domingo, 8 de junio de 2014

Rafa Nadal es LEYENDA

Este blog está a punto de cumplir diez años y desde su nacimiento, exceptuando en una ocasión que todos recordamos, cuando ha ganado Rafa Nadal ese torneo de prestigio que es Roland Garros ha tenido un espacio destacado abordando su tenacidad y proezas desde el adjetivo ponderativo, como no puede ser de otra manera. Esta misma tarde, cuando la gesta de la novena ensaladera se ha hecho realidad, no he podido evitar que un par de lágrimas hayan acompañado a la emoción de este deportista que es el paradigma de lo que tiene que ser un hombre luchador, un guerrero que une sacrificio, talento y fuerza con un solo objetivo que es la supueración a sí mismo y la grandeza de la victoria. Un héroe sobrehumano que exhibe su poder desde la humildad y el trabajo, arraigado a su naturaleza de impetuoso y disciplinado tenista.
Su carrera ha ido enarbolando éxitos sin parangón, sobreponiéndose a las lesiones y a los retos desde la confianza mental de un campeón de solidez irrefutable, manteniendo esa actitud de respeto y educación frente a la adversidad y a sus rivales. Nadal representa las virtudes que toda figura pública, sea cual sea su disciplina, debería personificar y glorificar. La primera semana de junio nos ha malacostumbrado a celebrar un domingo de tenis especial, con títulos ganados desde la grandeza del que es el mejor deportista que ha dado España en toda su historia, convidando al público a concurrir absorto a una progresión que parece no tener fin.
Estamos viviendo en primera persona una crónica de triunfos irrepetible que muy probablemente jamás se volverá a repetir. Rafa Nadal ha conquistado su noveno Roland Garros, brindando otro de esos épicos partidos de espectáculo y sacrificio admirables frente a un grandísimo Novak Djkovic (3-6, 7-5, 6-2 y 6-4) que sube el nivel de ese duelo hasta un punto de éxtasis tenístico poco menos que antológico. Estas finales son una exhibición de fuerza y tesón al máximo nivel y las victorias de ese chaval de Manacor han conquistado los corazones de todo un país con cada gestación de sus epopeyas. Un mito que traspasará los años convertido en un paradigma de lo que debe ser el deporte desde la magnitud más titánica y demostrativa.
Rafa Nadal nos ha vuelto a emocionar con esa capacidad de superación rayana en la heroicidad. Su voluntad de mejora, el denuedo y esfuerzo que requiere este deporte, sus declaraciones comedidas y disciplinadas o su actitud y lágrimas de exaltación en la victoria como si fuera la primera vez hacen de este chico una auténtica LEYENDA. En una semana empieza el Mundial, sí. Lo que queráis. Sin embargo, hoy hemos vivido la grandeza de un triunfo que debe ser reconocido como algo excepcional. Rafa lo vale. Es, en términos agrestes y palmarios, “el puto amo”.