jueves, 4 de diciembre de 2014

Keele Christmas Tree Farm: un concurso de lanzamiento de árboles de Navidad

Se abre la veda de post y textos navideños, al cúmulo de efusión consumista desnortada por la época de alegría estética de guirnaldas e iluminación hipnótica, de calles iluminadas, de fiestas intempestivas, de cenas de empresa (quien trabaje, claro), de cogorzas semanales aprovechando la coyuntura y de esa máxima que casi obliga a la gente a esforzarse por exhibir una impostada actitud fraternal y tradicional. Es lo que exige estas entrañables fiestas.
Y qué mejor forma de dar el pistoletazo de salida con el concurso de lanzamiento de árboles de Navidad que se ha celebrado en Staffordshire, Inglaterra. Como lo leéis, una competición cuyas reglas son muy elementales; los participantes tienen que lanzar un pino tradicional que pese alrededor de 20 kilos y mida más de 1,80 m. en dos modalidades de prueba; una, la de establecer la mejor marca de altura proyectando el abeto hacia arriba para procurar rebasar un listón y otra, la típica de longitud que consiste en arrojarlo cuanto más lejos mejor. La suma de estas dos categorías otorgan el título de ganador, que este año ha sido un ex infante de la marina de 26 años de edad llamado Owen Davis, con una distancia de 27 metros de largo y una altura de 6,7 metros de altura, proclamándose el mejor lanzador de árboles de Navidad del Reino Unido. Davis, que actualmente está estudiando medicina, se llevó a casa un trofeo, 100 libras, y una botella de champán. Ahí es nada.
La cita, bajo la denominación Keele Christmas Tree Farm, congregó a varios concursantes y a más de mil quinientas personas que no se perdieron este acontecimiento en sus dos jornadas de competición. Su organizador es un joven de 19 años llamado Charlie Reynolds y la recaudación total del evento está destinada con fines benéficos para la asociación militar Help for Heroes, dedicada a ayudar a los soldados británicos discapacitados y con problemas. Por cierto, que esta tradición es algo bastante común en Alemania y parece que se está extendiendo a todo el mundo. En breve (y si no, al tiempo) a buen seguro que la tendremos por estos lares, porque… ¿qué hay más navideño que lanzar con fuerza un pino a tomar por culo?
Aquí podéis ver unas fotos del evento.