lunes, 24 de marzo de 2014

'Creativity, Inc.' o la importancia del 'braintrust' en Pixar

El 'braintrust' consiste en una dinamización de trabajo basada en la aportación creativa y de negocio de un grupo de comparten ideas, opiniones y críticas respecto a un trabajo. Y se hace con total libertad, encaminando diversas posiciones en función de una idea consensuada de éxito y eficacia. Parece que este mecanismo en forma de reuniones se ha configurado en uno de los factores claves de Pixar. Lo cuenta Ed Catmull, cofundador y presidente de Disney y Pixar, en el libro ‘Creativity, Inc.’, en el que desarrolla esta idea como punto de partida distintivo dentro de la factoría de animación que cumple un cuarto de siglo. En él, cuenta parte de los entresijos de estos ‘braintrust’ en los que John Lasseter, Andrew Stanton, Pete Docter, Lee Unkrich y Joe Ranft evaluaron concienzudamente cada opinión constituyendo una fuente de inspiración para lo que sería ‘Toy Story’, abordando desde diversas técnicas la coalición divulgativa en torno a un grupo compacto de trabajo que sostuviera unas líneas de honestidad y de franqueza a la hora de valorar las ideas de los demás.
La habilidad para contar historias de Pixar se fundamenta, con cierta visión antropológica, en un sentimiento colectivo de mejora. Los ideales y las técnicas del que ha sido modelo referente de la animación digital del cine moderno, tienen en cuenta que todas las primeras versiones que se fraguaron a la hora de llevar a cabo cada proyecto, se determinaban a una serie de errores a corregir. Desde ese punto de partida, se dilucida con historias que devienen algo tan sencillo y tan complejo a la vez como “hablar de juguetes con emociones sin parecer cursis, lo desagradable de una rata que prepara comida o plantear una película con un robot en la que no se existe diálogo en sus primeros 39 minutos”. La creatividad empieza en algún punto y hay que ser consciente de que el poder del refuerzo colectivo y la retroalimentación con el proceso iterativo (trabajar, volver a trabajar y volver a trabajar otra vez) hasta encontrar, desde esos errores, una línea de trabajo es lo fundamental de todo. Y sólo así un personaje hueco encontrará su alma”. Ese propósito de internalizar y convertir un proyecto en parte de la vida diaria del grupo, incluso fuera de las oficinas de Pixar, ha sido la constante de libertad y responsabilidad bajo el yugo del crecimiento de una idea que necesita de la energía colectiva para ir tomando el rumbo adecuado.
Las parcelas inventivas, la autenticidad emocional y la realidad que transmiten las historias de Pixar se derivan de esta técnica de coalición y asesoría compuesta por profesionales estudiosos de la narración que siguen dos reglas básicas dentro del engranaje creativo; el autofiltro y la carencia de la imposición autoritaria dentro de este tipo de reuniones que buscan focalizar la incertidumbre, la inestabilidad o los obstáculos para corregirlos y poder asumir que la historia perfecta es la directriz final sobre la que hay que canalizar todos los esfuerzos. En Pixar uno de los valores más destacados como gran virtud de sus éxitos es que la estructura comunicativa no refleja en absoluto la jerarquía organizativa.
‘Creativity, Inc.’ es un libro que mostrará al lector todo tipo de interesante anécdotas y documentos sobre los diarios que se fueron fraguando en cintas como ‘Toy Story 2’, ‘Monstruos S.A.’, ‘Buscando a Nemo’, ‘Los Increíbles’, ‘Cars’, ‘Ratatouille’, ‘WALL•E’ o ‘Up’, entre otras, pormenorizando los viajes de investigación, la experimentación narrativa y artística que fueron sufriendo como proceso de la visión creativa de Pixar. Pero también, atendiendo a la multiplicidad transformativa de la creatividad, basada en la protección de la obra cuando surgen desacuerdos creativos tratados mediante técnicas de resolución de problemas ejemplares. Por supuesto, avanzan que esquivará la idealización de ese casi utópico entorno de trabajo donde el juego y la diversión forman parte del día a día de los trabajadores, que fomentan esa “cultura de honestidad” y el buen rollo a la hora de exponer lo contributivo a sus producciones por parte de los creativos y la libertad de expresión que promueve la factoría.
En el que puede ser un libro de cabecera para todos los creadores, se hace hincapié en las diferencias que se produjeron cuando se fusionó con Disney y las tácticas de mejora de ambas partes en una demostración de coalición empresarial expuesta en la unidad y debate coloquial sin imponer nunca un dictamen de liderazgo o gestión. Por último, el volumen se cierra con un epílogo sobre la importancia de la figura de Steve Jobs en todo el entramado empresarial. El libro de Catmull propondrá un enriquecedor tratado sobre la creatividad y su complejo funcionamiento, sobre los factores internos y exógenos que rigen una empresa de éxito y sobre todo, sobre las claves que generan la magia de una factoría irrepetible.