domingo, 23 de noviembre de 2014

Los 'gaturones' de Brynn Metheney

Los dueños de un gato (o de varios) suelen hablar de un nivel afectivo de honestidad cuya característica distintiva de los felinos no sólo se nota en un entorno de compañía y afectuosidad, sino incluso que se habla de las propiedades beneficiosas de su ronroneo para disminuir el estrés. La felinología también atribuye a los gatos el hecho de ser portadores primarios de la toxoplasmosis, aunque preferimos quedarnos con ese tipo de curiosidades de que un gato siempre cae de pie o con la leyenda urbana que dictamina que posee siete vidas. Por otra parte, hay otro tipo de personas más afines a la naturaleza salvaje y a los misterios de las profundidades del océano que son incondicionales admiradores de los tiburones. Los tiburones están repartidos en 122 especies ordenadas en ocho categorías, por lo que su estudio se amplía en esta filia marina que resulta tan sugestiva y peligrosa hacia estos escualiformes que popularizaron, en su descripción literaria y fílmica, Peter Benchley y Steven Spielberg con ‘Tiburón’.
¿Qué tienen que ver estas dos especies entre sí? Pues muy poco, podríamos decir que nada en absoluto. Eso sí, existe una especie de escualo llamado tiburón gato ¿por qué imaginar un gato tiburón? Es más ¿por qué no extender esta extraña adulteración animal a más tiburones? ¿Imagináis lindos gatitos con cabeza de tiburón? El artista de Oakland Brynn Metheney ha ideado un calendario combinando ambas especies en un divertido compendio de Gatos-Tiburones, los 'gaturones' (sharkcats)' de diversos linajes y categorías; el gran gato tiburón blanco, el gato tiburón leopardo, el gato tiburón martillo… y así hasta llegar a una docena. “Era un día normal cuando cogí mi cuaderno de dibujo y empecé a garabatear. De allí emergieron pequeños trazos de una pequeña y terrible criatura: un ‘gato-tiburón’. El diseño inicial se basó en el tiburón zorro. Me pareció que el rostro era muy corto y los ojos demasiado grandes, por lo que adapté a la morfología de un gato. Sin embargo, mientras seguía dibujando, me di cuenta de que casi todas las especies de tiburones podrían adaptarse a esta modalidad. Aproveché la coyuntura para explorar esta creación y lo convertí en una serie de doce ejemplares”, cuenta.
Y aquí tenéis estos extraños seres.