miércoles, 12 de febrero de 2014

La inextingible fascinación por 'Regreso al futuro'

Para muchos, sigue resultando muy complicado abandonar la fascinación por ese céfiro imborrable que supone cualquier cosa que rodee a la saga ‘Regreso al futuro’. Por eso, cualquier noticia acerca de ello se convierte en un reclamo ineludible e instantáneo a la hora de bucear en la red buscando nuevas imágenes, vídeos o noticias sobre las películas de Robert Zemeckis.
En este blog siempre se ha reverenciado la trilogía espacio-temporal más icónica del cine. Hace poco más de tres años, en este espacio abismal se dedicó un extensísimo dossier a modo de pequeño ensayo sobre el veinticinco aniversario del estreno en nuestro país de la primera de las películas, aprovechando la coyuntura para extender el análisis a sus dos secuelas y significado sobre la herencia de esta serie de microuniversos que marcaron a toda una generación. A día de hoy, sigue siendo uno de los post más visitados de esta década de celebración del blog.
Por eso, el hecho de que el pasado mes de enero, Christopher Lloyd apareciera en la celebración del cumplimiento de los 120 años de la mítica marca de guitarras Gibson llegando en un DeLorean como si fuese el mismísimo Emmett Brown ya provocó esa sensación de nostalgia apasionada que despierta le evocación cinematográfica de este fenómeno. También que el artista e ilustrador Laurent Durieux mostrará en marzo en la siempre reconfortante Mondo Gallery de Austin (Texas) su nueva obra cartelística centrada en la segunda parte de ‘Regreso al futuro’, después de haber sorprendido con esa maravilla que remitió a otra obra de culto como es ‘Jungla de Cristal’ para establecer la imagen del Mondo’s Mystery Movie XI del Alamo Draft (por cierto, también con reciente especial estas mismas navidades). O, continuando la fiebre por esos bentidos 1,21 gigovatios, haciéndonos eco de esa estrambótica noticia que apunta a que el taquillazo ochentero se convertirá en un musical de Broadway que tendrá como fecha de estreno el año 2015.
Los fans de la saga estamos tan arraigados a este sentimiento colectivo de esta imaginería de viajes en el tiempo, que hasta el curioso montaje ‘supercut’ que ha realizado Screen Junkies sobre estas líneas que versa acerca las veces que se llaman “Doc” y Marty a lo largo de las tres películas sirven para rescatar de la memoria aquellos descubrimientos adolescentes de un presente, un pasado y un futuro que se presentó de un modo tan irónico como fugaz, pero que, sin embargo, se quedó a vivir en nuestras vidas para siempre.