sábado, 11 de mayo de 2013

El pincho de merluza de Robinson a LeBron

Ayer me volví a tragar el partido de playoffs Chicago-Miami. Soy gran seguidor de los Bulls y cuando tengo oportunidad, trasnocho con la esperanza de que los de Tom Thibodeau lleguen a buen puerto, en este caso, dando guerra al colosal equipo de los LeBrones de Miami. Ganaron, como era lógico, éstos últimos. Para eso son los actuales campeones de la NBA y parten como favoritos en cualquier quiniela para renovar ese puesto de privilegio. Se llevaron el triunfo de este tercer partido de las semifinales de conferencia por 104-94, no sin cierta injusticia y con alguna que otra ayuda arbitral en faltas clave durante momentos decisivos. Los de Chicago anularon a LeBron y a Wade durante los tres primeros cuartos. No obstante, Miami supo definir muy bien en último periodo (con un Norris Cole muy inspirado). Y eso, les dio la victoria. Sin embargo, todo aficionado quedó deslumbrado con un momento espectacular. De esos que serán recordados durante un largo periodo. El instante mágico se produjo cuando Nate Robinson, base de 1’75 m. y auténtico valedor de estos Bulls a medio gas, le puso un monumental PINCHO DE MERLUZA al mejor jugador del mundo. Anteriormente había logrado similar hazaña contra jugadores de poste como Shaquille O’Neal, Yao Ming o Dwight Howard. Cuando los Heat recuperaron en balón en un contraataque fácil, la estrella se dispuso a entrar a canasta sin esperar que el estratosférico salto de Robinson frustrara sus intenciones. Un tapón antológico, de cierto cariz humillante para un LeBron acostumbrado a que todo le salga bien.
Es una lástima que estos Bulls que están plantando cara con una tenacidad abrumante a los grandes campeones no tengan el concurso de su estrella total, Derrick Rose o que otros factores claves como Luol Deng y, sobre todo, Kirk Hinrich, estén también en el dique seco. Gary Washburn, reportero del Boston Globe, afirmó hace pocos días que “Miami sin Lebron, aspiraría tan sólo a un quinto o sexto puesto”. Totalmente acertada la aseveración. Chicago, por contra, con sus estrellas al máximo nivel podría aspirar al anillo. Es más que probable que Miami, con permiso de San Antonio (los Thunder también juegan a otro nivel sin Westbrook), se haga con su segundo anillo. Pero eso ya… es otra historia.