ‘touchdown’ de milagro. Sin poder llegar al primer down, los Broncos se conformaron con un ‘field goal’ que abría un poco más la herida del rival. El marcador al final de la primera parte reflejaba un 7-13 que, visto lo visto, empezaba a dilucidar quién se iba a llevar la Super Bowl.
En la segunda parte sucedió más de lo mismo. Un ‘field goal’ de 44 yardas fue desaprovechado por Graham Gano, que estrelló el ovoide en el palo. Nada parecía salirle bien a unos Panthers desquiciados por la defensa contraria y por la acumulación de fallos que marcaron su destino. Despúes la intercepción de un pase a Cam Newton, tras otro ‘sack’ de la defensa de Denver (siete en total), McManus sentenció a los Panthers con un ‘filed goal’ que ponía el marcador en un 7-16 que se hacía insalvable. A partir de ahí, el partido fue un cúmulo de jugadas que colisionaban una y otra vez con Von Miller y el pétreo muro defensivo de un colectivo que veía el partido controlado, haciendo que el rival no supiera reaccionar, sin saber acertar ante al desbarajuste ofensivo de unos Broncos que se sentían tan seguros atrás. Optaron por ver pasar el tiempo hasta el final del partido, haciendo lo que mejor saben. Mediado el último cuarto, Gano anotó un ‘field goal’ de 39 yardas para acercar a los Panthers a 10-16. Un solo ‘touchdown’ les separaba de la gloria. Pero todos sabían que el milagro no se iba a producir. No era una noche de celebración en Carolina. Había tiempo para una remontada épica, pero la gloria ya estaba escrita para los Broncos.
Las esperanzas se esfumaron en el momento en que un cariacontecido Newton perdió un balón ante su pesadilla, el todopoderoso Von Miller, que lanzó el balón a Manning a cuatro yardas de la ‘end zone’ rival para comenzar a ajusticiar a unos Panthers cuya muerte en este partido estaba anunciada. CJ Anderson, configurado durante esta temporada como el baluarte ofensivo del equipo, apuntilló con un ‘touchdown’ que acabó con esta Super Bowl. Hubo tiempo para que Peyton Manning, en la que ha sido su peor participación en una serie final (13 de 23 pases completados para 141 yardas sin ‘touchdowns’), se redimiera y aportara dos puntos más para cerrar el marcador con un 10-24 que finalizó con una de las Super Bowls más rocosas de los últimos tiempos. Los Denver Broncos demostraron que con una defensa sólida se puede ganar un título tan trascendental como este, sin recurrir a la figura del ‘quarterback’.
Von Miller fue designado como el MVP del partido y los Broncos ganaron su tercer título Vince Lombardi, después de los obtenidos en aquel ‘back to back’ de los años 1998 y 1999. También sirvió como posible rúbrica final a la carrera de una leyenda del fútbol americano como es Mannig, configurado a través de la historia como el ‘quarterback’ con más yardas de pase y con más asistencias de 'touchdown' de la historia. Ayer no fue su noche. No hizo ningún pase de anotación por primera vez en su carrera durante un partido de la fase final y lo derribaron por primera vez en su carrera en cinco ocasiones. Poco le importó. La labor de sus compañeros Von Miller (con dos valiosos ‘fumbles’) o T.J. Ward fue suficiente para mantener a raya a los Panthers, controlando en todo momento el marcador y el ritmo de las jugadas. No pasará como una de las mejores Super Bowls que se recuerden (la del año pasado puso el listón muy alto), pero hay que reconocer que este juego vive de la estrategia y la defensa de ayer ha sido de las más representativas de un modelo conservador y efectivo que forma parte de este gran espectáculo mundial.
La “otra” Super Bowl
En cuanto al otro evento mediático que genera una expectativa global, el ‘Halftime show’, el cotarro musical también muy esperado por los aficionados a la música y ajenos al evento puramente deportivo, es otro de los reclamos más esperados de la noche. Esta especie de macro-concierto que congrega a las figuras más importantes del mundo de la música contó en este caso con el grupo británico Coldpla, que hizo un mix de su repertorio más conocido; ‘Viva la vida’, ‘Paradise’, ‘Adventure of a Lifetime’ o ‘Fix you’ ante un público animado y un espectáculo colorido y multicolor. Sin embargo, fue cuando irrumpió esa fuerza de la naturaleza llamada Beyoncé cuando subió la temperatura musical del show. La pantera negra se unió con una impresionante coreografía a Chris Martin y su grupo, a la que se sumó Bruno Mars con los temas ‘Formation’ y ‘Uptown Funk’ cantadas a tres voces. Todos acabaron cantando al unísino en un número que recordó, a través de sus imágenes, algunos de los más importantes artistas que han pasado por estos 50 años de noche deportiva de alto nivel; Michael Jackson, James Brown, The Blues Brothers, Stevie Wonder, Aerosmith, U2, Shania Twain, Sting, Paul McCartney, The Rolling Stones, Bruce Springsteen, The Who o Katy Perry, entre muchos otros. Tampoco olvidemos que el ‘The Star Spangled Banner’, himno nacional de los Estados Unidos, también tuvo su voz en otra superestrella de la música como es Lady Gaga.
Por último, y como no podía ser de otro modo, otro de los ingredientes que dan vida a la fiesta es el reclamo de los intermedios televisivos en los que se concentran algunos de los spots comerciales más costosos y vistos del año. El protagonismo de Hulk y Ant-Man marcó el de Coca-Cola para lanzar su Coke Mini, Kevin Hart puso rostro a uno de los de Hyundai en una primera cita y el otro a Ryan Reynolds multiplicado por muchos clones. Willem Dafoe se travistió en Marilyn Monroe en el surreal anuncio de Snicker’s, las divertidas propuestas de Doritos pusieron la nota de humor con una pareja en una ecografía con final inesperado, la sensación extravagante del Puppy Monkey Baby de Mountain Dew’s, Wix.com y Kung-Fu Panda o la estampida de los perros salchicha en busca de los botes humanos de Heinz fueron algunos de los anuncios que sobresalieron en el espacio publicitario más caro del mundo que alcanzó los 167.000 dólares por segundo en la noche de ayer.
No podía faltar la presencia de los tráilers y teasers de los ‘blockbusters’ más mastodónticos que adquieren su dosis de protagonismo en esta cita deportiva; ‘Batman vs Superman’, la nueva aaventura del Capitán América: ‘Civil War’, ‘10 Cloverfield Lane’, ‘Eddie the Eagle’, ‘Independence Day: Resurgence’, la quinta cinta de la saga ‘Jason Bourne’, ‘Teenage Mutant Ninja Turtles 2’, la nueva versión de ‘El libro de la Selva’, ‘The Secret Life of Pets’ y sobre todo ‘X-Men: Apocalypse’ fueron algunos de los adelantos de una noche en la que en todo el mundo se consumen toneladas de perritos y hamburguesas, se cocina diversas variedades de carne a la barbacoa y se ingieren millones de litros de cerveza. La Super Bowl es el acontecimiento más seguido del año. Y nunca defrauda a todos su fans repartidos por el mundo entero.
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