martes, 16 de septiembre de 2014

Los vehículos de Wes Anderson

No es la primera vez que determinados aspectos del cine de Wes Anderson son objeto de detenidos estudios visuales sobre la experiencia estética de su forma de narrar historias o de la exuberante precisión de sus composiciones. Como un enemigo del horror vacui, Anderson ejerce de barroco creador de tapices saturados de concienzuda escrupulosidad que deviene, sin embargo en la cristalización de sus fantasías de un modo profundo e incluso inconsciente y que devuelve al espectador uno de los estilos personales más interesantes de Hollywood.
Esa transgresión de la canalización simbólica del arte de rodar encuentra multitud de ejemplos, como ya hemos visto en el este blog. Y entre ellos, destaca la querencia del punto de vista en primera persona a la hora de filmar el desplazamiento en vehículos. Jaume R. Lloret ha confeccionado un montaje en el que podemos apreciar, siempre sin perder esa constante simetría tendente a la retórica del vacío, los distintos medios de locomoción utilizados por Anderson en su filmografía.