viernes, 5 de abril de 2013

Despedida al maestro Rogert Ebert

1942-2013
Hace tan sólo tres días Rogert Ebert escribía sus últimas palabras en una columna que celebraba su cuadragésimo sexto año en el diario Chicago Sun-Times, medio al que ha estuvo ligada su vida profesional. Sonó a adiós. Y lo era: “Así que en este día de reflexión vuelvo a decir: gracias por acompañarme en este viaje. Nos vemos en el cine”. Tras una larga lucha contra un terrible cáncer de tiroides diagnosticado en 2002 ha fallecido a los 70 años tras ser sometido a multitud de cirugías que llegaron a impedirle comer y hablar. En 1975 ganó el prestigioso Pulitzer como pionero en un género que hasta el momento no había sido reconocido con tan alto reconocimiento. Después, llegaría el programa ‘Opening Soon at a Theater Near You’, enfrentando sus opiniones a las de su compañero del Sun-Times Gene Siskel. El programa mensual tuvo tanta aceptación que pasó a ser semanal y titularse ‘Sneak Previews’, para la PBS. Sus pugnas verbales, análisis y evaluaciones fílmicas son parte de la historia de la televisión americana. Uno era delgado y calvo (Siskel) y el otro gordo y con gafas (Ebert), la combinación perfecta para un show diferente e innovador.
Más que un crítico de renombre, Ebert funcionó tantos años por su cortesía y elegancia, mostrándose en sus textos como un acomodador que orientaba al espectador a través de sus crónicas, discerniendo con lógica y una accesibilidad que escondía, sin embargo, gran complejidad del análisis fílmico. Metódico y profundo conocedor del medio y su globalidad, fue un maestro que ejerció de cronista de las diversas épocas que vivió mediante sus miles de ‘reviews’ (más de 300 anuales). Ebert personificó a ese orientador fiable, creador de un espacio donde calibrar contextualmente una obra para incidir en los elementos positivos o negativos según sus veredictos.
Hizo sus pinitos como guionista, con la película ‘Más allá del valle de las muñecas’, de su amigo Russ Meyer, una gamberrada que Ebert solía describir como “cine de pureza que combina melodrama desvergonzado con imágenes cargadas de violencia, montaje destructivo y una estela de musical overkill”. Escribió de temas de actualidad en muy contadas ocasiones, como cuando en 2000, sin avalar la figura de Al Gore, cuestionó con dureza al candidato George W. Bush. Fue pareja de Oprah Winfrey mucho antes de que ésta alcanzara la fama y se casó con otra afroamericana de carácter, la abogada Chaz Hammelsmith, que co-produjo la última fase del ‘At the Movies’. También supervisó y dio lustre al Overlooked Film Festival y escribió más de un centenar de libros sobre el séptimo arte. Se va, por tanto una pieza clave de los fastos de la crítica cinematográfica, un comunicador querido y admirado por sus compañeros y por generaciones de críticos que le adoraban.
Eso sí, nos quedará en la retina colectiva esa mítica imagen del ‘Sneak Previews’, con sus “pulgares arriba”, sabiendo que toda su carrera quedará para la posteridad como un ejemplo a seguir.