miércoles, 6 de marzo de 2013

Nos deja José Sancho, una voz visceral inconfundible

El actor de una voz de poderoso alcance, el talento de una personalidad visceral y arrolladora, el currante incansable que fue maestro de actores y un referente en la interpretación española se ha ido sin avisar. Sin hacer ruido, sin que nadie supiera de su complicada situación. José Sancho, el gran Pepe, nos ha dejado a los 68 años víctima de un cáncer que pocos conocían, como parte de ese hermetismo personal que confirió a su esfera privada, alérgico constante a los medios de comunicación, mucho más de la rama amarillenta y rastrera del corazón. “El estudiante” de ‘Curro Jiménez’ se hizo catedrático de su profesión, debutó en el cine con ‘El hombre de la diligencia’, de José María Elorrieta y forjó su carrera cinematográfica con pequeños papeles que le curtieron delante de las cámaras mientras se hacía grande en los teatros. Pasó por la televisión de calidad de los años 70, en montajes teatrales como ‘Ficciones’ o la mítica ‘Estudio 1’, pasando por roles olvidables e incluso trabajando de forma puntual junto a Jackie Chan en ‘Los supercamorristas’, dejando su impronta en ‘Turno de oficio’ y dejando lo mejor de sí mismo junto a directores como Ricardo Palacios, Carlos Saura, Vicente Escrivá, Luis García Berlanga, Vicente Aranda o Pedro Almodóvar, entre tantos otros. La televisión le ofreció una vía profesional valedora de una polifacética trayectoria en la que destaca su última gran composición como Rubén Bertomeu en la estupenda ‘Crematorio’. Con la muerte de Pepe Sancho se va otro de esos icónicos e irrepetibles actores que deja en el recuerdo trabajos para la nostalgia.