martes, 8 de julio de 2014

Una "cobra" en el Tour 2014

Una de las modalidades de desplante más humillantes que se conocen es la “cobra”, que consiste en ir a dar un beso y que la persona receptora evite la acción con un rápido gesto que esquiva el contacto, dejando al emisor con un rostro que forma parte de la imagen gráfica del rechazo más rotundo. Una “cobra” es un fracaso absoluto, una puñalada a la dignidad y un desplante cruel e hiriente. Es lo que le pasó al ganador de la etapa de ayer en el Tour de Francia, Vincenzo Nibali, al ponerse como líder la gran prueba por etapas francesa y que sufrió en sus carnes esta desastrosa y fallida maniobra. El corredor del equipo Astana, que es a su vez campeón de Italia, se impuso con dos segundos de ventaja por delante del belga Greg van Avermaet y de polaco Michal Kwiatkowski, logrando el maillot amarillo por primera vez en su carrera.
Cuando subió al podio y recibió los habituales honores como el líder de la carrera, una de las azafatas (las llamadas “guapas”) incidió en esa conducta de refutación hacia los dos besos que vienen siendo usanza dentro de la idiosincrasia del ciclismo. No contenta con ello, parece que incluso le pellizca en el cuello en claro ademán de rehúso, como diciendo “¿dónde crees que vas pájaro?”, algo que deriva en una doble sensación; primero, la de ridículo del pobre Nibali y segundo, de mala educación de esta estirada señorita que, a buen seguro, se ha quedado sin el cuestionable trabajo de otorgar el jersey de líder en el montaje de celebración de cada etapa.
Ver vídeo de la "cobra".