miércoles, 8 de abril de 2015

'La VHS n’est pas' o la nostálgia retro del formato videográfico

Después de que la digitalización haya incorporado cierta dependencia dictatorial a nuestras vidas, sigue habiendo gente que, a pesar de los avances de las nuevas tecnologías, siguen suspirando por una predilección desertora hacia modelos que parecen haber perdido su vigencia en el tiempo. Los hay que han rechazado el sonido frío del CD y la música digital para perpetuar su amor por lo analógico y el sonido característico del vinilo. Tanto es así, que las cifras de las ventas de discos han aumentado su crecimiento con la venta haciendo que varias discográficas hayan contemplado rescatar este formato para parte de su nuevo catálogo. Puede parecer una moda ‘hispster’ o una filia nostálgica por lo vintage, sin embargo, nadie pone en duda el paulatino incremento de esta moda un tanto anacrónica.
Y no es la única. Parece mentira que en tiempos del ‘streaming’ en HD, del BluRay ganando la partida al ya pretérito DVD, siga habiendo gente que profese su devoción por el VHS. Hace casi una década se produjo oficialmente la muerte del Video Home System que popularizó una de las siglas audiovisuales más eternas de cuantas se recuerden. En la década de los 80 varias generaciones se curtieron en el Séptimo Arte a través de este sistema que proporcionó el descubrimiento de reliquias y cine de culto, asistiendo religiosamente a las estanterías de los videoclubes con hambre de devorar todo aquello que allí reposara, ya fueran novedades, películas de saldo, clásicos imborrables, cine ‘gore’, sicalíptico, fantástico o de terror con espantosos títulos de llamativas caratulas. La cinefilia y pasión por el mítico ‘Cine en Casa’ sigue estando vigente hoy en día. El videocasete es un objeto coleccionable como reafirmación nostálgico de reliquias de museo que colectivizan la adhesión por aquel soporte en cajas de 19x20 cm. que nutrieron las estanterías de medio mundo. De hecho, muchas de aquéllas películas nunca se editaron en DVD o es imposible acceder a ellas con el doblaje de su tiempo.
Esta moda retro e inconformista parece haber sido la inspiración de ‘La VHS n’est pas’, una especie de broma creativa con motivo del April’s Fool que ha creado la revista digital Golem 13, construyendo un ficticio diseñador parisino anónino llamado Stan, líder de un colectivo que consiste en avejentar las novedades del cine actual retrotrayendo su aspecto a aquélla época en la que las cintas de E-120, E-180 y E-240 proporcionaban una ventana a los fundamentos del cine con un aspecto muy peculiar, entre rebobinados y la utilización del ‘tracking’, convertiendo además estéticamente las novedades con un céfiro muy ochentero. La galería de esta enloquecida filia por el añorado formato magnético visual la tenéis aquí.
Es una creación, sí. Pero no nos engañemos, esta tendencia no es nueva y perpetúa la existencia de ciertos coleccionistas que adoran la anticuada inclinación por completar su extensa colección de VHS.