sábado, 8 de marzo de 2014

Bill Murray en estado puro

El pasado mes de enero, Bill Murray, uno de los iconos más respetados por una generación que venera al que está considerado como uno de los mejores actores cómicos de la Historia del Cine accedió a participar en un chat Reddit Ask Me Anything, donde respondió a todo el mundo acerca de aspectos de su carrera y de diversos estratos de su vida y de concepciones que definen la personalidad de un genio de nuestra era. Cierto es que, a lo largo de los años, Murray ha cultivado un aire de misterio acerca de lo que rodea su vida, dejándose ver tan sólo en los campos de golf con alguna celebrity cuya amistad comparte hace décadas, en algún esporádico programa de David Letterman, otro de sus colegas o en algún evento público sorprendiendo sin avisar. Como hace una semana en Las Vegas, donde compartió escenario con Alice Cooper, Sammy Hagar, Vince Neil, Todd Rundgren, Slash, Matt Sorum, J.D. Fortune, Lisa Loeb, Billy Duffy o los Sin City Sinners para recaudar fondos para combatir la enfermedad que ha dejado en sillas de ruedas a su amigo el chef Kerry Simon. Es un tipo excéntrico. Y a él le gusta jugar con eso. Eso, si obviamos algún incidente como el que tuvo lugar en Estocolmo con Murray, en evidente estado de embriaguez, conduciendo un carrito de golf por las calles de la ciudad, unas palabras apologéticas sobre la marihuana y un conflicto diplomático en Praga en la promoción de ‘Monuments Men’, de George Clooney, su última película antes de verle en ‘El gran Hotel Budapest’, de Wes Anderson.
Esos largos intervalos alejado de la gran pantalla hacen que su regreso conlleve una expectación especial y han conferido a su alejamiento de la actividad hollywoodiense un céfiro de misterio que él no duda en propugnar. Su última aparición pública ha sido en los Oscar, gala en la que, por primera vez, se subió al escenario a entregar un premio acompañado de la actriz Amy Adams. En ella, se saltó el guión y recordó a Harold Ramis. Hace poco más de un mes se sentó con Charlie Rose y dispensó una de las mejores entrevistas que se le recuerdan (ver vídeo), hablando de su experiencia actoral, del cine, de anécdotas varias y de cómo enfriar champán con un método infalible. Entre otras muchas cosas. El amor que muchos profesamos por Bill Murray tiene una explicación lógica ante tanta brillantez acumulada.
Por cierto, no dejéis de echar un vistazo a esta incesante recopilación de historias acerca de este héroe de nuestro tiempo.