jueves, 16 de enero de 2014

La vida explicada en un vídeo de baloncesto infantil


Pongámoslo así, vas 41-41 y el contrario te enchufa un triple. Quedan unos pocos segundos para intentar, por lo menos, que un triple haga disponer de una prórroga. Tu equipo ejecuta una jugada rápida, un compañero lanza y… falla. Sin embargo, otro atrapa un rebote imposible y en cuestión de segundos mueven el balón en una jugada colectiva perfecta, buscando con inteligencia a otro colega que logra zafarse de la presión del contrario para colocar el balón en el aro en una canasta de ensueño, cuando quedan apenas dos segundos. La gesta se ha ejecutado como sólo en los sueños se puede imaginar. El rostro del niño lo dice todo. Ningún rival ni compañero va a quitarle la heroicidad de esa tarde de baloncesto. Aunque… ¡un momento! Nadie contaba con que en la vida, todo puede cambiar en un segundo.
Este vídeo simboliza a la perfección ese mínimo trance en el que parece que la providencia te reserva las mieles del júbilo, la celebración y la gloria, pero… en un instante, un mísero segundo, todo se desmorona devolviéndole el momento mítico a otra persona. Es la vida impartiendo otra de esas lecciones que profieren dolor. Pero es lo que hay.