viernes, 20 de junio de 2014

El conejo Oswald, precedente del imperio Disney

Todo el mundo, desde su más tierna infancia, reconoce al que es un icono universal como es Mickey Mouse, emblema de la compañía creada por Walt Disney y su dibujo más célebre. Sin embargo, pocos conocen a Oswald, el conejo afortunado. La historia de este conejo que supone, a la vista identificable, las características antropomórficas del citado ratón vincula su nacimiento a la necesidad de los estudios Universal por encontrar un icono que irrumpiera como símbolo y creación del tío Walt.
A finales de los años 20, junto al productor Charles Mintz y >Ub Iwerks. El conejo protagonizó más de una veintena de cortometrajes mudos en blanco y negro y supuso el primer reclamo de un gran estudio para generar una marca y derechos de ‘merchandising’ de un personaje de animación por encima de creaciones mucho más conocidas como Félix el Gato y Koko, the Clown. Su éxito generó que Disney pidiera un aumento de sueldo, algo que Mintz y Universal le negaron.
Tras la marcha de Disney, se contrató al mítico Walter Lantz para proseguir con la triunfal carrera de Oswald hasta bien entrada la década de los 1930, teniendo incluso una aparición en la película ‘The King of Jazz’, producido por Carl Laemmle para Universal, el mismo hombre que despidió a Mintz. Oswald cambiaría el cine por los cómics, primero en manos de DC Comicsdentro de la serie New diversión, luego en New Funnies Dell Comics.
No obstante, Walt Disney ya tenía un generador propio de dólares, un personaje que pasaría a la historia iconográfica de sus estudios, Mickey Mouse emergió como el gran tótem de la animación de la época. En 2006, los estudios Disney recuperaron los derechos de Oswald y fue introducido en el videojuego ‘Epic Mickey’, donde coincidirían las dos creaciones de Walt Disney.