lunes, 25 de mayo de 2015

¡Feliz Día de la Toalla!

Hoy se celebra el décimo aniversario de la creación del Día de la Toalla. O lo que es lo mismo, de la muerte del autor literario Douglas Adams, cuya obra ‘La guía del autoestopista galáctico (The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy)’ sirve de base para esta no tan esperpéntica celebración. Los fans de uno de los mejores y más delirantes libros de ciencia ficción buscaron la forma más idónea de hacer ofrenda al literato adoptando uno de los elementos más identificativos de su gran obra, es decir, la toalla. En el capítulo 3 de la novela, el personaje de Ford Perfect le revela a Arthur Dent la importancia de una toalla a la hora de hacer autostop interestelar para que una nave extraterrestre lo recoja instantes antes de que los Vogons acaben con la tierra. Los fans de Adams se reparten por el mundo con ese número 42 que representa la respuesta del Pensamiento Profundo que llega después de siete millones y medio de años meditando sobre la gran pregunta, haciendo una ofrenda a este libro y a sus personajes. Así que recuerda que hoy debes llevar una toalla a todas partes y colgar ese eslogan originario de la portada del libro de Adams ‘Don’t panic’ si no quieres ser condenado a escuchar los poemas del capitán vogón de una nave espacial enloquecida.
“Dicen que una toalla es el objeto de mayor utilidad que puede poseer un autoestopista interestelar. En parte, tiene un gran valor práctico: uno puede envolverse en ella para calentarse mientras viaja por las lunas frías de jaglan Beta; se puede tumbar uno en ella en las refulgentes playas de arena marmórea de Santraginus V, mientras aspira los vapores del mar embriagador; se puede uno tapar con ella mientras duerme bajo las estrellas que arrojan un brillo tan purpúreo sobre el desierto de Kakrafun; se puede usar como vela en una balsa diminuta para navegar por el profundo y lento río Moth; mojada, se puede emplear en la lucha cuerpo a cuerpo; envuelta alrededor de la cabeza, sirve para protegerse de las emanaciones nocivas o para evitar la mirada de la Voraz Bestia Bugblatter de Traal (animal sorprendentemente estúpido, supone que si uno no puede verlo, él tampoco lo ve a uno; es tonto como un cepillo, pero voraz, muy voraz); se puede agitar la toalla en situaciones de peligro como señal de emergencia, y, por supuesto, se puede secar uno con ella si es que aún está lo suficientemente limpia.
Y lo que es más importante: una toalla tiene un enorme valor psicológico. Por alguna razón, si un estraj (estraj: no autoestopista) descubre que un autoestopista lleva su toalla consigo, automáticamente supondrá que también está en posesión de cepillo de dientes, toallita para lavarse la cara, jabón, lata de galletas, frasca, brújula, mapa, rollo de cordel, rociador contra los mosquitos, ropa de lluvia, traje espacial, etc. Además, el estraj prestará con mucho gusto al autoestopista cualquiera de dichos artículos o una docena más que el autoestopista haya "perdido" por accidente. Lo que el estraj pensará, es que cualquier hombre que haga autoestop a todo lo largo y ancho de la galaxia, pasando calamidades, divirtiéndose en los barrios bajos, luchando contra adversidades tremendas, saliendo sano y salvo de todo ello, y sabiendo todavía dónde está su toalla, es sin duda un hombre a tener en cuenta”.
Fragmento de 'Guía del autoestopista galáctico', de Douglas Adams.
Página 16. Capítulo 3
ISBN 978-84-339-7310-8
Además, hoy se celebra el trigésimo cuarto aniversario del estreno ‘Star Wars - IV A New Hope’, el 25 de mayo de 1977 que supone además la génesis del Día del Orgullo Friki.
No será por celebraciones.