lunes, 6 de febrero de 2012

XLVI Super Bowl: Los Giants de Nueva York ganan la Superbowl en un 'déjà vu' de la final de 2008 contra los Patriots

La madrugada de ayer nos dejó otra de esas gestas deportivas de altos vuelos, de puro espectáculo y delirio de antología para aquellos que saben apreciar la belleza de un deporte por completo desconocido en nuestro país. Sabemos que es el evento del año en Estados Unidos y que lo siguen más de 115 millones de personas en el mundo, pero la gran mayoría ignora el porqué de tanto revuelo. Ayer, los aficionados y neófitos dentro del escaparate universal de la NFL volvieron a vibrar con un juego de fuerza, equilibrio y constante estrategia.
Faltaban 57 segundos para que finalizara un partido que había empezado con absoluto dominio de los Giants de Nueva York sobre los Patriots de Nueva Inglaterra, que comenzaron viendo anulada la explosividad de un Tom Brady perdido y sin encontrar receptor (forzando incluso un ‘safety’). Los neoyoquinos aprovecharon la fuerza de Eli Manning y la velocidad del puertorriqueño Víctor “Salsa” Cruz, para poner 9-0 par los de Nueva York con un ‘Touchdown’. Sin embargo los Patriots no quisieron ponerselo fácil a los de Tom Coughlin, con Stephen Gostkowski anotando un ‘fieldgoal’ de 29 yardas y Brady resurgiendo para batir un nuevo récord de la Superbowl: un avance de 96 yardas en 14 completados que acabó con un ‘touchdown’ de Danny Woodhead y el posterior punto extra de Gostkowski justo antes del descanso.
En la segunda parte todo parecía apuntar que iba a ser la noche Brady y de los ‘Pats’, ya que en ocho pases para 79 yardas en un lanzamiento de 12 logró colocar la bola a Aarón Hernández que fulminó un nuevo ‘touchdown’, lo que puso a los de Nueva Inglaterra con un 9-17 tras el punto adicional de Gostkowski y las expectativas de un nuevo título al alcance de la mano. El mayor temor de los ‘pats’ era que el partido siguiera el fantasmal efecto de la Superbowl de 2008, donde cayeron sin reaccionar a tiempo contra el mismo rival. Pero la historia es antojadiza y las venganzas deportivas, en ocasiones, no se cumplen y responden a las exigencias de la esperada épica. Pese a que los Giants perdían hombres en la batalla (Rolle, Beckum y Ballard salieron del campo lesionados) volvieron a tomar las riendas del partido. La cuestionada defensa de los ‘Pats’ permitió el ‘field goal’ de Lawrence Tynes cuando la sombra de otro ‘touchdown’ se cernía sobre sus pies. Con el 17-12, los gigantes se vinieron arriba y de nuevo fue Tynes quien logró otro gol de campo de 33 yardas de dejó el marcador en 17-15 antes de la finalización del tercer cuarto.
La pugna entre las dos estrella del equipo estaba muy pareja: Brady y Manning habián acumulado 26 intentos de pase y 20 de 21 completados, aunque el primero con mejores números en yardas (212/178). Pero la noche de Manning se truncó en el mismo instante en el que falló en un pase interceptado por Blackburn ante la mirada incrédula de Rob Gronkowski y en la yarda 44 Welker no llegó a un balón por los pelos. Fue lo que dio la alternativa al que sería el ‘quarterback’ artífice de la remontado y posterior MVP del partido: Eli Manning; primero con un pase espectacular que recogió Manningham, que colocaron a los Giants en medio campo, luego proporcionándole otro a Nicks, que logró el primer ‘down’ sobre la línea de 20 yardas. Quedaban 2 minutos y los Patriots ganaban en la agonía de lo que iba a ser la repetición catastrófica de 2008. Y entonces llegó el instante… Manningham recibe sobre la línea, aguantando la presión de Chung y Bradshaw se deja caer sobre el suelo para colocar un ‘touchdown’ concedido por los Patriots para intentar una última jugada heroica que salvara la noche y la final para su equipo. El pase de Brady a Branch, sobre la línea de 30 levantó al público de sus asientos y provocó alguna arritmia entre los espectadores de Massachusetts, avivada por otro de 10 yardas a Hernandez. Sin embargo, el pase definitivo que debería haber atrapado Branch; para concebir una gesta imposible para los de un Bill Belichik con los nervios de punta no fue completado, por lo que los Giants se proclamaban campeones de la 46ª Supebowl de nuevo ganando al mismo rival; remontando cuando restaban cuatro minutos para el final, cuatro años después, con cuatro puntos de diferencia, sumando su cuarto título en la Historia de la competición. Otra final de infarto que dejó la emoción de un espectáculo con mayúsculas y un partido vibrante y difícil de olvidar.
