jueves, 8 de noviembre de 2012

Mi primer videoclip: 'It's alright', de Call Me John

Desde siempre he querido dirigir un videoclip. Para alguien que adora el medio audiovisual y se mete en este tipo de aventura de riesgo que es dirigir es una deuda que hay que saldar antes o después. Sobre todo si la música también forma parte de la filia constante y nutre tanto la creatividad como el desafío formativo. Me había encontrado con bandas de diversos estilos y géneros que me habían preguntado de vez en cuando si me apetecía que dirigiera algún videoclip para ellos. No se encontró ni el momento ni la conciliación para llevarlo a cabo. En ocasiones, porque no me identificaba con la esencia del grupo en concreto o no reunían la calidad suficiente para embarcarme en el proyecto y en otras, simplemente, por imposibilidad de fechas o diversas circunstancias.
A los chicos de Call Me John los conocía hace tiempo, de compartir cervezas, partidas de futbolín y charlas de todo tipo de las noches comunes en ese templo de la diversión y la dipsomanía lúdica salmantina que representa el bienquerido Bar Paniagua, local al que llevo yendo desde hace más de dos décadas. El conocimiento de su grupo llegó de forma posterior. Viven en Salamanca porque han estudiado en la universidad; tres de ellos medicina, otro farmacia y el último ciencias económicas. Luis, Luzia, Mario y Jose son portugueses. Manu, de Logroño. Se conocieron a través de la música y decidieron formar uno de los conjuntos más prometedores del panorama musical nacional. Es así de simple. Son todos muy majos y entrañables. Se hacen querer casi de inmediato. La empatía estaba establecida.
Sin embargo, cuando escuché su primer (y hasta el momento único) disco ‘Little Show’, quedé enganchado al estilo diverso de la banda. No es extraño que fuera designado como mejor LP de 2011 en Castilla-León por la conocida revista MondoSonoro. Un grupo circunscrito al rock alternativo, que podría incluirse al mal delimitado estilo llamado garaje rock y que suena creando adicción. Su música se mueve entre sonidos ‘lo-fi’ muy frescos y desbordantes de energía con una fusión y mezcla de cadencias, cambios de tiempos, tonalidades y acordes, como muestra de una música fresca y directa, con letras llenas de contenido vital. Pero si por algo se caracterizan es por ofrecer unos increíbles y potentes shows en directo, donde despliegan la esencia de un grupo con un futuro más que prometedor.
Cuando me dijeron que si quería hacer un video con ellos, no lo dudé ni un instante. Acepté de inmediato, sabiendo que podíamos crear algo muy divertido y atrevido. Al menos, tanto como sus canciones. Tras varios encuentros que acabaron en profusión de cerveza, conocimiento mutuo y que aprovechamos para forjar una sólida amistad, fuimos delimitando, primero la canción que rodaríamos y segundo un ‘brain storming’ de concepciones locas y enfurecidas sobre lo que describir y narrar en la minúscula historia de fondo de ese ‘It’s alright’ seleccionado, una canción que apenas llega a los dos minutos de duración. El espacio de rodaje sería un regalo caído del cielo y cúmulo de providencias, ya que, precisamente, el escenario sería el bar Paniagua, junto a amigos y clientes habituales que aceptaron sucumbir a la dirección de este enloquecido servidor. “¿Y de qué irá el video?”, me preguntaron en varias ocasiones. “Muy fácil”, contesté, “una sola palabra: DIVERSIÓN”.
El rodaje de la pieza musical tuvo lugar el pasado mes de julio, logrando congregar a multitud de personas que participaron en el clip. Y eso hicimos. Divertirnos. A la vez que íbamos metiéndonos dentro de la tónica propia de la fiesta nocturna local, conferimos al espíritu de la grabación todo aquello que se hace cuando uno disfruta y se lo pasa como nunca. Puedo asegurar que jamás había disfrutado, me había reído y había bebido tanta cerveza trabajando en un proyecto audiovisual. El enfoque lúdico tan arraigado a las noches salvajes de esta ciudad tienen su punto de encuentro en un ambiente de fiesta que se transmite desde dentro y desde fuera de un videoclip que contó con un equipo técnico en el que destaca mi amigo del alma y hermano, el gran cineasta Iván Sáinz-Pardo, que vino desde Munich a no perderse el evento y currar hombro con hombro y echar una mano y el fotógrafo charro Hernán Martín (presidente de AFOSAL y responsable de la foto fija y making of de ‘3665’), que tampoco quiso perderse la oportunidad de participar en él.
La espera ha acabado. Hoy se presenta ‘It’s alright’. Y lo hace en otro clásico de la noche salmantina, el Bar Ciao (Calle Consuelo, 6), arropados por el gran Zama, a partir de las 21:30, donde además de tener lugar la presentación de este trabajo, Call Me John brindará un espectacular concierto acústico a los asistentes de la presentación de este su nuevo videoclip. La entrada será libre hasta completar aforo.
Estamos seguros de que lo vamos a petar… ¿A qué esperáis? ¿Os lo vais a perder?