martes, 8 de julio de 2014

Di Stéfano siempre será leyenda

(1926-2014)
Más allá de colores, escudos, camisetas y sentimientos, la figura de Alfredo Di Stéfano es indiscutiblemente una de las más referenciales y revolucionarias en la historia del fútbol. La “saeta rubia” fue siempre un mito que cambió con su estilo de intensidad sin parangón para convertirse en leyenda las gestas futbolísticas nunca antes concebidas. Hoy se llora la muerte de un jugador total que destruyó la concepción del balompié clásico dentro de las parcelas del terreno de juego, con un carisma sólo reservado a los grandes. Evitó la catalogación y supo definir como nadie el esfuerzo y el liderazgo cuando el fútbol era un deporte noble y honroso, explotando su condición de fuera de serie y llevándola a niveles que muy pocos futbolistas (o ninguno) han alcanzado.
Di Stéfano poseía la elegancia y el carácter de los genios. Un hombre que supo ver el fútbol desde un prisma diferente, con la amplitud de un esforzado titán que atesoraba el incansable espíritu de un luchador nacido para el triunfo. Cualquiera que haga memoria defendida desde la experiencia de la vida, sabrá dilucidar sobre el cambio de los tiempos, sobre el pretérito de grandeza deportiva y el presente de falsedad económica capitalista y deslucida. Es entonces cuando se alude al heroísmo de un fenómeno que rubricó con letras de oro su nombre en el Olimpo de los elegidos.
Descanse en paz, Don Alfredo.