miércoles, 19 de febrero de 2014

El arte antropomorfista de Boris Artzybasheff

El antropomorfismo fue considerado como una práctica introducida dentro de la psicología y la zoología por parte de George Henry Lewes como doctrina o conjunto de creencias que se ocupa de interpretar o asignar características, formas u otras peculiaridades relativas a la morfología humana a organismos inanimados, principalmente en la literatura científica o fantástica. Sin esa identificación corpórea o especulativa, no existirían muchas de las más grandes fábulas de la historia transmitidas como legado del fantástico. Incluso mitologías antiguas y religiones, incluida la católica, invocan esas figuras sacras otorgándoles formas humanas.
Lo cierto es que, más allá de las teorías existencialistas apegadas a esta corriente, tras el estudio del arqueólogo Steven Mithen, los artistas han seguido imaginando esa conceptualización humanoide a otros objetos rutinarios o no humanos. El ilustrador ruso Boris Artzybasheff emigró a Estados Unidos y en la décadas de los 50 y 60 se hizo un hueco como un personal artista que centró gran parte de su carrera en esa fusión antropomórfica con maquinaria de toda índole; fábricas, vehículos, electrodomésticos, etc… Incluso logró atribuir personalidad física a conceptos psicológicos. El resultado dio como consecuencia una mezcla bizarra de locura y pesadilla. Sus creaciones muestran una anti-lógica de los cuerpos, donde mecanismos corpóreamente humanos se afanan con una determinación precisa componiendo la metáfora de la perfección en cuanto a la creación de cualquier producto. Máquinas construyendo máquinas, híbridos inquietantes establecen un arquetipo de eficacia absoluta.
Artzybasheff, además de por estas creaciones, adquirió cierta fama por dedicarse también a la sátira política. Su obra, tan fascinante como estrambótica, fue incluso utilizada en varias portadas de la célebre revista TIME.
Una gran muestra de su enorme talento, es este Flickr recopilado por James Vaughan titulado ‘Boris Artzybasheff… The Art of’.