jueves, 25 de febrero de 2016

Fallece Rafael Iriondo, el último héroe de la "segunda delantera histórica" del Athletic

Se ha ido Rafael Iriondo, la última leyenda viva de la época más gloriosa de un Athletic espléndido, el que escribió algunas de las páginas más doradas de la historia del club. Con 97 años, era el último superviviente de la rememorada “segunda delantera histórica” compuesta por el propio Iriondo, Panizo, Zarra, Venancio y Gainza. Sagrado quinteto futbolístico de inalcanzable estela y magnificencia, Iriondo jugó de extremo derecho y, según sus palabras, era el “más rápido” de los cinco. Testigo viviente de un fútbol pretérito que tenía su sentido más dimensional alejado del circo de intereses en que se ha convertido en la actualidad, ha sido y será uno de los emblemas que ofrecen el valor del sentido de pertenencia a un club único. Un estandarte que representó como muchos los valores de un equipo diferente a los demás.
No jugó al fútbol de forma competitiva hasta su adolescencia, cuando había cumplido ya los catorce años. Lo hizo haciéndose pasar por un chaval de dieciocho. Sólo jugó un partido. De titular. Sin embargo, el equipo en el que debutó, el Gernika Club, desapareció poco después por problemas financieros y tuvo que pasar otro lustro para que volviera a disputar un encuentro en un terreno de juego. Entre medias, se fraguó la Guerra Civil, en la que combatió en Teruel y fue prisionero de guerra en Satoña, tras la rendición del ejército vasco. Entró directamente en las filas del Athletic, después de ser rechazado en el Club Erandio y el Barakaldo. Fue Roberto Echevarría el que probó las virtudes del gernikarra en el Bilbao Athletic (entonces Atlético por coacción franquista). Sin embargo, tuvo que regresar a finalizar el servicio militar en África. Con veintiún años debutó en el primer equipo de manera espectacular, tan sólo con once partidos disputados como jugador de fútbol. Tanto es así, que Artetxe, jugador internacional, comenzó siendo el suplente de su posición desde su puesta en escena. Lo hizo el 29 de septiembre contra el Valencia. El mismo día que debutaba el mítico Telmo Zarra.
Jugó 323 partidos en las trece temporadas disputadas con la elástica zurigorri. Marcaría 115 goles (84 de liga y 31 de Copa). Fue internacional en dos ocasiones, ante Eire y Portugal. Ganó una liga con el Athletic y cuatro Copas. Como técnico, Iriondo dirigió al Athletic en dos temporadas alternas y en una de ellas logró otro título de Copa. Fue en 1969. También entrenó a la Real Sociedad y al Betis, con el que, paradojas del destino, obtuvo una Copa frente a su equipo del alma en la inolvidable en 1977, con aquélla inacabable tanda de penalties tras el empate a dos que se resolvió con el tanto fallado desde el punto fatídico por parte del guardameta del Athletic Iribar, “El Txopo”, en una abultada tanda que reflejó un 8-7 a favor de los hispalenses.
Con la desaparición del último ídolo de una de las delanteras más representativas de la historia del fútbol, Irondo es despedido por la parroquia de San Mamés con los honores de héroe del que siempre fue y será, en palabras de Patxo Unzueta, “un jugador fino, genio del contraataque, una auténtica ametralladora en cada pie”.
Descanse en paz el gran Rafael Iriondo Aurtenetxea. Goian bego.