viernes, 26 de abril de 2013

Un capítulo sobre Vic Mackey

“Estamos ante un personaje cuya descripción podría equipararse a la de un bulldog adiestrado para atacar y morder, seguro de sí mismo, arrogante y cínico con el mundo que le rodea. Su excepcional inteligencia es su mejor cualidad, por encima del dominio físico que impone al abordar situaciones en las que tanto la sutilidad como el hostigamiento psicológico son armas afiladas en la arrolladora presencia de este detective. Su porte embrutecido, su mirada iracunda, esa sonrisa maliciosa y el cráneo afeitado no se corresponden a los atributos de ningún arquetipo televisivo de agente de la ley precedente. Vic Mackey es distinto, es especial”.
Es un minúsculo fragmento del largo trabajo que me ha tenido ocupado durante las últimas semanas, en las que he estado enfrascado en un proyecto colectivo que tendrá como consecuencia la publicación de un libro titulado, provisionalmente, ‘Los héroes están muertos (Heroísmo y villanía en la televisión del nuevo milenio)’, coordinado por J.J. Vargas y que aglutina a un buen puñado de reconocidos nombres que examinan desde múltiples perspectivas analíticas diversos personajes y series catódicas de los últimos años. Inconsecuentemente, yo estoy ahí. Cuando me ofrecieron la posibilidad de retratar a un personaje, el amigo Vargas, que me conoce bien, lo tuvo claro: tenía que ser Vic Mackey. He tenido que volver a revisar una de las series más importantes y trascendentes de la historia catódica, reencontrándome con todos sus personajes. Vivir de forma apasionada ‘The Shield’, creada por Shawn Ryan, es una experiencia que no se puede olvidar en la vida. Ahora que he acabado el trabajo, me siento huérfano de esa adicción adrenalítica que te deja una serie irrepetible. Ha sido un placer diseccionar a Mackey y ahondar en su compleja personalidad. Todo un reto. Nunca ha habido ni habrá un personaje tan poliédrico y apasionante como Vic Mackey. Por eso, me siento especialmente contento con el encargo y, porqué no, con mi aportación al libro.
Ya os iré informando, aunque esto tardará. Como todo en mi vida.