lunes, 4 de febrero de 2013

XLVII Super Bowl: La noche "fratricida" del apagón y de los Ravens de Baltimore

Contra todo pronóstico los Ravens de Baltimore empezaron asumiendo el mando del partido muy pronto. No sólo por ese ‘touchdown’ de Anquan Boldin a pase 13 yardas de Joe Flacco en las postrimerías del encuentro, sino porque las sensaciones de dominio absoluto iban más allá de los tímidos puntos del ‘pateador’ David Ackers de los 49ers. La interesante batalla fraternal de los hermanos Harbaugh en los banquillos parecía oscilar hacia los de Baltimore, que veían cómo su ‘quaterback’ Flacco hacía excesivamente viable enviar pases para que Jacoby Jones logrará el segundo ‘touchdown’ de la noche y poner en el marcador, inmediatamente, 14-3. Una espectacular acción que volvió a repetirse instantes después cuando de nuevo Flacco completara un pase de 56 yardas y Jones anotara su segundo ‘touchdown’, tercero para los Ravens. Los de San Francisco estaban poco menos que sometidos y derrotados, pero lograron acicalar el resultado con un ‘field goal’ y llegar al descanso con un rotundo 21-6.
Fue el momento del ‘half-time show’, que es un evento en sí mismo dentro de este ostentoso escaparate que supone la Superbowl. Se había hablado (y mucho) de la decepción que había supuesto que una superestrella de la talla de Beyoncé no hubiera cantado en directo en su actuación de la investidura del presidente Obama recurriendo al ‘playback’. Ni Alicia Keys, que se marcó un portentoso ‘Star-Spangled Banner’ de apertura que hizo llorar a algún jugador, ni Jennifer Hudson, que parece tres veces menos desde su Oscar por ‘Chicago’ ni el más ñoño coro de la Escuela Primaria Sandy Hook, de Newtown, Connecticut, que interpretó el ‘America the Beautiful’ pudieron hacer sombra al vendaval que supuso sobre el escenario la gran diva de la música.
La silueta de la pantera en el Superdome de Nueva Orleans circunscrita a un surtidor de fuego dejó una de las actuaciones más memorables y entregadas que se recuerdan. Comenzó con ‘Love on top’ y ya en sus primeros compases se notaban las ganas de exhibición y poderío de la artista afroamericana. Todo un ciclón sobre el escenario rugiendo con éxitos de su repertorio ‘Crazy in Love’, ‘Baby Boy’, ‘Halo’ hasta llegar a los ‘Bootylicious’, ‘Question’ y ‘Single ladies’ que, para asombro de todos, tuvo la comparsa de Kelly Rowland y Michelle Williams, las antiguas Destiny’s Child al completo. Momento memorable. Un golpe de efecto que cerró una actuación que sirvió para acallar todas las bocas críticas y que la consagraba una vez más como una superestrella infalible.
La reanudación del partido parecía consolidar la invasión de los Ravens sobre el campo de los 49ers, máxime cuando de nuevo el ‘wide receiver’ Jacoby Jones se marcaba una estratosférica carrera hacia un ‘touchdown’ de 109 yardas, nuevo récord en una Superbowl. El marcador 29-6 era una losa que obligaba a los de San Francisco a la gesta. Fue cuando la luz de medio estadio se apagó, provocando un parón que duró casi 40 minutos, complicando la existencia de los anunciantes y subiendo los nervios de un apagón que sirvió de excusa para acudir al servicio, preparar algo en la barbacoa, rellenar el vaso con cerveza o comentar qué pasaría cuando volviera la luz.
