jueves, 23 de octubre de 2014

El cómic más caro de la Historia

Los aficionados al cómic conocen muy bien la primera aportada en la que apareció Superman. Por supuesto, es el primer número del Action Cómic, considerado el génesis del género de superhéroes y presentado al mundo por Jerry Siegel y Joe Shuster. Algo histórico, por otra parte. Lanzado en junio de 1938 (aunque publicado en abril) por la National Allied Publications, que luego pasaría a formar parte de la todopoderosa DC Comics, aquél primigenio icono del noveno arte presentó al mundo a un personaje que estaba llamado a ser una efigie iconográfica de la cultura contemporánea.
Por entonces, aquélla imagen casi futurista mostraba a un ser extraordinario levantando un coche a punto de estrellarlo contra una roca. Aquélla portada no incluía ningún título referencial al superhéroe, ni a su identidad, tan sólo se preocupó de exponer el espíritu del cómic: la aventura y la acción. Tres tipos aterrados huyen y gritan despavoridos ante la figura de un hercúleo héroe que asustaba con su enérgico dominio extraordinario. Superman venía a ser el primer y definitivo superhéroe destinado a marcar con su signo los gloriosos tiempos venideros del tebeo norteamericano.
El número inicial del Action Cómic ha ido convirtiéndose en una pequeña joya de una valía que roza lo extravagante. Sus escasas muestras se venden a precio de oro y su leyenda forma parte de los fastos del lujo inalcanzable del género. Todo arte tiene un precio. Y este cómic nada tiene que envidiar a grandes obras maestras de otras disciplinas. No es extraño que excéntricos personajes millonarios como Nicolas Cage llegara a albergar una copia en su casa (hasta que le fue sustraída como si fuera una joya de incalculable valor) y que los precios hayan aumentado según su calidad de conservación.
Cuando un desaprensivo ladrón conocedor del noveno arte le robó el ejemplar al actor, éste había pagado unos 150.000 dólares por él. Corría el año 1997. Hoy en día, se han superado todos las expectativas habidas y por haber. Aquel cómic se vendió por casi dos millones de euros, pero recientemente se ha superado el récord. El pasado mes de agosto, se pagaron 2,4 millones de euros en una copia vendida a través de Ebay. Lo adquirió Darren Adams, el propietario de West Coast Sports Cards y Pristinecomics.com. La razón de esta descomedida valoración se debe a un estado de nueve sobre diez en la certificación CGC.
En este vídeo se explica el porqué de ese suspirado estado de conservación de un cómic tan antiguo. La razón es porque el propietario primigenio, que pagó esos 10 centavos que costó en 1938, al igual que otros 200.000 aficionados y curiosos, vivió a gran altitud en las montañas de Blue Ridge de Virginia Occidental y cuando terminó de leerlo, lo guardó como oro en paño en un cofre de cedro donde ha permanecido intacto durante cuatro décadas. El ambiente fresco, oscuro y seco de la caja de cedro congeló la calidad inaugural del tebeo en el tiempo y ha logrado que sea considerado como el cómic más caro de la historia.
Si quéreis echarle un vistazo al cómic entero, podéis hacerlo aquí.