viernes, 8 de marzo de 2013

El fascinante mundo de los nudos de corbata

Si soy sincero, nunca me he sentido atraído por el mundo del traje, de lo relativo a la sastrería y confección, la afectación distinguida y refinada que conlleva esa elegancia sobreentendida de vestir con este estilo. Así, cuando echo un vistazo a mi ‘placard’ no tengo mucha duda en elegir vestuario adecuado, ni los tonos idóneos para quedar con tal o cual persona. Ni siquiera tengo traje. A las bodas acudo siempre con el mismo. Uno que ni siquiera es mío. Mi posición laboral y social me excluye de esos términos. Sólo veo camisas de cuadros, camisetas de películas y grupos musicales y pantalones de saldo de bolsillos laterales adquiridos en una gran superficie. El universo de la estricta normativa que promulgaba Barnie Stinson sobre la máxima de utilizar esta apariencia de negocios y circunspecta no va conmigo. Aunque es cierto, que yo también hubiera aceptado este tipo de regalos de Francisco Camps, Álvaro Pérez o El Bigotes. Todo ello porque no es requerimiento de trabajo en mi atuendo. Si no, no tendría ningún problema en acostumbrarme a esta rutina. Igual, incluso llegaría a establecer un vínculo estilístico con esta moda. Lo dudo mucho, pero nunca se sabe.
No obstante, existe una esfera que siempre me ha llamado la atención en este contexto de refinada etiqueta; se trata de aquello que concierne a las corbatas. Ya no sólo las posibilidades dimensionales de géneros, motivos, clases, tejidos y demás características que acompañan a este complemento. Me atrae, fundamentalmente, esa ineludible pericia que concierne al nudo, desde sus infinitas nomenclaturas hasta su complejidad en la laboriosa composición de un nudo bien hecho que casi impone una destreza mágica, como puede ser resolver un puzzle. Esa temática donde el ‘windsor’, ‘half windsor’ o simple… se hiperdimensiona dentro de la red con infinidad de modalidades dignas del mayor y más bregado marinero. Youtube ofrece, en ese sentido, una plétora de nudos apasionantes: ‘four in hand’, ‘grammichele’, ‘cape knot’, ‘trinity’, ‘truelove’, ‘pratt’, ‘eldredge’… Todo un mundo de habilidad y maña. Si no, echad un vistazo a cómo la gente se desenvuelve con diversas modalidades de nudos.