sábado, 12 de julio de 2014

Es mejor con Batman

Nadie va a negar que Batman es un icono de la cultura popular, más trascendente incluso que el mismísimo Superman. Los nuevos tiempos han otorgado al Caballero Oscuro ese céfiro paradigmático de héroe solitario convertido en superhéroe gracias a su inteligencia, astucia y un gran poder adquisitivo que le otorgan el privilegio de tener al alcance las más sofisticadas armas, gadgets y vehículos de revolucionaria tecnología. Bruce Wayne perfila las bases del bien y de la moral como consecuencias de sus actos, con una capacidad de identificación respecto al espectador basada en la extensión de un grado de control sobre lo inexorable que suele determinar cierta simpatía y comprensión. Es por ello que, aun aproximándose en cierta medida a los arquetipos típicos de los héroes del cómic, prevalezca la lacónica figura de un hombre sin superpoderes que además de combatir el mal es capaz de lidiar con los dilemas éticos en ese orbe lóbrega y sin ley reducida a un estado primitivo que es Gotham City.
Dejándonos de teorizaciones acerca del héroe quiróptero y de su alcance dentro del subconsciente colectivo, Batman lo “peta” fuerte dentro del imaginario colectivo. Es un hecho. Y tanto es así, que el héroe creado por Bob Kane y Bill Finger, podría ser un reclamo permanente en cada película que se ha estrenado en el cine contemporáneo. Es lo que se ha ideado dentro del Tumbrl ‘It's Better With Batman (Es mejor con Batman)’, en el que se nutren de divertidos montajes con películas en las que el Cabellero Oscuro aporta un plus positivo y mejorando con su presencia la cinematografía moderna.