martes, 8 de abril de 2014

‘2001: Una Odisea del Espacio’: En las entrañas de un rodaje revolucionario

“A finales de 1964, Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke habían terminado un resumen de 130 páginas de la película. Sus “encabezamientos de capítulos”, que aparecerían en la película terminada – ‘El amanecer del hombre’, ‘Misión Júpiter: 18 meses más tarde’ y ‘Júpiter y más allá del Infinito’- señalaban las secuencias “no sumergibles” en las que se basaba. Louis Blau, que cada vez funcionaba más como agente, abogado, portavoz y director de negocios de Kubrick, envió una copia a Robert O’Brien, que se había convertido en presidente de la MGM dos años antes. Empezando como pensaba seguir, Kubrick le dijo a O’Brien que tenía tres días antes de que le ofreciera el proyecto a otros estudios”.
El anterior párrafo es un pequeño fragmento de la biografía de Stanley Kubrick escrita de John Baxter en 1996 y publicada en nuestro país tres años después por TandB Editores. Sus palabras estimula el origen de la que sería una de las películas más importantes del Siglo XX. ‘2001: Una Odisea del Espacio’ supone un asombroso viaje utópico que simboliza (entre la multitud de interpretaciones escritas al respecto) una denuncia a la brutalidad cruel y atroz del mundo contemporáneo en un futuro nada alentador que está por venir, pero que de alguna manera, se está gestando desde el inicio de los tiempos. Es la constatación visual de Clarke y Kubrick sobre la Historia de la Humanidad, en clave críptica y metafísica, filosófica y alegórica, utilizada como una lectura y lección de índole moral.
Casi cinco décadas después de su estreno, esta fascinante galería fotográfica ejemplariza los momentos más destacados vividos en un rodaje donde las vicisitudes y el secretismo que rodearon su filmación revelan lo arduo de una producción que  empezó presupuestada en 4,5 millones de dólares y acabó costando más de 10, debido a la innovación y revolución técnica exigida por Kubrick. Es el ‘backstage’ privado de esa gestación histórica acerca del Monolito como efigie metafórica de un Dios omnipotente y creador o de contribución evolutiva indirecta que puede aludir a significaciones alienígenas, la trágica muerte de HAL, una máquina más humana que los componentes de la misión espacial. Un viaje involutivo que da como consecuencia el hijo de las estrellas que vuelve en el eterno retorno a la Tierra o la vida (según diversas perspectivas) o la digresión que apuntala que ninguna civilización puede sobrevivir a su tecnología, el mito de Prometeo…