lunes, 18 de febrero de 2013

All Star Houston 2013: la batuta de Chris Paul

Habituados a contemplar pachangas donde los egos de las estrellas proliferan por encima del colectivo en partidos destinados, muchas veces, a ser correcalles de calidad extrema, el All Star de esta madrugada dejó claro que algo está cambiando en el partido de las estrellas. Ya sucedió el año pasado con un encendido partido entre lo más granado de las dos grandes conferencias. El de ayer fue un partido de ensueño que dejó algunos de los momentos más serios vistos en años, con dos equipos jugando a ganar más allá del espectáculo, convirtiendo la magia en eficacia a la hora de demostrar quién era el mejor equipo, como si de un partido de temporada regular se tratara. En el Toyota Center se dio lo mejor y más esperado de este fascinante juego; grandes jugadas, mates, alley hoops, pases imposibles y una fuerte rivalidad entre unas estrellas con ganas de aportar lo mejor de sí mismos.
Chris Paul, a la postre MVP de la velada, llevó la batuta del combinado del Oeste, que mantuvo la iniciativa en el marcador desde los primeros compases. El Este, que partía con un plantel del lujo, echó sin embargo de menos a un base de garantías como Rajon Rondo o Derrik Rose, ya que evidenciaron las carencias de un funesto Chris Bosch, que no estuvo a la altura en ningún momento. Precisamente, Paul le hizo un par de caños por debajo de las piernas que puso en evidencia al jugador de los Heat. Kevin Durant es un jugador especial, único. Sigilosamente, sin muchos alardes e imperceptiblemente, fue sumando puntos y repartiendo juego entre los suyos. Unido a las ganas del poderoso Blake Griffin el Oeste empezaba a encontrar los puntos débiles del Este, apoyados en LeBron, Wade y Garnett. Cuando salieron Joakim Noah, Kyrie Irving y Jrue Holiday el conjunto de Spoelstra se reforzó y la cosa se fue igualando gracias también al acierto de Carmelo Anthony desde fuera del perímetro. Ni siquiera cuando LeBron comenzó a avivar el juego consciente de variar el resultado, Durant y Paul bajaron la guardia.
El espectador estaba asistiendo a una auténtica batalla de talentos. Kobe Bryant estuvo muy discreto a lo largo del encuentro para lo que suele ser él, pero en los instantes finales, cuando al Este le entraron las prisas para poder imponerse en el All-Star, le puso dos soberanos “gorros” a la estrella de Miami que hicieron que el público se pusiera en pie e inclinó la balanza con la ayuda de James Harden, poniendo el marcador diez puntos por encima a favor del Oeste y sentenciando una noche para el recuerdo en el que hasta las faltas no pitadas se protestaban con vehemencia por parte de los jugadores. Un hecho inaudito. El resultado final 143-138 y Paul llevándose el trofeo al jugador más valioso de la noche con un “doble doble” gracias a sus veinte puntos, quince asistencias y cuatro robos de balón.