viernes, 2 de marzo de 2012

Se cumplen 50 años del récord imposible de Wilt Chamberlain

Desde siempre ha parecido una de esas leyendas urbanas del mundo del deporte. Sin embargo, nunca lo ha sido. Permanece en la memoria porque fue una realidad que ha estado ahí, inalterable en el tiempo como el récord más fascinante y antológico del baloncesto de élite. Ocurrió tal día como hoy, hace medio siglo, cuando Wilt Chamberlain destrozó las estadísticas y anotó la mítica cifra de 100 puntos en un solo encuentro de la NBA. Logró la gesta jugando con los entonces Philadelphia Warriorsen un partido contra los New York Knicks. El resultado final: 169-147. El Hershey Sports Arena fue testigo de una noche memorable. Hay que recordar que en aquella época no había triples que legitimaran la accesibilidad a tan legendario número de tres cifras (cuando Kobe Bryant anotó 81 en 2006 consiguió 7 canatas de tres).
Aquella noche, Chamerlain anotó 36 de 63 en tiros de campo y 28 de 32 en tiros libres, algo insólito en él, ya que sus estadísticas en esta disciplina a lo largo de su carrera se convirtieron en su talón de Aquiles. Eran tiempos diferentes, en los que el propósito final de los equipos de la NBA se situaba en una media de 100 puntos para ganar con solvencia. El promedio de los Warriors de Philadelphia fue 125 puntos por partido. Otros tres equipos alcanzaron de media los 120 y el general de la temporada se elevó a los 118,8. Como ‘rookie’, Chamberlain ya había sorprendido con una media de 37,6 puntos y en su siguiente temporada promedió 38,4. En su tercer año, asestó un número imposible: 50,4 puntos por partido. Dos noches antes de los 100 puntos, había endosado 61. La velada de aquel de 2 de marzo de 1962 cambiaría para siempre el juego, la esencia del baloncesto, modernizando las estructuras estratégicas, la visión de juego y patentizando que el atleta negro haría valer su hegemonía estratosférica y atlética en el deporte de la canasta.
Imaginaos al (poco) público del Hershey Sports jaleando para que Chamberlain redondeara la cifra. Llevaba 98 puntos y faltaban pocos segundos para acabar el encuentro. Ted Luckenbill capturó un rebote de un tiro errado de Chamberlain y pasó a Joe Ruklick que inmediatamente asiste de nuevo a Chmaberlain para que intentara su lanzamiento número 63 de la noche. Y el resto… forma parte de la leyenda. No existen imágenes de aquel partido. Sólo una narración radiofónica de los últimos minutos que atestigua la hazaña y un cuadro estadístico para la historia. Meses antes, el alero de los Laker Elgin Baylor había profetizado que algún día Wilt anotaría “100 puntos”.
Pero no sería la única gesta del carismático jugador del dorsal número 13. A lo largo de su carrera anotó 31,419 puntos, con más de 60 puntos sumados en 32 partidos disintos, en 118 partidos también anotaría por encima de los 50 (Michael Jordan lo logró en 39 ocasiones). En el apartado de rebotes sigue ostentado la mejor marca de todos los tiempos con 23,924 (22.9 rebotes por partido), estableciendo además otro récord histórico el 24 de noviembre de 1960, donde alcanzó los 55 rebotes en un solo partido. Por su fuera poco, es el único jugador de la NBA que ha logrado un doble triple-doble (22 puntos, 25 rebotes y 21 asistencias) contra los Pistons de Detroit en 1968.
La historia de Chamberlain es de récord y de una superioridad tan aplastante y sorprendente en cuanto a números y estadísticas que serán un hecho casi imposible de batir en el baloncesto moderno.