Y esa larga pausa fue un alivio para los de Jim Harbaugh, ya que cuando se reanudó el encuentro, el quarterback Colin Kaepernick lanzó un pase al receptor Michael Crabtree para anotar el primer ‘touchdown’ de la noche para los 49ers, a lo que prosiguió otro más por parte de Frank Gore. La Superbowl se ponía 28-20 y el partido abría las puertas al equipo de San Francisco y le daba emoción a la noche. Tras una recuperación y un ‘field goal’, los 49ers se ponían 25-28 con un parcial de 17-0 sobre los de Baltimore. El último cuarto dejaba toda la adrenalina y la emoción que se puede esperar de un choque de estas características. Cuando Justin Tucker adelantó con tres puntos más para los Ravens emergió la figura de un desaparecido Kaepernick, anotando un nuevo ‘touchdown’ y poniendo un marcador de infarto en 31-29.
Tras un ‘field goal’ de Tucker para Ravens, en el marcador lucía el resultado 34-29 a menos de cinco minutos para la finalización. Los 49ers pudieron ganar ese sexto título y colocarse en el podio de equipo más laureado junto a los Pittsburgh Steelers, sumando cuatro ‘downs’ a tres yardas del Touchdown en el último minuto. Baltimore entregó un ‘safety’ y dos puntos. El encuentro finalizó con un pateo desde la yarda 20 que remató el partido con el 34-31 final cuando apenas faltaban dos segundos. El contraataque de San Francisco fue detenido por la mejor arma de los Ravens, su sólida defensa, la misma que les metió en la Super Bowl y que le convirtió en finalista a merced del favoritismo de la escuadra de San Francisco. Con ello, lograron su segundo Trofeo Vince Lombardi en lo que va de siglo. Ninguno de los dos equipos había perdido las finales que habían disputado. Flacco fue elegido MVP con una efectividad de 22 de 33 en pases para 287 yardas y tres ‘touchdowns’ y bruñó la retirada de un clásico como Ray Lewis tras diecisiete años en la NFL y cuestionado por verse envuelto en el feo asunto del doping. El hermano mayor, John le había ganado la partida “fratricida” a Jim. El duelo de los Harbaugh se saldó con esta Superbowl emocionante para los Ravens.
En el aspecto comercial televisivo, como siempre crucial en este sarao deportivo, donde treinta segundos de emisión acarrean costes millonarios, se utiliza el evento como método de difusión de grandes masas como un punto focal alrededor del cual se construye la leyendaria promoción por parte de las grandes firmas. En esta edición se pudieron ver como cada año algunos de los ‘spots’ más ocurrentes, curiosos o divertidos del año. También algunos de los más costosos. El de los abuelos rebeldes de Taco Bell, 'Perfect Match’, de Go Daddy con Bar Refaelli comiéndole los morros a un ‘nerd’ grodo y poco agraciado, los de Hyundai (sobre todo ‘Team’), los de Doritos (míticos ‘Goat 4 Sale’ y ‘Fashionista Daddy’), el desértico Coke Chase, el ‘Whisper Fight’ de Oreo, el de ‘Best buy’ con Amy Poehler, Budweisser con ‘Brotherhood’, por supuesto el de la diosa sexual Kate Upton ‘Washes a Car’ de Mercedes, el fabuloso de Tide con la aparición de una mancha con el rostro de Joe Montana o los más típicos de M&M’s, Toyota, Speedstick. KIA o Pizza Hut dejaron ese toque de espectáculo televisivo que también forma parte, y de qué manera, de esta multitudinaria retransmisión deportiva. De los esperados trailers de cine; ‘Iron Man 3′, ‘El Llanero solitario’, el primer avance de ‘Fast & Furious 6′, ‘Oz, un mundo de fantasía’ y ‘Star Trek: En la oscuridad’ fueron los anuncios cinematográficos de una noche que, año tras año, transfiere su contexto de disputa deportiva para transformarse en una cita mundial con la esencia del ‘show’ estratosférico y universal. La Superbowl es mucho más.
Como cada año, podéis ver todos los spots de la noche en el Canal de Youtube dedicado a esta parte de la Superbowl. así como el termómetro que indica lo más votado por los telespectadores a través de votaciones por Twitter en el ‘Brand Bowl’ anual de Boston.com y unas pequeñas reviews con anotaciones sobre cada comercial escrito por Amber Lee para Bleacher Report.
Archivo de artículos abismales de anteriores ediciones