miércoles, 23 de abril de 2014

Joakim Noah, el inesperado mejor defensa de la NBA

El año pasado Marc Gasol fue nombrado Mejor Jugador Defensivo de la temporada de la NBA, recibiendo el prestigioso premio a la labor defensiva por completar una temporada en la que se licenció por completo en una competición tan dura y acabó por fraguarse como jugador franquicia y gran baluarte de los Grizzlies. Este año, Marc ha estado lesionado una buena parte de los partidos disputados por el conjunto de Memphis, que ha completado de nuevo una gran temporada por la consistencia con la que contribuye el pívot español y se ha clasificado, en un último suspiro, para disputar los ‘play-offs’. Sin embargo, otro hombre de poste ha recogido el testigo como mejor hombre defensivo del año.
El pívot titular de los Chicago Bulls Joakim Noah ha sido el elegido sobre otros jugadores como Roy Hibbert, DeAndre Jordan, Serge Ibaka, Andre Iguodala o LeBron James. Se trata de un cinco nato que recrea su juego en la incomodidad que genera en el contrario, procurando ralentizar las ofensivas rivales, sin una estética muy vistosa (sólo hay que ver cómo lanza los tiros libres o a canasta). Sin embargo, este año después de la lesión de Derrick Rose y el traspaso de Luol Deng, se ha echado el equipo a los hombros erigiéndose como el eje ofensivo de un equipo que jamás ha flaqueado en su competitividad, ejerciendo tanto de generador de juego como de referencia defensiva.
Su progreso y salto exponencial ha sido ciertamente ostensible, con unos números que no dejan lugar a dudas sobre su contribución a la mejora de un equipo que ha acabado tercero de conferencia ante las apuestas adversas; 12,6 puntos, 11,3 rebotes, 5,4 asistencias, 1,51 tapones y 1,24 de recuperaciones de balón han sido sus números a la hora de desplegar su potencial como un ‘point center’ de obligada referencia, más allá del rol recursivo que había significado en el esquema de Tom Thidodeau años atrás. Ha disputado ochenta partidos como titular. Todos los que ha jugado, configurando su progreso en la reinvención como jugador, súbitamente, sorprendiendo a propios y extraños, con la consecución de cuatro triples dobles en la temporada.
Y no sólo eso, sino que ha demostrado ser capaz de repartir más de diez asistencias en más de cuatro partidos, algo sólo al alcance de clásicos como Divac, Robinson o Brad Miller. Una reinterpretación de su papel de líder que ha asumido desde un hábitat proyectado en la toma de decisiones, en la capitalización del juego de Chicago, en su trascendencia a la hora de producir juego tanto defensiva como ofensivamente. Noah ha madurado adquiriendo una visión de juego que le han hecho crecer hasta llegar a ser uno de los jugadores más completos e importantes de la liga. Ahora mismo es uno de los pilares más importantes de la constante reestructura y reconstrucción de los Bulls. Veremos dónde está su techo. Y con él, el de los Bulls.