jueves, 1 de mayo de 2014

El mundo del cómic dice adiós a Al Feldstein

(1925-2014)
Con la muerte ayer de Al Feldstein se va una de las mentes más privilegiadas dentro del mundo del cómic y una figura trascendental a la hora de valorar el humor y el cinismo de una época revolucionaria, uno de los pioneros de la mordacidad gráfica que supieron trascender barreras cuando se trató de agitar el panorama del noveno arte, de crear los llamados 'entertaining comics' o al ridiculizar a Estados Unidos, sus estratos social, política y cultural. A través de su incorporación a la mítica EC Comics de la mano de Bill Gaines, y junto a Harvey Kurtzman, fue todo un revulsivo del mundo editorial del tebeo en los años 40 y 50, con sus dibujos y unos guiones que asentarían las bases de generaciones posteriores que vieron en él un referente y paradigma en la orientación temática del tebeo.
Cómics tan prolíficos y de distintos géneros como ‘Tales From the Crypt’, ‘The Vault of Horror’, ‘Weird Fantasy’, ‘Weird Science’, ‘Frontline Combat’ o ‘Crime SuspenStories’ dispusieron una orientación lúdica, pero a la vez de atrevida exhortación intertextual de dobles juegos, como arma de reinvención radiográfica de la realidad, constituyendo un estilo desde el hábil manejo de la ironía distanciada de los formalismos, apelando a la inteligencia y a la conciencia del lector y orientándolo muchas veces y de forma soterrada hacia el desafío contra el racismo, el antisemitismo o la intolerancia. Sin embargo, la editorial sufrió su ocaso con la censura promovida por la instauración del Comics Code Authority, código regulador del contenido violento y político que impusieron los senadores Robert Hendrickson y Estes Kefauver.
Regresó en 1956 como editor de la revista de humor MAD, que siempre se vinculó con una constante metamorfosis de vanguardia, de cambio e innovación, con la influencia e importancia que alcanzó un éxito inmediato, revelándose como una necesaria publicación de cómic humorístico más allá de los superhéroes o del target infantil. Abanderada con la caricatura tópica de esa imagen hilarante del personaje icónico Alfred E. Neuman, un rostro popularizado en todas las portadas de la revista, durante tres décadas la revista ha supuesto una ventana a la reflexión desde la risa y la provocación, pasando por lo surreal y los característicos anuncios paródicos, sin perder el sentido crítico y codificando bajo su aparente banalidad sus guiños universales hacia temas políticos y sociales mediante dibujantes, guionistas y escritores de la talla de Don Martin, Antonio Prohias, Mort Drucker o George Woodbridge.
Estructurada en una corriente de pensamiento intencional camuflado en el absurdo, MAD siempre tuvo una inspiración con un claro propósito didáctico encaminado siempre a la finalidad de lo satírico, explorando los límites y batiendo récords de ventas, como en 1974, que llegó a distribuir más de 2,8 millones de copias. Feldstein supo orientar el éxito de la revista desde un carácter eutrapélico a otro mucho más mordaz y nada benevolente, atributo que convirtió a MAD en un emblema de la cultura pop.