Como cada año, la galería comercial que constituye la Superbowl brindó uno de los mejores y más apoteósicos ‘shows’ del ‘half time’ de los últimos años y, probablemente de su historia. La invitada así lo hacía esperar: Madonna no defraudó. La coreografía, la escenografía faraónica y desorbitada y un control musical absoluto hicieron de su actuación un paradigma de la grandeza de esta ‘Ambición rubia’. Puro delirio de nostalgia con sus canciones; ‘Vogue’, ‘Music’, ‘Ray of Light’, ‘Holiday’, ‘Express Yourself’, terminando con su último éxito ‘Give me all your luvin’ y el mítico ‘Like a Prayer’ con un mensaje final de paz para el mundo.
No importó que la voz fuera en ‘playback’, ni que por el escenario desfilaran estrellas de actualidad como LMFAO, Cee Lo Green, Nicky Minaj o M.I.A. Madonna se convirtió en la gran figura de la Superbowl con un show tan grande y trascendente como su propia figura. Por otro lado, en este macroevento deportivo no podía faltar esa sugestiva llamada mediática que son los ‘spots’ que desfilan por la pantalla en los intervalos sin juego. Otro acontecimiento que mueve cifras millonarias que atesoran algunos de los mejores anuncios del año. Coches, refrescos, cervezas, snacks, bancos, portales de Internet, lencería…
La reina de la noche en este aspecto fue una sugerente y hermosa Adriana Lima, musa de la noche publicitaria y de los pensamientos más sicalípticos con doble anuncio, el impresionante destello de belleza de Teleflora y el más adecuado al partido ‘A dream car for real life’, de KIA, compartiendo pantalla con Chuck Liddell y Mötley Crüe reviviendo viejas leyendas. Del catálogo de innumerable talento y diversión que se da cita en la caja tonta, me quedo con ‘Transactions’ del Acura NSX con Jerry Seinfeld y Jay Leno, el de Honda CR-V con Matthew Broderick reviviendo sus andanzas como Ferris Bueller, los de ‘Rescue Dog’ de Bud Light y ‘The return of the king’ de Budweisser , el ‘Sling’ Baby’ de Doritos, el ‘King’s court’, de Pepsi con Elton John y Melanie Amaro, que ha ganado en USA el concurso ‘The X Factor’ o con los muy ‘freak’ y divertidos de Toyota Camry, Hyundai, AGT, Cars.com, Fiat 500 Abarth, GoDaddy.com, Hulu boratory… Tampoco faltó la sorpresa, con Clint Estwood prestando rostro e inconfundible voz a ‘It’s halftime in America’ de Chrysler y los de siempre de Bridgestone, los habituales de Coca-Cola, M&M’s…
Por supuesto, no podían faltar algunos de los trailers y teasers más esperados para este año; ‘G.I. Joe’ con Bruce Willis y “The Rock”, el alucinante despliegue de ‘The Avengers’, la locura humorística de Sasha Baron Coen con ‘El dictador’, la primera entrega de la trilogía de novelas de Suzanne Collins ‘Los Juegos del Hambre’, ‘John Carter’, ‘Battleship’, ‘21 Jump Street’, ‘Ghost Rider: Espíritu de venganza’ y ‘Act of Valor’ fueron otros de los anuncios cinematográficos que aprovecharon una noche con tanta audiencia potencial. Como cada año, el diario Boston.com tantea las preferencias de este apartado con un termómetro que indica lo más votado por los telespectadores a través de Twitter llamado ‘Brand Bowl 2012’. Y, cómo no, tenéis todos los vídeos promocionales de esta Super Bowl en el Canal Youtube dedicado a este microvento dentro del espectáculo deportivo.
Una noche fascinante que jamás traiciona la perspectiva de diversión y grandeza ostentosa tan americana como impresionante.