viernes, 11 de julio de 2014

Google

He soñado que buscaba en Google “cómo despertarme”. No había manera. La angustia se apoderó de mi cuerpo, asfixiado por una sacudida de ansiedad. Si en la red no existía una refutación pertinente que me indicara cómo abrir los ojos, he llegado a pensar que jamás despertaría. Cuando me he levantado entre sudores, lo primero que he hecho ha sido correr al ordenador rápidamente y buscar en Google el significado y las implicaciones de todo este sueño.
No indicaba nada al respecto. Seguidamente, he echado un vistazo a las redes sociales y he comenzado a malgastar la mañana mientras buscaba trabajo, escribía algunas líneas acerca de diversas materias y limpiado la casa como una secuencia invariable semanal de acciones reiteradas y ejecutadas como un autómata. Y lentamente, se ha ido desdeñando cualquier inquietud por lo sucedido.